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pesos

Un mundo sobre el cuerpo

Todo pesa
Pesa decir
Pesa la palabra peso
Pesa el cielo que nos ha tocado
Sobre nuestras cabezas herméticas
Pesan las hormigas y sus burgos
El Hades y las lagunas sucias

Dime a dónde voy
Y si amar no es una pérdida de tiempo
...
Pesa hablar
Pesa escuchar
Pesa herir
Pesa que te hieran
Pesa el niño sobrealimentado con leche artificial
Pesa pasar hambre
Pesa la obesa noche sin objetivo
El día sin intención de luz

Dime a dónde voy
Y si amar no es una pérdida de tiempo
...
Pesa amar a tu madre y a tu padre
A tus hijos y a tus congéneres
Pesan los sueños de los sueños
Pesan los simples sueños
Pesan las tiernas ilusiones
Pesa el piano sobre tu cuerpo desnudo
Pesa amar el bosque, el mar, la órbita insegura
Y la canción con la que follaste la primera vez

Dime a dónde voy
Y si amar no es una pérdida de tiempo
...
Pesa vivir en un planeta redondo
Pesa pertenecer a un  mundo con estrías
Pesa la peluca que disimula el cáncer
Pesa la belleza
Pesa el milagro, el aburrimiento
Lo sagrado y lo profano
De todas todas, pesa el ser

Dime a dónde voy
Y si amar no es una pérdida de tiempo
...
Maite Dono



la chica del circo

Como si necesitase expresar su odio, su resentimiento, su incomprensión. Como si se sintiera una esclava de por vida y no hubiera forma de manumitirla, aunque aparentemente tuviera la categoría de ciudadana. Como si para decir te quiero tuviera que decir te odio. Para te necesito, te mato. Para ámame, por dios, ámame, desaparece, te escupo, te arranco.
Maite explora donde da miedo viajar. Lo hace adentrándose en lo más profundo, sin Dr Livingston que valga a su encuentro. Y lo hace cantando y gritando, casi a la vez. Quizás Maite, más que  escritora, sea música; no en vano su biografía.

La veremos este sábado, junto con Roberto y Javier, que nos harán un regalo de los buenos, de los de gritar y cantar, de los de matar y amar, mamá, mamaíta.

Con mi tutú rosa y lo niña que soy
Te abro mi corazón jesús
Y te lo doy
Tómalo tuyo es que de mi madre no

Ella no sabe que te pertenezco
Ella me hace bailar con zapatillas rojas
Una y otra vez
Y me castiga delante de tus ojos
diciéndome -mala mala sangra sangra
Y por mis pies corre la sangre
Un río de sangre por mis pies
La tuya y tu cuerpo jesús mío
Que me miras desde la pared
Con tu sagrado corazón lleno de esperanza
Y tus ojos de perrito famélico brillando con fuerza
En las alturas
Te gustan las niñas de tutú rosa y zapatillas rojas?
Eres un guarrete como ese nabokov
O en verdad eres tan puro como rezan tus ojos líricos?
Me importa un bledo cualquiera de las posibilidades
Porque eres muy hermoso y llevo años y años
Mirándote
Y este dedo que ves paseará entre las gasas
Y llegará al centro mismo mientras veo temblar tus ojos
Y a tu sagrado corazón estallar de erecto sobre ellas
Córrete jesús mío
Sobre mi tutú rosa la sangre espesa de tu corazón malherido
Nada puede importarme danzar ya toda la noche
Y el día
Y los días venideros
Que sangren mis pies después de derramarte
Que se me castigue una y otra vez con la danza que no cesa
Que te amo y esta clase de amor no tiene nombre

Córrete jesús mío
Sobre mi tutú rosa y lo niña que soy
Te abro mi corazón y te lo doy
Tómalo tuyo es que de mi madre no

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A veces este tiempo lluvioso
Esta niebla donde no encuentro
Nada
Mis rasgos diluidos
Mis brazos
Ya no tengo y no brazos para abrazarte
Muñones
Cartuchos de sal en la cuenca yerma de los ojos
Una boca que han tragado las hormigas
Packs de boca mía para el frío invierno
De las hormigas
Qué es esta soledad este cansancio
Si quieres verlo mira la penosa indolencia
Con que se mueve aquella hoja seca de allí
No es como las otras
No quiere nada
Nada desea
Después de haberlo deseado todo desde su copa
El lugar  más alto
El minarete de la pasión
Ha bajado a la tierra dejándose llevar fuera de todo
No es sólo hoja seca
Es lo que muere
Aquello que podemos ver
Que nos es dado ver de lo insondable
Y sin embargo nadie quiere mirar
[...]
Lo ama
Lo ama
Lo ama
Lo ama
Lo ama
Lo ama
Lo ama
Lo ama
Lo ama tanto!
[...]
Un número de teléfono arrugado en el suelo
Volando solo arrastrado por el viento.

Maite Dono.
Circus girl
Ediciones El gaviero