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Miguel
Yo sí que diría que hay mucha gente que está trabajando en el campo de lo imaginario pero que lamentablemente están trabajando en la dirección contraria. Hay cantidad de gente hipercreativa, yo tengo muchos amigos así pero como tienen que vivir trabajan en publicidad, o en la tele, o en los medios propagando cosas que no son muy saludables. Y eso es una pena, porque es como una fuga de cerebros permanente. Tenemos gente que podría estar iluminándonos pero nos está diciendo “compra, compra, compra”. Tenemos un secuestro de la imaginación y de la ciencia, que son nuestras dos facultades más importantes.
Es bello este hombre. Pero mucho.
ensayo sobre el deseo y la mirada
Las bañistas
Lo más delicado es la crudeza.
Crudeza
de la carne desnuda y exhausta,
del cerebro abierto sin anestesia.
Acaricia mi carne viva,
no mi piel abonada de células muertas.
Dirígete a quien soy en lo oscuro.
Arráncame la piel muerta,
quítame las espinas, sufre las heridas
de la limpieza, hazme daño para sanarme
y yo haré lo mismo. No es la piel
lo dulce del fruto.
Carta a un arqueólogo
Martín López-Vega
Me gusta lo que cuenta Martín en esta entrevista.
Me pregunto si alguna vez duerme el deseo,
si es posible, por ejemplo, contemplar
a esas bañistas del río que componen
un cuadro de extraña belleza
y escuchar tan sólo la secreta música del instante,
el arrullo del río, la perfecta composición
de los tres cuerpos y ese árbol solitario
de la orilla.
Admirar por sí misma
la curva fluvial de sus pechos, de sus nalgas ,
la canción de su juventud y la de la risa
que comparten
tras algo que ha dicho una de ellas.
Observar
quieto
cómo otra se suelta los negros cabellos
salpicando a las demás,
que vuelven a reír,
conscientes de haber alcanzado
alguna secreta armonía con el mundo.
Contemplar la escena
en sí misma,
la canción salvaje de sus cuerpos al sol,
sin pensar en mi hipotética presencia en ella,
que habría de romper esa armonía,
sin pensar en acariciar esos muslos y esos pechos,
ni en besar los labios que apenas se adivinan
en la escondida distancia.
Me pregunto si alguna vez duerme el deseo,
y si duerme alguna vez la memoria:
si sería posible también
contemplar esa escena
y no reconocer un río recordado,
el lunar estratégico de otro cuerpo amado,
la risa que una vez provocamos en ciertos labios.
¿Duerme el deseo? ¿Duerme la memoria?
No duerme la pregunta.
Crudezasi es posible, por ejemplo, contemplar
a esas bañistas del río que componen
un cuadro de extraña belleza
y escuchar tan sólo la secreta música del instante,
el arrullo del río, la perfecta composición
de los tres cuerpos y ese árbol solitario
de la orilla.
Admirar por sí misma
la curva fluvial de sus pechos, de sus nalgas ,
la canción de su juventud y la de la risa
que comparten
tras algo que ha dicho una de ellas.
Observar
quieto
cómo otra se suelta los negros cabellos
salpicando a las demás,
que vuelven a reír,
conscientes de haber alcanzado
alguna secreta armonía con el mundo.
Contemplar la escena
en sí misma,
la canción salvaje de sus cuerpos al sol,
sin pensar en mi hipotética presencia en ella,
que habría de romper esa armonía,
sin pensar en acariciar esos muslos y esos pechos,
ni en besar los labios que apenas se adivinan
en la escondida distancia.
Me pregunto si alguna vez duerme el deseo,
y si duerme alguna vez la memoria:
si sería posible también
contemplar esa escena
y no reconocer un río recordado,
el lunar estratégico de otro cuerpo amado,
la risa que una vez provocamos en ciertos labios.
¿Duerme el deseo? ¿Duerme la memoria?
No duerme la pregunta.
Lo más delicado es la crudeza.
Crudeza
de la carne desnuda y exhausta,
del cerebro abierto sin anestesia.
Acaricia mi carne viva,
no mi piel abonada de células muertas.
