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ampliando los cuarteles

De aquellos cuarteles de invierno, estos:

LA CULPA ES DE UNO

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza sólo tuvo un sentido.

Todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.

Hasta aquí había hecho y rehecho
        mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
        una manera tierna
        y a la vez implacable
        de desahuciar mi amor.

Con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
        que no es mucha.

Creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
        y no de los pretextos
        ni del tiempo.

Hace mucho         muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo

y fue implacable como vos
        mas no fue tierno

ahora estoy solo
francamente
                        solo.

Siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos
por si acaso

miro cómo te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.


Benedetti, don Mario.

Ofelia vs. Álvaro de Campos

"Hoy no tuve suerte. Mis cosas son últimamente así, siempre salen mal. Deseaba tanto que llegara la hora... y al final usted llegó aburrido de su vida y de mí."

Lo de Fernandito, como ella bien lo llamaba, es de traca. Y  ella, claro, Ofelia. Si es que...
[Por cierto, recuerda a un pasaje de La tregua de don Mario.]

cómo será el mundo sin preguntas

Laura, Martín y su tregua forman uno de los trípticos a los que mayor devoción profeso, literariamente hablando. Me pregunto de dónde sale tanta tristeza en Mario, un hombre que se aferró a la vida y a la alegría pese a.

Happy birthday 

¿Cómo será el mundo cuando no pueda yo mirarlo
         ni escucharlo ni tocarlo ni olerlo ni gustarlo?
     ¿cómo serán los demás sin este servidor?
     ¿o existirán tal como yo existo
         sin los demás que se me fueron?
     sin embargo
     ¿por qué algunos de éstos son una foto en sepia
         y otros una nube en los ojos
         y otros la mano de mi brazo?
     ¿cómo seremos todos sin nosotros?
     ¿qué color qué ruidos qué piel suave qué sabor qué aroma
         tendrá el ben(mal)dito mundo?
     ¿qué sentido tendrá llegar a ser protagonista del silencio?
         ¿vanguardia del olvido?
     ¿qué será del amor y el sol de las once
         y el crepúsculo triste sin causa valedera?
     ¿o acaso estas preguntas son las mismas
         cada vez que alguien llega a los sesenta?
     ya sabemos cómo es sin las respuestas
     mas ¿cómo será el mundo sin preguntas?

Laura Avellaneda
Última noción de laura

Usted martín santomé no sabe
cómo querría tener yo ahora
todo el tiempo del mundo para quererlo
pero no voy a convocarlo junto a mí
ya que aún en el caso de que no estuviera
todavía muriéndome
entonces moriría
sólo de aproximarme a su tristeza.

usted martín santomé no sabe
cuánto he luchado por seguir viviendo
cómo he querido vivir para vivirlo
porque me estoy muriendo santomé

usted claro no sabe
ya que nunca lo he dicho
ni siquiera
en esas noches en que usted me descubre
con sus manos incrédulas y libres
usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme

usted martín santomé no sabe
y sé que no lo sabe
porque he visto sus ojos
despejando
la incógnita del miedo

no sabe que no es viejo
que no podría serlo
en todo caso allá usted con sus años
yo estoy segura de quererlo así.

usted martín santomé no sabe
qué bien, que lindo dice
avellaneda
de algún modo ha inventado
mi nombre con su amor

usted es la respuesta que yo esperaba
a una pregunta que nunca he formulado
usted es mi hombre
y yo la que abandono
usted es mi hombre
y yo la que flaqueo

usted Martín Santomé no sabe
al menos no lo sabe en esta espera
qué triste es ver cerrarse la alegría
sin previo aviso
de un brutal portazo

es raro
pero siento
que me voy alejando
de usted y de mí
que estábamos tan cerca
de mí y de usted

quizá porque vivir es eso
es estar cerca
y yo me estoy muriendo
santomé
no sabe usted
qué oscura
qué lejos
qué callada
usted
martín
martín cómo era
los nombres se me caen
yo misma me estoy cayendo

usted de todos modos
no sabe ni imagina
qué sola va a quedar
mi muerte
sin
su
vi
da.

