bioenergética y sistémica
Economic consequences of the peace
Yo, para decirlo como Keynes
(ya que soy pobre pero ilustrado),
siempre he padecido
de preferencia de liquidez.
No sólo por atesorar (lo que no tengo),
sino porque compenso las carencias
con líquidos que bebo (el alcohol,
tu saliva, una pequeña música)
al instante. Prodigios
estos (de la licuefacción),
que vierten su cristalina
liquidez sin demoras,
sin tasa, no como el gozo
de contar (invisibles) peluconas
en noches sin alcohol, sin música,
sin boca,
en noches no desmelenadas, calvas
como la paz del mísero
que, para licuar sus deudas
consigo mismo, a su propio
crédito se concede de soñarse
avaro.
¡Oh tacto del billete astroso!,
remedo de caricia, indicio
de una noble pasión
de Dioses, consentimiento
de la virtud vergonzante,
vergüenza
del que nunca supo ganar
el cáliz que no vierte. Y sí este cáliz
que rezuma
la hiel de abejita laboriosa
la fálica nostalgia del lingote,
los rencores mensuales del empleado
en los placeres
mediocremente líquidos,
que excluyen
beber el oro y escupir ginebra.
¡Quién pudiera no amar lo que desprecia!
Juan García Hortelano, en La incomprensión del comercio.
El título del poema está tomado del de un libro de Keynes. Aquí hay dos (uno más uno) artículos sobre Juan, muy ilustrativos.
Fronteras, bordes, límites: ensayo acerca de la dificultad de aceptación y la atracción de la interfaz.
A veces sopla un viento triste y frío
Los día son igual que una condena
De noche se oyen voces que murmuran
Un nombre donde solo hay silencio
Si cruzas por aquí, sé precavido
Si alguien te sale al paso, no le des la espalda
Es bueno hallar con quien hablar a veces
Pero es mejor callar cuando es preciso
No sueñes con el final del camino
Pues ya, maldita sea, otros aguardan
Para tomar su parte y ganarte
La mano sin moverse del sitio.
La vida en la frontera no espera
Es todo lo que debes saber.
Hay hombres con mirada que fulminan
Como el rayo penetra en carne viva
Si matas, generas un espectro
Que siempre ya persigue y acecha
Bailan las mujeres en la hoguera
Desnudas, con el rostro cubierto
Aquella que concibe tu hijo también
Acaba con las voces de lo incierto en ti
Si tienes que jugártelo a una carta
Ve de cara al decir tu palabra
Pero antes de que el eco la repita
Dios y el Diablo te ayuden a estar lejos.
La vida en la frontera no espera
Es todo lo que debes saber.
pelenpenp
esas criaturas bidimensionales e inocentes
a su piel
adherente como una tela de araña
Me quedaría allí hasta que no dejase nada de mí
Nada.
Hasta que empezamos a pesarles
como si de pronto engordásemos.
Entonces nos preguntamos
qué pasó y
cuándo.
Inevitablemente nos ponemos
éticas patéticas pelenpenpéticas
pesadas peludas pelenpenpudas
nos salen canas arrugas
caries estrías verrugas
la sangre no circula.
Nos explotan por dentro.
Se llevan nuestra piel pegada a tiras
y en sus manos algún órgano fácil de vender.
En realidad no saben lo que hacen
sólo quieren liberarse de la carga.
los barcos de Turner
He navegado en barcos
desiguales
–dóciles, neutros,
belicosos-
tratando de llegar
lo antes posible a ningún sitio
o acaso rezagándome en las últimas
demarcaciones de la soledad.
Algunos de esos barcos eran míos,
otros pertenecían a los prolijos puertos
de la imaginación.
Dignificados
por la literatura, he ido amándolos
como si fueran cuerpos,
como si fueran árboles,
como si fueran músicas.
Ahora ya permanecen inertes, abolidos,
pudriéndose en los varaderos
de no sé qué recodo
de la postergación,
surcando a la deriva
las aguas insurrectas del recuerdo.