Dirígete a quien soy en lo oscuro.
Arráncame la piel muerta,
quítame las espinas, sufre las heridas
de la limpieza, hazme daño para sanarme
y yo haré lo mismo. No es la piel
lo dulce del fruto.
Carta a un arqueólogo
Dividirás el suelo en parcelas, numerarás
cada metro de tierra pacientemente removida,
cada centímetro, seleccionarás los restos:
fragmentos para reconstruir una edad
de la que nada sabes, un tiempo
en el que te mueves a tientas, que en el fondo
poco te importa –aunque crees, vanamente,
que reconstruir ese puzzle, que hallar un significado
para esos pedazos puede revelarte algo del sentido
de tu propio tiempo, de tu propia vida:
un espejo roto.
Excava cuanto quieras,
recoge trozos de barro, imagina el dibujo
de los muros entre los que anduvimos, evoca
si quieres
una noche en que el sueño no tenga caminos
cómo fueron nuestras vidas, qué buscamos.
Recoge si así lo deseas nuestros huesos, busca
al limpiarlos con el pincel, al acariciarlos,
las caricias que nosotros sentimos en la piel –pero esa
no podrás verla, tocarla.
Y si encontraras, entre piedra
y barro y agua estancada
un acento dubitativo
al hablar una lengua extraña; una mirada de amor
que erró el disparo –flecha lanzada por un tirador poco experto ;
el tacto de nuestros dedos al acariciar
las primeras briznas de la primavera,
esas cosas, déjalas;
no te ayudarán a reconstruir el cuerpo
del Tiempo –ese dinosaurio robusto e implacable.
Colecciona piedras, amontona huesos, divide el suelo
en secciones simétricas: no encontrarás nada que importe.
Cuanto importa desaparece. No está bajo tierra.
También tú buscas en vano, como nosotros buscamos.
Me gusta lo que cuenta Martín en esta entrevista.
ningún vestigio
Entrevista por escrito a quien es capaz de generar
esta perla, inserta en novela:
“Cansado como está, no se detiene entonces en el
retrospectivo inventario de la destrucción”.
Verás, mi salud no es buena y tengo la vista muy
dañada, apenas puedo leer. Yo he sido un lector asiduo, de varias horas
diarias, pero eso también se acabó. Me paso el día a la sombra de un árbol
viendo pasar el tiempo, oyendo música de cámara, jazz, flamenco. Eso es todo lo
que hago. La vejez es una maldita sucesión de pérdidas.
La literatura que se limita a contar historias no pasa
de ser una crónica periodística, pierde su condición de literatura. La
literatura es el arte de crear una nueva realidad, de interpretar estéticamente
el mundo, no de copiarlo.
P. ¿Cómo era entonces la relación con los
colegas?
R. Yo tenía por entonces dos grandes amigos escritores:
Ángel González y Juan García Hortelano. Nos íbamos por ahí con frecuencia a
cenar, a tomar copas… A los demás los trataba muy de tarde en tarde.
P. En todo caso, ¿el panorama de ahora le resulta
atrayente?
R. No, atrayente no. Pero hay unos pocos casos
alentadores.
Si la quieren leer completa, está aquí. Es de julio del año pasado. Lo digo por lo del panorama de ahora, para situarnos.
Por mi parte, amén de la envidia literaria, la de no hacer nada bajo un árbol, la de tener las marismas en frente, la de beber vino con delectación diaria, la mayor, sobre todas ellas, es la de haber salido de farra con Ángel y Juan. Envidia es poco.
Por mi parte, amén de la envidia literaria, la de no hacer nada bajo un árbol, la de tener las marismas en frente, la de beber vino con delectación diaria, la mayor, sobre todas ellas, es la de haber salido de farra con Ángel y Juan. Envidia es poco.
A batallas de amor campo de
plumas
Ningún vestigio tan inconsolable
como el que deja un cuerpo
entre las sábanas
y más
cuando la lasitud de la memoria
ocupa un espacio mayor
del que razonablemente le corresponde.
Linda el amanecer con la almohada
y algo jadea cerca, acaso un último
estertor adherido
a la carne, la otra vez adversaria
emanación del tedio estacionándose
entre los utensilios volubles
de la noche.
