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de secretis

Mrs. Sibley
The secret of the stars,—gravitation.
The secret of the earth,—layers of rock.
The secret of the soil,—to receive seed.
The secret of the seed,—the germ.
The secret of man,—the sower.
The secret of woman,—the soil.
My secret: Under a mound that you shall never find.
La Señora Sibley
El secreto de las estrellas, -la gravitación.
El secreto del mundo, -estratos rocosos.
El secreto de la tierra, -recibir la semilla.
El secreto de la semilla, -el germen.
El secreto del hombre, -el sembrador.
El secreto de la mujer, -la tierra.
Mi secreto: Bajo un túmulo que nunca hallarás.
Edgar Lee Masters.
Versión de Juan Bay.

por iteración

Otra variante, menos literal esta que la de hace unos días, sin respeto tampoco  por la exactitud de la puntuación. Aproximaciones, como siempre.

OZYMANDIAS

Me encontré con un viajero de una tierra antigua
Que contaba: dos piernas de piedra enormes y sin tronco
quedan de pie en el desierto. Cerca de ellas, en la arena,
medio hundido, un rostro desmenuzado, cuyo ceño

y labio arrugado y gesto de frío mandato
nos dicen que su escultor bien leía esas pasiones
que aún perduran impresas en estos objetos inanimados,
más que la mano que las creó y el corazón que las alimentó.

Y en el pedestal estas palabras se leen:
"Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes:
¡Mirad mis obras, Poderosos, y desesperad!"

A su lado nada ha permanecido. Alrededor de la decadencia
De esa ruina colosal, desnudas y sin límites

Se extienden las arenas solas y planas a lo lejos.

Percy Bysshe Shelley
Versión de Juan Bay

nothing beside

 Ozymandias

I met a traveller from an antique land,

Who said—“Two vast and trunkless legs of stone

Stand in the desert. . . . Near them, on the sand,


Half sunk a shattered visage lies, whose frown,

And wrinkled lip, and sneer of cold command,

Tell that its sculptor well those passions read

Which yet survive, stamped on these lifeless things,


The hand that mocked them, and the heart that fed;

And on the pedestal, these words appear:

My name is Ozymandias, King of Kings;

Look on my Works, ye Mighty, and despair!"


Nothing beside remains. Round the decay

Of that colossal Wreck, boundless and bare

The lone and level sands stretch far away.


El soneto es de Percy Bysshe Shelley, criatura inglesa que, de puro romántica, vivió 30 años (1792-1822) porque un naufragio en un velero se lo llevó por delante. Eso es ser consecuente y lo demás son pamplinas. Su biografía, fácilmente encontrable, es de traca.

El poema se publicó en enero de 1818, cuando contaba con 25 primaveras. El entrecomillado corresponde a la inscripción que Diodorus Siculus dice en su Biblioteca histórica que había en la base de la estatua de Ramsés II allá por Egipto. El tal Diodorus era historiador de los de la época -siglo I a. de C.-, es decir, mitad escritor de ficción, mitad testigo imparcial. Ozymandias proviene de una transliteración al griego hecha malamente, por cierto, del nombre del trono del tal Ramsés

Pero la idea está clara, tanto como la de 1968, que aunque de mala calidad, de sobra es conocida.

La lectura -magnífica- corresponde a Bryan Cranston haciendo de W. W. En Breaking bad. La de Richard, por cotejar, no es asunto menor.

transliterar. (De trans- y el lat. littĕra, letra).

1. tr. Representar los signos de un sistema de escritura mediante los signos de otro.




El soneto, de una inigualable perfección y rareza, está estudiado del derecho y del revés y carece de traducción posible. Pero, para que sea entendible al menos, me he dado el regalo del atrevimiento. Versiones hay en la red para quien quiera más, así como explicaciones y sesudos análisis acerca de la construcción del mismo.

OZYMANDIAS

Conocí a un viajero de una tierra antigua
Que dijo: Dos piernas de piedra enormes y sin tronco
Siguen de pie en el desierto. Cerca de ellas, sobre la arena,
Medio hundido, yace un rostro hecho pedazos, cuyo ceño,

Y labio arrugado, y mueca de frío dominio
Cuentan que su escultor bien sabía de esas pasiones
Las cuales aún sobreviven, estampadas en esas cosas inertes,
a la mano que las remedó y el corazón que las alimentó.

Y en el pedestal aparecen estas palabras:
"Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes:
¡Mirad mis obras, vosotros poderosos, y desesperad!"

Nada queda al lado. Alrededor de la decadencia
De esa ruina colosal, ilimitadas y desnudas
Las arenas solitarias y llanas se extienden a lo lejos.

Versión de Juan Bay

remedar.
(Del lat. re -imitāri).
1. tr. Imitar o contrahacer algo, hacerlo semejante a otra cosa.
2. tr. Dicho de una persona: Seguir las mismas huellas y ejemplos de otra, o llevar el mismo método, orden o disciplina que ella.
3. tr. Dicho de una persona: Hacer las mismas acciones, visajes y ademanes que hace otra, generalmente con intención de burla.

remedo.
1. m. Imitación de algo, especialmente cuando no es perfecta la semejanza.

todavía no es verano

In Your Absence

Not yet summer,
but unseasonable heat
pries open the cherry tree.
It stands there stupefied,
in its sham, pink frills,
dense with early blooming.
Then, as afternoon cools
into more furtive winds,
I look up to see
a blizzard of petals
rushing the sky.
It is only April.
I can’t stop my own life
from hurrying by.
The moon, already pacing.

