(in)correcciones

De la mano del señor Galán me llega la corrección política de Luis Alberto de Cuenca. Por cierto, yo tampoco creo en la igualdad. Uy, se me escapó.

Political Correctness

Sé buena, dime cosas incorrectas
desde el punto de vista político. Un ejemplo:
que eres rubia. Otro ejemplo: que Occidente
no te parece un monstruo de barbarie
dedicado a la sórdida tarea
de cargarse el planeta. Otro: que el multi-
culturalismo es un nuevo fascismo,
sólo que más hortera, o que disfrutas
pegando a un pedagogo o a un psicólogo,
o que el Mediterráneo te horroriza.
Dime cosas que lleven a la hoguera
directamente, dime atrocidades
que cuestionen verdades absolutas
como: "No creo en la igualdad". O dime
cosas terribles como que me quieres
a pesar de que no soy de tu sexo,
que me quieres del todo, con locura,
para siempre, como querían antes
las hembras de la Tierra.
De propina añado yo uno, tampoco muy políticamente correcto:

Noche de ronda

En otro tiempo hubieras empleado la noche
en hablarle de libros y de viejas películas.
Pero ya eres mayor. Ahora sabes que a ellas
les aburren los tipos llenos de nombres propios,
que tu bachillerato les tiene sin cuidado.
De modo que le dejas tomar la iniciativa,
desconectas y finges que escuchas sus historias,
que invariablemente -recuerdas de otras veces-
versan sobre el amor, los viajes, la dietética,
su familia, el verano, la buena forma física,
el más allá, las drogas y el arte postmodemo.
De cuando en cuando asientes, recorriendo sus ojos
con los tuyos, rozando levemente sus muslos,
y elevas a los cielos una angustiosa súplica
para que aquella farsa termine cuanto antes.
Pasarán, sin embargo, todavía unas horas
hasta que, ebria y afónica, se abandone en tus brazos
y obtengas la victoria pírrica de su cuerpo,
que, pese a los asertos de tres o cuatro amigos,
será muy poca cosa. Y, cuando esté dormida,
saldrás roto a la calle en busca de una taza
de café gigantesca, maldiciendo las copas
que arruinaron tu hígado en la estúpida noche
y pensando que, al cabo, merece más la pena
no comerse una rosca y hablarles de tus libros,
amargarles la vida con Shakespeare y con Griffith.
O buscarse una sorda para que nada falte.

sardina fresca

Quizás la novela solo hable a fin de cuentas de lo de siempre, de uno de esos dos o tres temas que se repiten una y otra vez desde el principio de los tiempos: los paraísos perdidos. Un tema tramposo para abordar otro día con más extensión.
La chica es bella, oscura y tiene un nombre evocador: Clara Longo. Él es inocente hasta la exasperación; una inocencia que va a dejar de tener porque va descubrir la pérdida. Y porque va a caer en las redes de la melancolía: Love really hurts without you, There´ll be sad songs. Claro, Flanagan, qué te creías. Billy Ocean no existe por generación espontánea.
Novela negra para jovencitos. Já.
No pidas sardina fuera de temporada. Andreu Martín y Jaume Ribera. Un regalo para los amantes de la buena literatura juvenil, o sea, de la buena literatura, con un tercio final apoteósico
Con banda sonora incluida. Impagable estética y prominencia inguinal:



You run around town like a fool and you think that it's groovy
You're givin' it to some other guy who gives you the eye
You don't give nothin' to me, you painted a smile
And you dress all the while to excite me.
But don't you know you're turning me on
I know that it's wrong, but I can't stop this pain inside me.

Baby, love really hurts without you,
Love really hurts without you,
And it's breaking my heart,
But what can I do, baby,
Love really hurts without you,
Love really hurts through and through
And it's breaking my heart
But what can I do without you, baby?

You walk like a dream and you make like you're Queen of the action
You're using ev'ry trick in the book the way that you look
You're really something to see, you cheat and you lie
To impress any guy that you fancy, but don't you know
I'm out of my mind, so give me a sigh
And help to ease the pain inside me.

Baby, love really hurts without you,
Love really hurts without you,
And it's breaking my heart,
But what can I do, baby,
Love really hurts without you,
Love really hurts through and through
And it's breaking my heart
But what can I do without you, baby?

afro

Me encanta hacer “catas ciegas” con él. Aún no tiene la contaminación propia de la edad. Aunque con este artista ya lo he hecho anteriormente, él no lo recuerda. Aparece soñoliento tras una siesta tardía y me encuentra al ordenador, escuchándolo. A bocajarro:

- ¿Quién canta?