Despierta, ya es de día, mira
los restos del naufragio
bruscamente esparcidos
en la vidriosa linde del insomnio.
Sólo es un pacto a veces, una tregua
ungida de sudor, la extenuante
reconstrucción del sitio
donde estuvo asediado el taciturno
material del deseo.
Rastros
hostiles reptan entre un cúmulo
de trofeos y escorias, amortiguan
la inerme acometida de los cuerpos.
A batallas de amor campo de plumas.
José Manuel Caballero Bonald
como el que deja un cuerpo
entre las sábanas
y más
cuando la lasitud de la memoria
ocupa un espacio mayor
del que razonablemente le corresponde.
Linda el amanecer con la almohada
y algo jadea cerca, acaso un último
estertor adherido
a la carne, la otra vez adversaria
emanación del tedio estacionándose
entre los utensilios volubles
de la noche.
Despierta, ya es de día, mira
los restos del naufragio
bruscamente esparcidos
en la vidriosa linde del insomnio.
Sólo es un pacto a veces, una tregua
ungida de sudor, la extenuante
reconstrucción del sitio
donde estuvo asediado el taciturno
material del deseo.
Rastros
hostiles reptan entre un cúmulo
de trofeos y escorias, amortiguan
la inerme acometida de los cuerpos.
A batallas de amor campo de plumas.
José Manuel Caballero Bonald
centón
Del lat. cento, -ōnis.
1. m. Obra literaria compuesta con fragmentos de otras obras.
2. m. despect. Obra llena de elementos heterogéneos y falta de
originalidad.
originalidad.
3. m. Manta grosera hecha de retazos.
Del lat. inverecundia.
1. f. Desvergüenza, desfachatez.
muy de mi agrado
Si en la anterior entrada hablaba de colaboradores, he aquí otra muestra, más aun si cabe por el hecho de haberlo citado hace unos días. Tremendísimo Jordi:
¿Ha existido en España algún fenómeno musical que se pueda definir como de clase obrera?
Principalmente el rock radical vasco y la rumba catalana. Hay cosas de El Pescaílla y de Lola Flores de una visceralidad que no se encuentra en el rock español. En la Barcelona contracultural también encontramos una figura tan importante como la del Gato Pérez, un músico argentino que encuentra en la rumba su lenguaje.
¿Y actualmente?
Quizás el trap. Es una escena en la que no he entrado mucho, pero me parece un discurso de degradación del hip-hop o del gangsta rap formulado desde la estética de lo yonqui, por el factor no productivo de la sociedad y que genera una exaltación del materialismo desde una posición marginal. También observo una dimensión política, entre lo anárquico y lo desencantado, en Albert Pla o en El Niño de Elche.
El resto, entero está aquí.
el gentilicio de Laponia
Bueno, pues alguien tenía que decirlo, tanto en el nombre del grupo, como en la letra de la canción, como en las imágenes del vídeo. Más claro, agua.
Si queréis más, aquí hay.
simpar QJ
What would account for the songs being less good
than they used to be?
The mentality of the
people making the music. Producers now are ignoring all the musical principles
of the previous generations. It’s a joke. That’s not the way it works: You’re
supposed to use everything from the past. If you know where you come from, it’s
easier to get where you’re going. You need to understand music to touch people
and become the soundtrack to their lives.
I’m trying to isolate what you specifically
believe the problem with modern pop is. It’s the lack of formal musical
knowledge on the part of the musicians?
Yes! And they don’t
even care they don’t have it.
Y para finalizar
se deja caer esta perla:
I can’t believe I
still get to be involved in things like this. I stopped drinking two years ago
and I feel like I’m 19 years old. I’ve never been so creative. I can’t tell
you, man — what a life!
Extensa y por
momentos abrumadora la entrevista al sin par Quincy Jones. Me da que sabe de lo
que habla.
Por cierto, tan sin par como simpar.
en la radio de Jon
Fui a ver a Jon a su radio universitaria en la Facultad de Medicina Miguel Hernández de Alicante. Nos pusimos a charlar sobre lo humano y lo divino y se nos fue casi una hora. ¡Y sin quintos! Me lo pasé bomba y me hubiera quedado otra hora fácilmente. Es tan agradable charlar contigo, querido.