A lo lejos los mástiles
sugieren cotas de felicidad,
indistintos trasuntos de aventuras
que viví ansiosamente
cuando yo menos las necesitaba
y que se han ido disipando
igual que cicatrices en la cara del mar.
José Manuel Caballero Bonald en Manual de infractores.
archipiélagos
Perder lo que nunca fue nuestro
low profile
If funny looks don't get you down,
You could get on in this town.
The drivers crawl along the kerb.
The thought of walking's quite absurd,
The dumbest thing I've ever heard.
Checking in and checking out
Why be shy when you can kick the can and shout?
The living church must move along,
The Carmelites could use a song.
A blessing Father if you please,
Help the hopeless in their need.
They don't need this kind of sleaze.
Checking in and checking out
Why be shy when you can kick the can and shout?
Here's a man who's run the marathon
Sad and lonely now it's been and gone.
Let me upon check my family,
Wonder do they still remember me.
I'm on the run, on the fun run.
Gifted artists need respect,
True collectors must collect.
There behind those rusty gates,
Dodgy sculptured license plates,
The gifted sit around and wait.
Checking in and checking out
Why be shy when you can kick the can and shout?
escisión
Cuando regrese otra vez a mi nombre,
soltaré las amarras.
Allí estará la niña taciturna
de un pueblo de juguete.
No hallaré calendarios
en las vides salpicadas de besos,
y caerá la soledad
por un abismo de hambre.
En barrancas de pan
tocaré las alianzas puras
de otros días.
Vestiré soberana
con algún tejido nuevo,
y en el líquido creativo de mi heredad
flotaré sin partirme.
Habrá de sucumbir
la intemperie feroz
que hoy me divide.
Está la puerta abierta.
Veo una lámpara única sobre el piano.
Teresa Palazzo Conti
la forja de los corazones de hojalata
siempre lleno de espanto, lleno de tristeza…
estaba siempre triste
y mi padre decía
mirándome y moviendo
la cabeza: hijo mío
no sirves para nada.
Después me fui a la escuela
con pan y con adioses
pero me acompañaba
la tristeza. El maestro
graznó: pequeño niño
no sirves para nada.
Vino luego la guerra
la muerte-yo la vi-
y cuando hubo pasado
y todos la olvidaron
yo triste seguí oyendo:
no sirves para nada.
Y cuando me pusieron
los pantalones largos
la tristeza en seguida
mudó de pantalones.
Mis amigos dijeron:
no sirves para nada.
odiando y aprendiendo
la injusticia y sus leyes,
me perseguía siempre
la triste cantinela:
no sirves para nada.
De tristeza en tristeza
caí por los peldaños
de la vida. Y un día
la muchacha que amo
me dijo y era alegre:
no sirves para nada.
Ahora vivo con ella
voy limpio y bien peinado.
Tenemos una niña
a la que a veces digo
también con alegría:
no sirves para nada.
eros y qué más
Aunque he sentido al verte
un cataclismo,
ya no puedo quererte,
nada es lo mismo.
Desde que te casaste
me pongo ungüento,
bueno para el desgaste
de mi tormento.
Los dos sabemos bien, muy bien los dos,
que ya no viene a cuen-
to, así que adiós.
Dices que malcasada,
que malherida,
eso no cambia nada,
fruta prohibida,
y no sigas charlando
que igual me enredas,
no digo yo que cuando quieras
no puedas.
Aún tienes gran poder
a día de hoy,
pero no puede ser
y ya me voy.
Que igual vas y sonríes
y tengo prisa,
y puede que me líes
con tu sonrisa,
igual vas y me tocas
a tu manera,
sabiendo que provocas
en mí flojera.
Flojera y un temblor
bajo la piel,
se buena mi ex amor,
no seas cruel.
Que igual vas y me besas
como tú sabes,
con lengua y con promesas
la mar de graves,
o igual vas y me abrazas
con tanto brío
que no te desenlazas
cariño mío,
y ya no pienso más
ergo non sum,
y al suelo vamos, zas,
y catapún.
Aquí sobre la acera
rindo homenaje
al sol por Antequera
y en plan salvaje.
