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qué fue de Ernesto

los mejores amigos

tengo amigos
a los que nunca he preguntado nada,
de los que me gustaría
conocer cada minuto de su infancia
a qué jugaban
si les dolía perder
si se arrancaban las costras de las heridas
si sentían miedo
si ya lo perdieron

pero yo no pregunto

me gustaría haber estado allí
en cada infancia de cada amigo,
haber sudado con ellos

eso ya no es posible
como no lo será sudar sus muertes

mis amigos morirán lejos
y yo no sabré a quién preguntar

Isabel Bono

Nexus again

"Escribir es estar en otro lugar, por eso me salva. Escribo porque sí y sin pensar en nadie. No es que me guste escribir, lo que me gusta es estar escribiendo. La vida sucede en gerundio".

Esto lo dice Isabel Bono, con quien estuve un buen rato ayer sábado por la noche, aunque ella no estuviera. Me alegré mucho de volver a verla en esos otros lugares.

su voz

Dormida como una ausencia latente. Así tenía yo a Isabel. Le escribí, me escribió y me inundé de ella, como siempre, como desde que la conocí en un lugar romo y huero donde resplandecía junto con otro fanal que también ha iluminado en ocasiones este cuaderno.
Me aplaca la ausencia su voz. O me la enardece.

Si te esfuerzas puedes desaparecer

hoy he visto al vasco en correos
delgadísimo, cansado, sin duchar

mientras su chica sacaba número
él ha apoyado los brazos en el mostrador
y la cabeza en los brazos

ahora es el típico perro flauta
pero sin flauta

siempre pensé que el vasco era vasco
no sé cómo no caí antes en que era su apellido
porque su hermana estaba en mi clase

pensaba que el vasco estaría muerto

una vez robó un examen de matemáticas
y lo vendió por 200 pesetas a uno de mi clase

también lo he visto vendiendo mecheros y kleenex

aunque no le compren nada
nunca insulta, siempre sonríe
conserva su gesto de niño travieso
a pesar de tanta mala vida y tanta mugre

es guapo el vasco

la última vez que los vi
su chica estaba embarazada

ahora tienen perro

en busca del sol perdido

in vitro
hace mucho, demasiado
que la luz de las diez de la mañana de la vida
no se me aparece
quizá se haya extinguido
como el alca imperial
el oso del atlas y el sapo dorado
también dorada, amarilla
era la luz sobre la tapia verde
alguien guarda células del delfín de río
esperando, quizá
un mundo más razonable para insuflarles vida
pero, ¿quien guarda células
del sol de la infancia?
Isabel Bono