Servidor entra en escena en el minuto doce y medio aproximadamente.
filth y el viento de Indiana
Yo no por casualidad me iba a ir a Gales. Qué forma tan magnífica de cerrar el disparate carnavalero de esta semana pasada: desverlarme y poder ver esta película con la tranquilidad que a estas horas hay. El universo de Irvine Welsh me llama como la droga que circula por sus historias. Su Edimburgo es otro bien distinto al destino cultural que popularmente tenemos en mente.
La película tiene trampa; las interpretaciones, soberbias -tremendo reparto, por otro lado-; y la banda sonora es maravillosa.
Sobre el cameo del rubio Hutch, aquí está la anécdota.
De los animales de James y Eddie, ni hablo. Qué brutos. Aunque, en realidad, la película completa es un animalario.
Si quieren a Irvine en entrevista suculenta, aquí lo tienen.
Y viendo a David Soul en directo abordar el Silver lady, uno no deja de pensar en cómo no echar de menos aquellos setenta, visto lo visto el carnaval posterior. Será casualidad, por cerrar el círculo galés, digamos, que sea la que elige Irvine cuando se calza su karaoke; habría que verlo.
Y viendo a David Soul en directo abordar el Silver lady, uno no deja de pensar en cómo no echar de menos aquellos setenta, visto lo visto el carnaval posterior. Será casualidad, por cerrar el círculo galés, digamos, que sea la que elige Irvine cuando se calza su karaoke; habría que verlo.
Tired of drifting, searching, shifting
From town to town
Everytime I slip and slide
A little further down
I can't blame you if you wont take me back
After everything I put you through
But honey you're me last hope
And who else can I turn to?
From town to town
Everytime I slip and slide
A little further down
I can't blame you if you wont take me back
After everything I put you through
But honey you're me last hope
And who else can I turn to?
Come on Silver Lady take my word
I won't run out on you again believe me
Oh I've seen the light
It's just one more night without you
Here I am a million miles away from home
The Indiana wind and rain cut through me
I'm lost and alone
Chilled to the bone
Silver lady
I won't run out on you again believe me
Oh I've seen the light
It's just one more night without you
Here I am a million miles away from home
The Indiana wind and rain cut through me
I'm lost and alone
Chilled to the bone
Silver lady
Double talkers and back street walkers
In every turn
Seedy motels and no star hotels
Still I had to learn
That the one shining thing in my life
Was the sweet love I had with you
And honey your my last hope
And who else can I turn to?
In every turn
Seedy motels and no star hotels
Still I had to learn
That the one shining thing in my life
Was the sweet love I had with you
And honey your my last hope
And who else can I turn to?
Come on Silver Lady take my word
I won't run out on you again believe me
Oh I've seen the light
It's just one more night without you
Here I am a million miles away from home
The Indiana wind and rain cut through me
I'm lost and alone
Chilled to the bone
Silver lady
I won't run out on you again believe me
Oh I've seen the light
It's just one more night without you
Here I am a million miles away from home
The Indiana wind and rain cut through me
I'm lost and alone
Chilled to the bone
Silver lady
Can't you find it in you to forgive me
'Cause here I am a million miles away from home
The Indiana wind and rain cut through me
I'm lost and alone
Chilled to the bone
Silver lady
'Cause here I am a million miles away from home
The Indiana wind and rain cut through me
I'm lost and alone
Chilled to the bone
Silver lady
Come on Silver Lady take my word
I won't run out on you again believe me
Oh I've seen the light
It's just one more night without you
I won't run out on you again believe me
Oh I've seen the light
It's just one more night without you
más o menos interesantes, pero diferentes
Tenía que llegar, tenía que surgir alguien así en nuestro país. Era cuestión de tiempo.
Me resulta tan interesante el lugar en el que nos sitúa. ¿O debería hablar en singular?
Mi sensación es que el porno
siempre había estado dirigido a machos hirsutos y ahora esto está cambiando.
