Si no fuera porque data de los ahora en la distancia vistos alucinógenos ochenta, podría haber tenido uno de los finales más tristes de las películas de amor. Hasta que ella esboza un atisbo de sonrisa sigo pensando que va a acabar mal.
Yo diría que perfecta, esta obra. Eso sí, si alguien no sabe qué fueron los ochenta, que se tome algo psicoloquesea antes de verla.
[Lo del animal de Jessica con Paco Grande, el hijo de, es hacerle honor al apellido].
De la versión en Broadway, pues bueno, qué decir: que es una pena que coja tan a trasmano ahora mismo.
Y mi amado Dustin, idolatrado en mi adolescencia sin yo saberlo, aquí rompe a llorar y con él todos. Epifánico.
Ayer terminé el día de nuevo con pasiones a primera vista y con Julia R. Ver este tipo de pelis por segunda o tercera vez es una ventaja; si han pasado años desde que las viste, mejor. Todo eso se cumplía y pude disfrutar y reflexionar. Me encantaría ver la obra de teatro original del judío, que también firma el guion. Menudo pájaro. Natalie abre y el cierra el largo con su particular mantra:
no love
no glory
no heroes in her sky
en la voz de Damien. De su huida de NY a Londres a su huida de Londres a NY. Un sino en la piel de una stripper que adopta el nombre impostado de una mártir. En medio, los mamíferos. El papel de Jude se me queda corto; sin embargo, el de Clive me parece tan perfecto como un círculo. También el de Julia, pero me interesa menos. En fin, que fantástico todo...
Marlon Brando, Kim Hunter, and Karl Malden were all cast in their original Broadway roles. Although Jessica Tandy originated the role of Blanche DuBois on Broadway, Vivien Leigh, who had appeared in the London theatre production, was cast in the film adaptation for her star power.
Yo a Vivien había momentos que no la aguantaba. Ese tipo de interpretación de aquella primera época del sonoro. Cedía ya ante el otro tipo, más de Marlon y el resto. Lo del animalico de Brando, qué decir. El tipo aborda la actuación desde un lugar tan fascinante como insano; probablemente no supiera otro.
Aquí hay una serie de detalles más que interesantes acerca de las diferencias entre la obra de teatro y la película.
Aquí, acerca del deseo y la muerte, o su representación en la obra, Desire and Cemeteries, y su siguiente paso, los Campos Elíseos
Federico rompió el aparato. Escribe la obra en el 1930, lo matan seis años después, quedan en posesión de la verdad los de la careta, y la obra, El público, a galeras a remar. Si la hubieran podido quemar lo hubieran hecho. Qué terrible la historia de la humanidad en estas vertientes. Leo que se estrenó allá por 1986. Post mortem es un eufemismo. En la obra aparece la figura del pastor bobo soltando por su boca todo, todito, todo; como total es un pastor y es bobo, pues legitimación al canto para decir lo que no se puede decir abiertamente. Que si surrealismo, que si metáfora, que si metonimia, que si sinécdoque, que si tal y cual; pero Morente, que imagino que todos esos términos le traían al fresco, Deo gratias, entendió a su manera el asunto y junto con los granaínos lagartijeros, en 1996, es decir, 66 años después, puso las cosas en su sitio, en el que a Federico y al flamenco les correspodía. A Federico como la fiera desatada que fue y al flamenco, fuera de su jaula. Todos entendimos cuando aquel disco cayó en nuestras manos, cada uno desde su lugar de conocimiento, que algo fuera de lo común había sido parido. Muchos años después seguimos maravillados: con Federico y con aquel Omega. Y apesadumbrados constatando cuán cruento puede llegar a ser el ser humano. En la grabación en directo se aprecia claramente, pese a la poca calidad de la misma, que don Enqrique está en otro sitio y así lo asumen los seis que lo acompañan, pendientes de por dónde va a salir, de qué ve, qué luces son esas, qué máscaras negras, qué Europas, que puto y absoluto disparate alucinógeno.
[Solo del pastor bobo]
Cortina azul.
En el centro, un gran armario lleno de
Caretas blancas de diversas expresiones. Cada Careta tiene su lucecita
delante. El Pastor Bobo viene por la derecha. Viste de pieles bárbaras y lleva
en la cabeza un embudo lleno de plumas y ruedecillas. Toca un aristón y danza
con ritmo lento.
EL PASTOR.
El pastor bobo guarda las caretas.
Las caretas
de los pordioseros y de los poetas
que matan a las gipaetas
cuando vuelan por las aguas quietas.
Careta
de los niños que usan la puñeta
y se pudren debajo de una seta.
Caretas
de las águilas con muletas.
Careta de la careta
que era de yeso de Creta
y se puso de harinita color violeta
en el asesinato de Julieta.
Adivina. Adivinilla. Adivineta
de un teatro sin lunetas
y un cielo lleno de sillas
con el hueco de una careta.
Balad, balad, balad, caretas.
(Las
Caretas balan imitando las ovejas y alguna tose.)
Los caballos se comen la seta
y se pudren bajo la veleta.
Las águilas usan la puñeta
y se llenan de fango bajo el cometa,
y el cometa devora la gipaeta
que rayaba el pecho del poeta.
¡Balad, balad, balad, caretas!
Europa se arranca las tetas,
Asia se queda sin lunetas
y América es un cocodrilo
que no necesita careta.
La musiquilla, la musiqueta
de las púas heridas y la limeta.
(Empuja
el armario, que va montado sobre ruedas, y desaparece. Las Caretas balan.) Federico García Lorca
El cuarteto dio soporte a lo que el de arriba ideó, creo, escribió y dirigió. Vienen del patio de butacas, no de la fila del cine, aunque pasen de un medio al otro por vasos comunicantes. Pero el origen es el origen. Cuando más he disfrutado de Penny es cuando el teatro supuraba en la pantalla, cuando el artificio era de tal calado que un desgraciado estibador del puerto londinense de finales del XIX venía a enunciar las cuatro cuestiones esenciales de la humanidad.
Penny Dreadful es un monumento de imposible creación si no hubiera en ocasiones una lluvia de Perseidas, es decir, una conjunción como la que antes he expuesto, una improbable unión de talento, amor por el medio, talento, solvencia económica, talento, pasión, talento y así ad infinitum.
Penny es, como todos los milagros, imposible si no fuera porque lo he visto.