la predicha muerte del jazz
de Cesare a José María
puede hacerlo un muchacho, pero este hombre que anda
todo el día por las calles ya no es un muchacho
y no escapa de casa.
Hay tardes de verano
bajo el sol declinante, y este hombre que llega
a una alameda de inútiles hierbas, se detiene.
¿Vale la pena estar solo, para estar siempre más solo?
Caminar por caminar; las plazas y las calles
están solas. Es preciso detener a una mujer,
hablarle y persuadirla de vivir juntos.
De no ser así, uno habla a solas. Es por esto que a veces
el borracho nocturno comienza a farfullar
y relata los proyectos de toda la vida.
No es verdad que esperando en la plaza desierta
el encuentro se dé con alguno; pero quien va por las calles
se detiene de vez en cuando. Si fueran dos,
aun andando en las calles, la casa estaría
donde aquella mujer y valdría la pena.
En la noche, la plaza vuelve a quedarse vacía
y este hombre, que pasa sin mirar las casas
entre inútiles luces, ya no levanta sus ojos:
sólo mira el empedrado hecho por otros hombres
de manos endurecidas, como las suyas.
No es justo quedarse en la plaza desierta.
Es seguro que existe esa mujer en la calle
que, rogándoselo, quisiera consolar esa casa.
lo fa solo un ragazzo, ma quest'uomo che gira
tutto il giorno le strade, non è più un ragazzo
e non scappa di casa.
pomeriggi che fino le piazze son vuote, distese
sotto il sole che sta per calare, e quest'uomo, che giunge
per un viale d'inutili piante, si ferma.
Val la pena esser solo, per essere sempre più solo?
Solamente girarle, le piazze e le strade
sono vuote. Bisogna fermare una donna
e parlarle e deciderla a vivere insieme.
Altrimenti, uno parla da solo. È per questo che a volte
c'è lo sbronzo notturno che attacca discorsi
e racconta i progetti di tutta la vita.
che s'incontra qualcuno, ma chi gira le strade
si sofferma ogni tanto. Se fossero in due,
anche andando per strada, la casa sarebbe
dove c'è quella donna e varrebbe la pena.
Nella notte la piazza ritorna deserta
e quest'uomo, che passa, non vede le case
tra le inutili luci, non leva più gli occhi:
sente solo il selciato, che han fatto altri uomini
dalle mani indurite, come sono le sue.
Non è giusto restare sulla piazza deserta.
Ci sarà certamente quella donna per strada
che, pregata, vorrebbe dar mano alla casa.
la dignidad de José María
De 1945 es su primer poemario titulado "La sombra de tu luz" que bebe de las fuentes marcadas por la generación del 27. Dos años después firma "Umbral del silencio", demasiado influido por la poesía de posguerra imperante, con un profundo acento religioso que erradicará en sus obras posteriores. Tras estos primeros ejercicios poéticos, aún poco personales, el poeta marcha en marzo de 1951 a Cuba. Allí escribe el "Romancero de Martí" en 1955.
Para entonces ya había iniciado el que será el proyecto fundamental de su poética bajo el título de "Ciudad del hombre". Será en los poemas que vayan conformando este proyecto en donde aparezca la verdadera personalidad poética de Fonollosa, una personalidad que no encuentra excesivos parangones en su tiempo y que lo convierte en un creador enormemente original, al margen de modas y corrientes imperantes. En "Ciudad del hombre" hay un deseo de unicidad que impulsa al poeta a través de un estilo conciso en el que se predomina un tono narrativo, prosístico, coloquial, que puede emparentarse con Manuel Machado o con lo que también predominará en el universo poético de Jaime Gil de Biedma. Fonollosa, como dice Pere Gimferrer, es un poeta coral, que asume muchas voces, que se desdobla y multiplica, para dejarnos de vez en cuando rastros de su propia y misteriosa biografía.