Judith Harris

En tu ausencia

Aún no es verano,
pero un calor impropio de la estación
abre con fuerza el cerezo.
Está parado ahí, estupefacto,
en su farsa, volantes rosas,
denso con una floración adelantada.
Después, conforme la tarde se enfría
en vientos más furtivos,
levanto la vista para ver
una ventisca de pétalos
asaltando el cielo.
Sólo es abril.
No puedo detener mi propia vida
del apresuramiento.
La luna, ya moderando el ritmo.

Traducción de Juan Bay

funeral blues

Hace tiempo que no traducía poemas. Requiere un ánimo, una actitud y una pausa. Yo no le, no me otorgaba ninguna de las tres, de modo que. Hace unas semanas comencé a pergeñar la idea de retomar viejos y buenos hábitos. Hete aquí, pues. He hecho una versión, que es algo así como el eufemismo que usamos aquellos a los que se nos hace imposible la tarea de traducir poesía. A ver qué tal.
Acompaño la entrada con un corte de una película más que conocida. John Hannah, sus ojeras, sus ojos azules y su voz quedan en la retina de la memoria.
De W. H. Auden:

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come. 

Let aeroplanes circle moaning overhead
Scribbling on the sky the message He Is Dead,
Put crepe bows round the white necks of the public doves,
Let the traffic policemen wear black cotton gloves. 

He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last for ever: I was wrong.

The stars are not wanted now: put out every one;
Pack up the moon and dismantle the sun;
Pour away the ocean and sweep up the wood.
For nothing now can ever come to any good.

Parad todos los relojes, cortad el teléfono,
Evitad que el perro ladre con un buen hueso,
Silenciad los pianos y con una percusión sorda
Mostrad el ataúd, dejad que las plañideras se acerquen.

Dejad que lo aviones giman en círculos sobre nosotros
Garabateando en el cielo el mensaje Él Está Muerto,
Poned crespones negros alrededor de los blancos cuellos de las palomas,
Dejad que luzcan guantes de algodón negro los guardias de tráfico.

Él era mi Norte, mi Sur, mi Este, mi Oeste,
Mi semana laboral y mi domingo de descanso,
Mi mediodía, mi noche, mi charla, mi canción;
Pensé que el amor sería eterno: estaba equivocado.

Las estrellas no son bienvenidas ahora: quitadlas todas;
Empaquetad la Luna y desmantelad el Sol;
Vaciad el océano y barred el bosque.
Pues nada ahora, nada, puede traer ninguna gracia.

Versión de Juan Bay

Una explicación del poema interesante, aquí.



the more loving one


Ha estado durmiendo casi un año. Despierta y me arriesgo a abordarlo. Dos versiones: una más literal, la otra buscando más la idea. Ninguna me satisface completamente pero, ya lo he dicho quizás demasiadas veces, así es el mundo de la traducción. En el caso de Auden, la cosa adquiere tintes dramáticos o quizás, paradójicamente, tranquilizadores. Dramáticos, porque es un escritor que plantea la incapacidad del lenguaje a la hora de plasmar la emoción. Tranquilizadores, por lo mismo.

THE MORE LOVING ONE

Looking up at the stars, I know quite well
That, for all they care, I can go to hell,
But on earth indifference is the least
We have to dread from man or beast.

How should we like it were stars to burn
With a passion for us we could not return?
If equal affection cannot be,
Let the more loving one be me.

Admirer as I think I am
Of stars that do not give a damn,
I cannot, now I see them, say
I missed one terribly all day.

Were all stars to disappear or die,
I should learn to look at an empty sky
And feel its total darkness sublime,
Though this might take me a little time.

W. H. Auden

El que más ama

Mirando a las estrellas, sé bastante bien
que, si es por lo que les importo, me puedo ir al infierno.
Pero sobre la tierra la indiferencia es lo que menos
hemos de temer del hombre o la bestia.

¿Nos gustaría que fueran las estrellas las que ardieran
con una pasión hacia nosotros que no pudiéramos devolver?
Si un afecto igual no puede ser,
deja que sea yo el que más ame.

Admirador como creo que soy
de las estrellas a las que les importo un bledo,
no puedo, ahora que las miro, decir
que echara de menos a una terriblemente todo el día.

Si todas las estrellas fueran a desaparecer o morir
debería aprender a mirar a un cielo vacío
y sentir su total oscuridad sublime,
aunque esto podría llevarme un tiempo.

Versión de Juan Bay

El que más ame

Mirando a las estrellas, sé bien
que, si es por lo que les importo, me puedo ir al carajo.
Pero en esta tierra la indiferencia es lo que menos
hemos de temer del hombre o la bestia.

¿Acaso nos gustaría que las estrellas ardieran
con una pasión por nosotros que no pudiéramos corresponder?
Si no puede haber equidad en los sentimientos,
deja que sea yo el que más ame.

Admirador como creo serlo
de las estrellas a las que les importo un pepino,
ahora que las veo, no puedo decir
que echara de menos terriblemente a una un día entero.

Si todas las estrellas fuesen a desaparecer o morir,
debería aprender a mirar a un cielo vacío,
y sentir su total oscuridad como algo sublime,
aunque esto podría llevarme cierto tiempo.

Versión de Juan Bay