- ¿Aretha Franklin? No sé.

- ¿Hombre o mujer?

- Mujer.

- ¿Blanca o negra?

- Negra.

- ¿Gorda o flaca?

- Gorda. Y con el pelo afro.

-¿Edad?

- Unos cuarenta y siete.

- Hombre, blanco, delgado, veintidós. El pelo, depende de la época.

En directo desde Los Ángeles. Mil novecientos sesenta y nueve. En dieciséis minutos, la banda sonora del forro interior de este sábado.

En el pelo sí acertó.

Tim Buckley records Live at the Troubadour 1969.

I left my baby standing in the backdoor crying
I left my baby standing in the backdoor crying
She said "Timmy, you got a home
As long as I got mine"

But sometimes you gotta turn your back
Sometimes you gotta turn your back
(When it’s gone)
Takes it on back

And nobody walking, nobody talking
Ever pay the price for me
Ah, there ain't nobody living, nobody giving
Ever pay the price for me

I told my babe that it just don’t work
I hear it girl but it just don’t work
I got the please but I ain’t got the moves
I got the lies, but I ain’t got the tools

And nobody walking, nobody talking
Ever pay the price for me
Ah, there ain't nobody living, nobody giving
Ever pay the price for me

I left my baby standing in the backdoor crying
I left my baby standing in the backdoor crying
She said "You got a home, Timmy
As long as I got mine"

And nobody walking, nobody talking
Ever pay the price for me
Ah, there ain't nobody living, nobody giving
Ever pay the price for me

I’m going home honey
I’m going home

Everybody wants to earn a decent wage
Everybody trying to get their way
Everybody stepping on their friends
Everybody who lives that way gonna lose in the end

And nobody walking, nobody talking
Ever pay the price for me
Ah, there ain't nobody living, nobody giving
Ever pay the price for you

You gotta know love
You gotta know love
You gotta know love
You gotta give and never pay
You gotta give and never pay

I left my baby standing in the backdoor crying
I left my baby standing in the backdoor crying
She said "You got a home, As long as I got mine"

Please be my woman darling
Let me care for you
I spent all day long drinking that wine
But sooner or later I’m bound to make it right

Treat me any way that you know

Ain’t gonna take no preacher
To tell me that our love will never fade
We all know it’s true

Nobody Walkin' by Tim Buckley on Grooveshark

ni juglares ni clérigos: siervos

Javier llegó por su lado y yo por el mío, azarosos ambos. Cada uno de espaldas al otro y de repente nos giramos con el mismo libro en la mano: la Biblia de los pobres, Biblia pauperum. Hace tiempo, mucho, antes del reino junto al mar, compartimos este poema:

MESTER DE SERVIDUMBRE

Por carecer de flechas,
los mendigos
arrojaban
a los nobles
sus propias heridas.
Pero había
una raza de pordioseros
más mísera aún:
Robaba heridas ajenas
y las vendía
en la plaza de mercado.
Con tan burdas armas
los pobres cruzaron
la noche medieval.

Juan Manuel Roca.

Aquí hay una crítica interesante. Y aquí, otro poema más del libro.

where does poetry come from?


Sin doblaje:


Poetry comes from a place that no one commands, that no one conquers. So I feel somewhat like a charlatan to accept an award for an activity which I do not command. In other words, if I knew where the good songs came from I would go there more often.

Aquí está transcrito completo.

Leonardo y la madera del olivo

Dance me to your beauty with a burning violin
Dance me through the panic 'til I'm gathered safely in
Lift me like an olive branch and be my homeward dove
Dance me to the end of love
Dance me to the end of love
Oh let me see your beauty when the witnesses are gone
Let me feel you moving like they do in Babylon
Show me slowly what I only know the limits of
Dance me to the end of love
Dance me to the end of love

Dance me to the wedding now, dance me on and on
Dance me very tenderly and dance me very long
We're both of us beneath our love, we're both of us above
Dance me to the end of love
Dance me to the end of love

Dance me to the children who are asking to be born
Dance me through the curtains that our kisses have outworn
Raise a tent of shelter now, though every thread is torn
Dance me to the end of love

Dance me to your beauty with a burning violin
Dance me through the panic till I'm gathered safely in
Touch me with your naked hand or touch me with your glove
Dance me to the end of love
Dance me to the end of love
Dance me to the end of love

Leonard Cohen

De la mano de Belén. Gracias.

metódica

Duda

Pasado el tiempo,
los amantes perfectos se preguntan
si ellos hacían el amor
o si el amor los hizo.