Esto también es interesante. Uno de los problemas de la
pornografía actual es que no hay diversidad de miradas. El porno actual está
hecho por y para un público masculino, occidental, heterosexual,
heteropatriarcal, heteronormativo… Una serie de adjetivos….
Que empiezan con hetero, ya lo veo.
Sí. Se dirige a un porcentaje de la población relativamente
pequeño. Hay mucho hueco de mercado. Lo que sucede es que en el mundo del porno
actual un 90% de las producciones que se hacen están dirigidas por antiguos
actores. Se dedican a representar y repetir un modelo manido, casposo y
anticuado que se hacía en los años ochenta. Llevamos veinte años haciendo
el mismo porno. Si coges una escena de hace diez años y una escena actual
puedes intercambiar a las actrices y a los actores y es exactamente lo mismo.
Hace falta diversidad de miradas. Que las chicas hagan porno. Pero no por lo
feminista o transexual o no-heteropatriarcal, abajo las etiquetas, lo que
quiero es que haya diferentes miradas, diferentes personas con diferentes
estratos sociales, culturales, diferentes condiciones sexuales… Más gente
haciendo porno. Que no haya solo antiguos actores masculinos, occidentales,
blancos y heteropatriarcales, porque [simula pegarse un tiro en la sien],
puaf, estamos todos cansados de ver el mismo tipo de pornografía. Ahora mismo
están apareciendo otros modelos de representación, como Erika Lust, algunas chicas en América,
otras en Europa… Van haciendo otras cosas. Más o menos interesantes, pero
diferentes.
abajo la isoglucosa
Hoy recordé en varios, demasiados, momentos este tema de Javier:
Diego, a lo suyo, que es romper con sentido. Tela.
Por otro lado, él mismo pone el acento en algo que sostengo desde hace tiempo en esta entrevista de la cual dejo un extracto al respecto:
No veo por qué los poetas se adjudican
una superioridad sobre los letristas de canciones. Yo lo hablé con Ángel
González y me dijo: “Tienes toda la razón, la poesía no es canción y la
canción no es poesía. Yo he intentado escribir canciones y no me salen”.
Pero claro, como son parientes, luego puede venir Paco Ibáñez y hacer unas
canciones muy bonitas con los poemas, pero en general, se nota que son poemas.
Además, yo no escribiría como escribo si hiciera poesía, no soporto la
rima, a estas alturas del siglo XX… Aún no podemos
decir XXI, porque estamos empezando.
Sus reflexiones sobre el deporte, de brillantes al hiperespacio:
Sus reflexiones sobre el deporte, de brillantes al hiperespacio:
desmaquillaje bis
Llamar a las cosas por su nombre. Hacerlo con clase y con conocimiento
de causa. Sin aspavientos y sin medias tintas; con honestidad y con arrojo.
Podría empezar exactamente como lo hice en la anterior entrada porque,
misteriosamente, ¡ja!, llevo días recibiendo señales del hiperespacio que
indican lo mismo en distintos códigos. Lo mismo.
Estrené correo para este cuaderno hace unos días: losgasessoncomprensiblesarrobagemailpuntocom; lo puse en el perfil del escribiente. Por si alguien no entiende lo que digo o discrepa o lo que sea
y quiere comunicar.
Gases. Hiperespacio. Cronos.
Pregunta, en negrita, el maravilloso y privilegiado Íñigo Domínguez. Responde su excelentísima señoría, don Dino Meneghin:
A ti se te revuelven las tripas cuando ves ahora a los jugadores llegar cada uno con sus auriculares oyendo música.