Cynara

Me presentaron este poema anoche; en realidad, un verso sólo: el amor es una alcachofa. Cuando me dijeron que era de Mario desconfié: no me sonaba y conozco buena parte de su obra; sin embargo, imaginé que podía ser e imaginé por dónde podían ir los tiros, sabedor de su tipo de sensibilidad. Quien me lo presentó, me dio la impresión de que la metáfora con la hortense la tomaba por otro lado. Era en la esquina de una barra de un bar donde el dueño, tras la barra, a duras penas mantenía la vertical; ponía música y ahí no fallaba, pero con las bebidas el asunto se complicaba. De vez en cuando entraba alguien cercano a echarle un cable. En una hora asistí a un espectáculo que cualquier creador de artes escénicas contemporáneas envidiaría poder parir. Seguí la noche y la calidad artística no aminoró. Llegué a casa de día.
Atónito ante el recuerdo.
Siguen floreciendo los cactus.
He recogido la cosecha de patatas.
Cede el día.

El final con la alcachofa es sublime.

El amor es un cetro

Una esperanza un huerto un páramo
una migaja entre dos hambres
el amor es campo minado
un jubileo de la sangre

cáliz y musgo / cruz y sésamo
pobre bisagra entre voraces
el amor es un sueño abierto
un centro con pocas filiales

un todo al borde de la nada
fogata que será ceniza
el amor es una palabra
un pedacito de utopía

es todo eso y mucho menos
y mucho más / es una isla
una borrasca / un lago quieto
sintetizando yo diría

que el amor es una alcachofa
que va perdiendo sus enigmas
hasta que queda una zozobra
una esperanza un fantasmita.

en definitiva, quitar el polvo

A veces uno se desvela y vienen los poemas en tromba, aquellos que te  acompañaron, los que hicieron mella. Hoy fue el caso.
Me cogió por sorpresa volver a escuchar el timbre de don Mario; también su voz me acompañó durante muchos años y la tenía en el olvido.



despabílate amor

Bonjour buon giorno guten morgen
despabílate amor y toma nota
sólo en el tercer mundo
mueren cuarenta mil niños por día
en el plácido cielo despejado
flotan los bombarderos y los buitres
cuatro millones tienen sida
la codicia depila la amazonia

buenos días good morning despabílate
en los ordenadores de la abuela onu
no caben más cadáveres de ruanda
los fundamentalistas degüellan a extranjeros
predica el papa contra los condones
havelange estrangula a maradona

bonjour monsieur le maire
forza italia buon giorno
guten morgen ernst junger
opus dei buenos días
good morning hiroshima

despabílate amor
que el horror amanece.



despabilar

1. tr. espabilar (‖ quitar la pavesa del pabilo).
2. tr. p. us. Despachar rápidamenteo acabar con prestezaDespabilar lahaciendala comida.
3. tr. desus. Robarquitar ocultamente.
4. tr. desus. Cercenarquitar de una cosa algo que en ella estorba constituye una imperfección.


espabilar

1. tr. Quitar la pavesa o la parte ya quemada del pabilo o mecha a velas candiles.
2. tr. Avivar y ejercitar el entendimiento o el ingenio de alguienhacerle perder la timidez o la torpezaU. t. c. intr. y c. prnl.
3. tr. coloq. p. us. matar (‖ quitar la vida).
4. intr. Salir del sueño.
5. prnl. Sacudirse el sueño o la perezaU. t. c. intr.
6. prnl. Apresurarsedarse prisa en la realización de algoU. t. c. intr. U. m. en imper. Espabílate de una vez y termina.
7. prnl. fest. Col., Cuba, Hond., Méx. y R. Dom. Escabullirsemarcharse.


pabilo

Tb. pábilo.
Del lat. vulg. papīlus.
1. m. Mecha que está en el centro de la vela.
2. m. Parte carbonizada del pabilo.
3. m. Ven. Hilo gruesoresistentepoco tramadohecho de algodón, que se empleaentre otras cosaspara tejer alpargatashamacas o cubrecamas.


pavesa

Del lat. vulg. *pulvisia, y este der. del lat. pulvis, -ĕris 'polvo'; cf. povisa.
1. f. Partecilla ligera que salta de una materia inflamada y acaba por convertirse en ceniza.
estar alguien hecho una pavesa
1. loc. verb. coloq. Estar muy extenuado y débil.
ser alguien una pavesa
1. loc. verb. coloq. Ser muy débil y apacible.