Y los deshizo.

Amalia Bautista.

your sad eyes

Veo tus botas frías
junto a tu ropa recién doblada
la noche que desfilan
soldaditos de lata.

No te despidas,
no te derritas,
miss camiseta mojada.

Veo tus ojos tristes
con la cara recién lavada
hieren la piel de tigre
de tus botas gastadas.

Deja que brillen
cuando deslicen
sobre la hierba mojada.

Tiemblan, como si fuera la primera vez,
como si fueras a largarte después
y no quisieras.
Reina en las ciudades sin nombre,
en estaciones desiertas
mantienen en vilo el dolor.

Tiemblan, como si fuera la primera vez,
como si fueras a largarte después
y no quisieras.

Veo tus botas tristes
y papeles pintados.
La noche que te fuiste,
yo salí disparado.
No te compliques
cuando aterrices.
Es un terreno embarrado.

Tiemblan, como si fuera la primera vez,
como si fueras a largarte después
y no quisieras.
Reina en las ciudades sin nombre,
en estaciones desiertas
mantienen en vilo el dolor.


Con ligeras variaciones en la letra:

no way, man

Sin decir una palabra
casi sin decirnos nada
sin mirarnos a los ojos
yo me pregunto por qué
me tuvo que pasar a mí
yo me pregunto por qué
me tuvo que pasar a mí

Y ahora estoy cansándome de esperar
pero igual no tengo a donde ir
y me dice la gente
que dejé de pensar en ti

Sin decir una palabra
casi sin decirnos nada
sin mirarnos a los ojos
yo me pregunto por qué
me tuvo que pasar a mí
yo me pregunto por qué
me tuvo que pasar a mí

Y estoy cansándome de esperar
pero igual
pero igual no tengo a donde ir
y me dice la gente
que deje de pensar en ti

Y sé que es en vano
brindar esta noche
por nosotros dos

Sin decir una palabra
casi sin decirnos nada
sin mirarnos a los ojos
yo me pregunto por qué
me tuvo que pasar a mí
y sé que es en vano
brindar esta noche
por nosotros dos

A los ojos
a los ojos.

monedas al aire

¿Sentiste alguna vez lo que es
tener el corazón roto?
(sentiste) a los asuntos pendientes volver
hasta volverte (muy) loco?
Si resulta que sí
si podrás entender
lo que pasa a mí esta noche.

Ella no va a volver y la pena me empieza a crecer (adentro)
la moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor.

Todo lo que termina termina mal
poco a poco
y si no termina se contamina mal
y eso se cubre de polvo.

Me parece que soy de la quinta que vio el mundial setenta y ocho
me tocó crecer viendo a mi alrededor paranoia y dolor
la moneda cayó por el lado de la soledad (otra vez).

No me lastimes con tus crímenes perfectos
mientras la gente indiferente se da cuenta
de vez en cuando sólamente sale afuera la peor madera.

Si resulta que sí
si podrás entender
lo que me pasa a mí esta noche
ella no va a volver y la pena me empieza a crecer (adentro)
la moneda cayó por el lado de la soledad (y el dolor)
la moneda cayó por el lado de la soledad (otra vez)
la moneda cayó por el lado de la soledad.

toxicomanías

Me despierto pensando
si hoy te voy a ver
pero es inútil negarlo,
tu me estas atrapando otra vez.
Eres un ángel maldito,
eres la dama más cruel
un arma de doble filo
contigo solo puedo perder
y me estas atrapando otra vez
Y aunque alguien me advirtió
nunca dije que no
y ahora tengo que esconder las heridas
y ese pulso que jugué
porque quise lo perdí
nunca me podré alejar de ti
Te extraño cuando llega la noche,
pero te odio de día
despues me subo a tu coche
y dejo pasar la vida
Debería dejarte
irme lejos no volver
pero es inútil negarlo
Tu me estas atrapando otra vez
contigo solo puedo perder
Y aunque alguien me advirtió
nunca dije que no
y ahora tengo que esconder las heridas
y ese pulso que jugué
porque quise lo perdí
nunca me podré alejar de ti

ciclos menstruales


Tengo

Tengo en mis ovarios
semillas,
poemas sin empezar,
llantos y risas congelados.

