Mostrando entradas con la etiqueta fragmentos de poemas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fragmentos de poemas. Mostrar todas las entradas

vv. 35-46

Me volví a cruzar con él. No es que el resto del poema no lo merezca, pero quería poner el acento en este final pirotécnico:

Aunque de pronto frunzas                 35
la frente que atormenta un pensamiento
conmovedor y obtuso,
y volviendo hacia el mar tu rostro donde brilla
entre mojadas mechas rubias
la expresión melancólica de Antínoos,    40
oh bella indiferente,
por la playa camines como si no supieses
que te siguen los hombres y los perros,
los dioses y los ángeles,
y los arcángeles,                        45
los tronos, las abominaciones...

Jaime Gil de Biedma

Aquí hay un buen análisis del asunto.

prender fuego

Algún poema y varios fragmentos de El Ángel:

PRÉNDELE FUEGO

Nunca sabes estar callado

¿Por qué no te paras a pensar de vez en cuando?

Tienes todo el planeta a tu disposición

Lo tienes todo

Préndele fuego.

De PARIS BLUES:

Si estás triste y solo en París vente a dar una vuelta conmigo
te mostraré alguno de los lugares más oscuros del mundo
te enseñaré el desprecio en la calle y la indiferencia en las caras
la más sordida miseria en el odio de sus miradas
El fantasma de Jim está cantando
y el mío con él...
...tan vacío.

De EL DESIERTO:

Quiero jardines de rosas negras en los que la luz llene mi cerebro

Para siempre

Quiero flechas apasionadamente envenenadas clavadas en mi pecho.

De ¿UN CHUTE DE HEROÍNA?:

¿Un chute de heroína?

Sería algo así como si tú golpearas mi puerta un día cualquiera y al abrir te arrojaras en mis brazos con lágrimas en los ojos diciéndome que me quieres

¿Entiendes ahora?

De SALAMANDRA MÍA (En Padre Damián, a las tres de la mañana):

... entre tu oscura ropa interior abandoné definitivamente mi infancia.

Y de Ana Curra respecto al interfecto:

Tus comentarios despectivos por todo currante que mata sus sueños, para ti la mayoría. Con arrogante mirada despreciando la mediocridad. 

(…) tu creencia en que el amor podría con la ignominia… recuerdos, recuerdos, recuerdos que siguen doliendo.

¿de verdad podemos, Luis?

Adjudiquemos a los dioses
un estatuto de sombra.

Podemos desenvolvernos
entre fantasmas
con la misma facilidad
con que nos asombran los prodigios.

Luis Sanz en Sangre estancada

(Dejo esta entrada clasificada también dentro del apartado Brideshead revisited porque ese libro, esa serie, no habla, entre otras cosas, sino de eso)


en el auto de papá

A veces sucede que en un poema que no me gusta hay partes integrantes que me encantan. Este es el caso. El poema entero lo tenéis aquí; es de Benjamín Prado. Y lo que me interesa es esto:

Mi padre conducía siempre coches usados.
Los domingos, casi de madrugada,
cruzábamos despacio la ciudad: calles frías,
letreros encendidos, casas oscuras.
(...)
Mi padre buscaba estaciones de radio.
Yo veía las torres de la luz, el cielo
extraño de las fábricas.