El verso de Fonollosa busca siempre la simetría a través del uso del endecasílabo blanco. El objetivo central es desnudar la expresión y establecer un lenguaje directo, sin ambages, de fácil comunicación con el lector.
Nueva York y Barcelona serán las dos ciudades que el poeta reflejará en su obra. "Ciudad del hombre: Nueva York" y "Ciudad del hombre: Barcelona" parten de un mismo propósito. El poeta utiliza el callejero de ambas ciudades para titular los poemas. Pero en la poética de Fonollosa las ciudades son un pretexto para engarzar retratos humanos, pensamientos e ideas y aparecen despersonalizadas. El agnosticismo, el escepticismo, la resignación y el fracaso artístico o amoroso son constantes en la temática de los versos de Fonollosa. En todos late un pesimismo y un desgarramiento vital que el poeta trata de presentar con ironía.
Es en el poemario titulado "Ciudad del hombre Nueva York" donde figura el poema "Subway I" que Serrat convertiría en la canción "Por dignidad", incluida en el álbum "Nadie es perfecto" (1994). El poema de Fonollosa sufrirá muy pocos cambios en la adaptación musical de Serrat:
Piensan que debo hacerlo. Esperan todos
que la saque de casa con violencia.
No merece, lo creen, otro trato.
Con conmiseración me miran unos.
Con burlona expresión o desprecio otros.
Sospechan que sé cuánto saben ellos.
Y lo sé. Ella se acuesta con cualquiera.
Y eso no puede permitírselo un hombre
que se precie de tal. Es lo que piensan.
Pero es normal y simple. La mujer
quiere a distintos hombres y a distintas
mujeres quiere el hombre. Es lo corriente.
No importa que en un cuarto hallen cobijo
diferentes personas, siempre y cuando
yo lo precise esté desocupado.
No puedo renunciar a la delicia
de tenerla en mi casa cada noche,
por complejos morales de otra gente.
Familiares, amigos, conocidos...
Presionan insistentes, en silencio.
Lo mejor es mudarme hacia otro barrio.
*******
Por dignidad
(José María
Fonollosa - Joan Manuel
Serrat)
aguardan con impaciencia
que por dignidad, la saque
de la casa con violencia.
Apenados me contemplan
o sonríen con desprecio.
Se les nota que sospechan
que sé cuanto saben ellos.
Y lo sé, lo supe siempre
que se acuesta con cualquiera
y ellos piensan que, eso, un hombre
como tal, no lo tolera.
Pero es simple, toda hembra
quiere a hombres diferentes
y a diferentes mujeres
quiere el hombre, es lo corriente.
Qué me importa que en un cuarto
otros encuentren amparo
siempre y cuando lo precise
lo halle desocupado.
No renuncio a la delicia
de tenerla sugerente
en mi cama cada noche
por prejuicios de otra gente.
La familia, los amigos,
me presionan a diario.
No me queda otro remedio
que mudarme de este barrio.
Para hablar no te quiero. Tengo amigos
para tratar de cosas que me inquietan
y ahondar en las ideas que me importan.
Y no nos condiciona nunca el sexo.
Nos lo pasamos bien. Y «Adiós». Y «Hasta otra».
Contigo es diferente. Lo que cuentas
no me interesa nada en absoluto.
Y he de escuchar, no obstante, atentamente
y ocultar mi fastidio a tus palabras.
Porque si no te niegas a mi amor.
Y cuando a mí se ciñe tu figura
grácil y delicada voy perdido.
Pues al sentir tu cuerpo a mí abrazado
nada tiene interés que tú no seas.
Y yo ya no soy mío, sino tuyo.
Y así debo evitar en nuestra charla
lo trascendente; reír tus tontas gracias,
acusarme de estar equivocado...
Entonces sí que accedes a mi amor.
De no mediar el sexo y ser tan bella
te hallara aborrecible y despreciable.