Quisiera poder visitar
esos enormes almacenes,
diminutos,
conocer los hijos
que nunca tendré;
pedirles perdón
a través de la sangre.

Gioconda Belli

desde el Harar

José María Álvarez habla por boca de Rimbaud desde Abisinia, finales de la década de los ochenta en el XIX, cuando éste vivía en Harar, traficaba con armas por cuenta propia y estaba a un paso de que su rodilla empezara a manifestársele de forma irremediable. Juan Nicolás Arturo ya había dicho lo que tenía que decir literariamente hablando, con esa precocidad terrorista con la que reventó el siglo XX antes de que llegara. En Los obscuros leopardos de la Luna.

¡SIN PRISIONEROS!

Eso fue el mundo para mí. Un abismo,
y en ese abismo nada.
-Gabriel García y Tassara-

Contextus totus viriles est.
-Séneca-

No. No me hables de París, de aquellos
imbéciles que babeaban ante no se qué
virtudes
de la Poesía. Piara
de falsarios. ¿Sabes? ninguno estaba
dispuesto a
apostar lo que hay que
apostar.
No. No busques en mi rostro
-Por cierto ¿por qué no quitas
esa fotografía mía que tienes entre tus libros?-,
no busques en mi mirada, en mi gesto
nada de aquello.
Cuando yo desperté de ese sueño
estaba ya cociéndome en Harar.
Hay que tocar la carne fría de lo que sientes
que está más allá.
Esas espesas quemaduras
como un sol de lija.
Sí. Olvidar lo que escribí
y quién era cuando lo hice.
Al menos este sudor es verdad, y estas moscas, y estas
pulgas, y esta peste, y los muslos
de esta abisinia, y la gentuza con que trato cada día.
Siempre he preferido al peor delincuente
que aquellos intelectuales. Al menos el proscrito
está vivo. Aquellos amaban cadáveres.
No, no quiero saber nada, y tú, si me haces caso
sal también de ahí.
Lo importante es la vida,
su trallazo.
Y la Poesía es un destino en carne viva.
Lo que había sido un mundo ardiendo
es una mentira donde nos pudrimos,
barata, sórdida;
sobre toda verdad, toda pasión,
párpados pegajosos,
una tumba de piel.
Lo único que no miente,
alguno que otro coño.
¿Sabes lo que querían aquellos intelectuales?
Ser respetables.
Quiero decir, que hablasen de ellos,
que los estimasen
los mandarines miserables de la Cultura.
Y dinero.
Yo ya vi el futuro.
¿A quién le importará la libertad?
La mayoría está dispuesta a venderla
por una gamella donde el hampa que nos gobierna
eche de comer lo que ellos quieran que comamos.
¿La Literatura? ¿El Arte?
Las heces de ese amasijo igualitario.
¿Y las mentiras sobre la sexualidad?
cuando sólo existe ciega como la luz,
bestial como la mar.
Gentuza. Cómo os gusta
obedecer, ser como los demás.
O peor aún. Ya ni os dais cuenta.
¿No es mejor llegar antes al final?
Arrancarse la piel
y que se pudra al sol, a que la cuelguen
en una de sus Universidades y la muestren
a los suyos: Miren ustedes esa piel
de poeta.
No. Nosotros
no hemos venido a ser respetables,
ni queridos, ni a ser felices.
A nada. No hemos venido a nada.
Hemos venido a todo.
Seres monstruosos y magníficos, sin
explicación, condenados
a la soledad, a ver Más Allá,
crucificados en lo Imposible.
En cada uno de nosotros
empieza y termina todo el Arte.
Tu mismo, Álvarez, cuando estas bebiendo abajo
deja de mirar con idolatría
esa casucha donde viví unos días, en Buci,
o de pensar en la chère grande âme
que decía Verlaine
(después lo cambiaría por el culo
que desde luego es una verdad más interesante).
No. Viene un mundo
donde seremos ininteligibles.
No ya lo que digamos, lo que amamos:
Sino lo que somos.
La Historia, ya sin eje,
resuena en la soledad como la risa de un loco.
Escúchala como yo la escucho.
Sólo los locos están a nuestra altura.
Yo soy el único gran viudo.
Y desde esta Luna atroz, te aviso:
Ya estás muerto.