Es insoportable. Porque no hay relación entre ellos. Antes había un núcleo fuerte de italianos, diez jugadores, y dos extranjeros que entraban en el grupo y en nuestra cultura. Y se quedaban dos, tres, cuatro años. Ahora hay gente de todos los países y a veces están solo un año, o seis meses. Son profesionales, pero cada uno que llega intenta llevar el agua a su molino, tirar más, ir a lo suyo, y no hay tiempo de instaurar relaciones. Hay respeto o estima, pero no amistad. En los vestuarios solo se habla en inglés, mientras en el fútbol se sigue hablando italiano y el que llega intenta aprenderlo, también para integrarse en la ciudad. Entonces ahí los tienes: llegan al campo cada uno en su mundo, con los cascos, y no hablan entre ellos. Cuando estaba en la directiva de la selección me cabreaba como una hiena cuando los jugadores bajaban a desayunar con los cascos y ni saludaban. Entonces los paraba a todos un momento y les explicaba un mínimo de reglas, de educación si quieres. No ves a nadie leer un libro, todos con el móvil, la música, hablando con la novia…
Si amas el deporte, en parte, es porque te recuerda tu infancia, cuando era un juego con los amigos. Pero a un cierto nivel parece que el deporte ya no es divertirse con los amigos.
Porque ya es un trabajo, y cada vez lo es más: si tú juegas diez minutos y yo cinco mi agente se cabrea, porque en la próxima negociación, si has jugado poco, ya no vales diez, sino cuatro. El agente se cabrea con el entrenador, nacen los celos entre jugadores… Antes solo tenían agente los americanos. Yo siempre he tratado personalmente mis contratos. El mundo ha cambiado mucho.
La entrevista completa, larga, profunda, divertida, a calzón quitao, como debe ser, está aquí.
tesoros y diablos
No me gustan las
canciones que pretenden desentrañar los misterios filosóficos del mundo, sino
aquellas que sirven para que dos personas sencillas se abracen y bailen y
sueñen y celebren la vida... Porque la vida es un tesoro y el mundo, un
diablo, que lo manipulan y lo envenenan. Por eso somos tan felices cuando
alejamos nuestras vidas del mundo, y nos
encerramos en la soledad, en el amor, en la poesía, en la música...
Mauricio suelta por su boca una enciclopedia de perlas, una tras otra. La entrevista completa está aquí, y una biografía de este personaje sin par, aquí.
Y, una última cosa, la palabra que desconocía hasta ahora, es esta:
sinecura.
oasis
En un artículo reciente
en The independent sobre Steve Coogan, leo lo siguiente de abajo. Cuando aparece el sentido común es como un oasis.
In any
case, his life appears quieter than it was in 2007 when the Daily Mail dubbed him "Coogan the
Barbarian." He lives outside Brighton, near to Clare, his 16-year-old
daughter from a previous relationship, in a mansion he shares with Elle Basey,
a 23-year-old lingerie model he met when he was guest-editing Loaded. "And there I, ah, I draw
a veil," he says. "I don't like to bang on about my personal
life." He spends his spare time at his house in the Lake District. "I
don't like going to sunny places on holiday," he says, with a baffled
sneer. "I love Britain." He walks and reads – classic-car magazines
and history books. This weekend, he went cycling on the South Downs. "They
are not particularly exciting things", he says. "But I like doing
them."
His
professional life is rather more serious, too. Comedy leaves him a bit cold
these days. "You get older and you want something more. I do love comedy,
I'd just rather use it as a device to do something of substance." He is
already working on a new screenplay with Pope ("He's workmanlike, good at
the big picture. I over-analyse, like the myopia of it.") loosely based on
his childhood. And he is writing his autobiography. It will only cover half of
his life, probably up to when Partridge was born.
"So
I don't have to roll my sleeves up and start slagging off people I work with
and upset them. I'll only have to mildly criticise my friends and family. And
they won't sue me." Will it be a happy tale? "Yeah. I'll try and
manufacture some sort of trauma obviously. Make it more interesting. The
content will be slightly underwhelming – 90 per cent of my childhood was very
happy. I wasn't buggered by a priest, no one molested me. The only thing that
happened was I had to go bed early and miss Bouquet of Barbed Wire.
And I wasn't allowed a new Chopper for Christmas."
He
was a dreamy child, always fantasising about films, or life in London, where
everyone "lived in Mayfair, in expensive apartments, and drove
Bentleys." At school, he was a talented mimic, but a reluctant one. "I
wasn't the performing monkey. There were people in my class who goofed around
and I thought they were idiots," he says. He is not sure what he would
have done, had he flopped in showbusiness. "I dread to think. I probably
would have drifted into teaching. God knows, I've never had a proper job."
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