O serías perfecta si no hablaras.
de cañas con Josemari
para evitar preguntas que en las sombras
aguardan con temor que se las llame.
Y se beben cervezas cual si fuera
a batirse algún récord para el Guiness
Nadie pregunta nada. Se discurre
y alborota de cosas que no importan
para aclarar aquellas importantes
que duele mencionarlas por frustradas.
José María Allen
Avinguda del Paral.lel 4
El aire de los valles y montañas
de los llanos feraces y desérticos
es aire para plantas y animales.
Es un aire delgado, empobrecido,
que no ha evolucionado. El apropiado
para rudimentarias fauna y flora.
No es, en verdad, el aire para el hombre
con siglos de progreso a sus espaldas.
El hombre escoge, modifica y crea.
Su ciudadana atmósfera es la idónea.
El aire de ciudad es aire fuerte,
consistente, riquísimo en materias
que ha adecuado a su entorno y hecho propias.
Aire civilizado. Respirable
con orgullo y placer. Es obra suya,
arreglado por él y a él adaptado.
José María Fonollosa. Ciudad del hombre: Barcelona.
INT. APARTMENT-NIGHTRobin and Alvy are in bed. The room is in darkness. Outside, a siren starts blaring. ROBIN Oh, I'm sorry!ALVY Don't get upset!ROBIN Dammit! I was so close. She flips on the overhead lamp and turns on her side. Alvy turns to her. ALVY (Gesturing) Jesus, last night it was some guy honking his car horn. I mean, the city can't close down. You know, what-whatta yuh gonna do, h-have 'em shut down the airport, too? No more flights so we can have sex?ROBIN (Reaching over for her eyeglasses on the night table) I'm too tense. I need a Valium. My analyst says I should live in the country and not in New York .ALVY Well, I can't li- We can't have this discussion all the time. The country makes me nervous. There's ... You got crickets and it-it's quiet ... there's no place to walk after dinner, and... uh, there's the screens with the dead moths behind them, and... uh, yuh got the-the Manson family possibly, yuh got Dick and Terry-ROBIN (Interrupting) Okay, okay, my analyst just thinks I'm too tense. Where's the goddamn Valium? Interior. Apartamento. Noche.
El dormitorio está a oscuras. Alvy y Robin en la cama. Se oye una sirena.
Robin: ¡Es indignante!
Alvy (al mismo tiempo): ¡No te pongas nerviosa!
Robin: Sí, Alvy, pero ya estaba a punto.
Robin enciende la lámpara de la mesita de noche, mientras Alvy gesticula.
Alvy: Cielos, ayer era un cretino que tocaba la bocina. En fin, la ciudad nunca dejará de tener movimiento. ¿Qué quieres que hagamos, cerrar los aeropuertos? ¿Cancelar todos los vuelos, para que podamos hacer el amor en paz?
Robin se pone las gafas.
Robin: Estoy demasiado en tensión. Necesito un valium. Mi analista dice que yo debería vivir en el campo y no en Nueva York.
Alvy: Bueno, yo no puedo... no podemos estar discutiendo ese tema continuamente. El campo me pone nervioso. Hay... está lleno de grillos y... es tan tranquilo... no hay adonde ir de paseo después de cenar y, ah, y, oh, las, las polillas que se comen las cortinas, y, y, y te puedes encontrar probablemente con la familia Manson, con Dick y Perry...
Robin (al mismo tiempo): Vale, vale, lo único que mi analista dice es que estoy demasiado en tensión. ¿Dónde andarán los dichosos valiums?
Annie Hall (1977). Guión de Woody Allen y Marshall Brickman. Traducción de José Luis Guarner.
José María tituló un libro suyo Ciudad del hombre: New York, una parte del citado más arriba. Sabía de lo que hablaba. También Woody. De lo contrario que el de Hipona. Cuestión de tiempos históricos, supongo. Otro día, otros días, más de la Ciudad y del hombre. De mis predilectos.