Igual vas y me follas
como prefiero
y me sacas ampollas
y algún "te quiero".
Y sale uno del bar
con su elixir,
que tiene que soltar
para aplaudir.
Y le siguen los pasos
los de otros bares.
Se rompen muchos vasos,
cientos, millares.
Se llena de cristales
toda la calle,
se cortan los chavales,
se inunda el valle,
se inunda la nación,
el porvenir,
la civilización,
el buen vivir.
Y los americanos
mandan aviones,
contra los mejicanos,
tiene cojones,
porque creen que España
está ahí abajo.
Y luego les extraña
su mal trabajo.
Sería el caos y la
guerra mundial
y a mí eso no me va,
o me va mal.
Deja esa mano quieta,
chica sonriente,
¿no ves que está el planeta
de ti pendiente?
No me acerques la boca,
no te me abraces,
quita, insensata, loca,
¿qué es lo que haces?
el fin del mundo ya,
ya está al caer
y lo mismo nos da
y es un placer.
Se llena de cristales
toda la calle,
se cortan los chavales,
se inunda el valle,
se inunda la nación,
el porvenir,
la civilización,
el buen vivir,
y los americanos
mandan aviones,
contra los andorranos,
con dos cojones.
Y lo mismo nos da,
es un placer.
El fin del mundo ya,
el fin del mundo ya,
el fin del mundo ya,
y lo mismo nos da,
¡caray, mujer!
Estaba en una terracita
un oscuro mediodía
echándome una copita
en ese bar que hace esquina con la calle mayor.
Viendo volar a las moscas,
viendo pasar a la vida,
viendo pasar las chicas.
Que a todas me acercaría
que a todas besaría
luego las pierdo de vista
y porque pasan deprisa.
Apuré el chinchón de un trago
por el culo del vaso dibujé una silueta.
Dejé volar a mi mente…
me cegó un poco el alcohol
Y al abrir los ojos vi que la borrosa silueta
se había convertido en princesa
Y eras tú.
Y apareciste tú… y apareciste tú
Yo me levanté de la silla y hacia tí me encaminé
puedo darte un beso niña y después me avergonzé de mí
pero no pude resistirme… y te pregunté otra vez
¿puedo darte un beso niña?
aunque sea en la mejilla y tu me dijiste que sí
me respondiste si
Podría subirte la falda
y tumbarte aquí en mi mesa
podrìa tomarte aquí mismo
dime que sí por favor
tú tiraste al suelo las copas
que había encima de la mesa
me agarraste entre tus brazos
y se te abrieron las piernas
y me dijiste que ya venga hazlo ya venga va
y asi sin darnos cuenta va y los dos nos liamos
venga a hacer el amor
en ese bar que hace esquina con la calle mayor
Los dientes no entendían la gente curioseaba
a ver que hacen esos dos…
follando en un bar del centro en plena Calle Mayor
Y al fin vino un camarero y nos llamó la atención
uera de aquí por favor y le contestamos que no
Ah… y además le pedimos un pequeño favor
Puede el señor camarero hacer de casamentero
cásenos aquí mismo cásenos por favor
no debería de hacerlo pero en fín venga va
Y allí mismo nos casamos nos casó el camarero
convidamos a todo el mundo
y ahí, encima de esa mesa de ese bar y de esa calle
que luna de miel pasamos quince días bien preciosos
Fue precioso nuestro amor
fue precioso nuestro amor
fue precioso nuestro amor
fue precioso nuestro matrimonio.
tryin´ to breathe
las pinturas y una historia en blanco.
No hay principio ni final,
sólo lo que quieras ir contando.
que al inhalar te traiga el mundo de esta parte.
las pinturas y una historia en blanco.
Yo me marcho a otro lugar,
puede que el viaje sea largo.
y un nudo entre las manos.
Yo escogí la ambigüedad, tú el fantasma y lo real,
todo en el mismo barco.
que al inhalar me traiga el mundo de esta parte.
aunque esta vez si no respiro es por no ahogarme.
Intenta no respirar ...
que al inhalar me traiga el mundo de esta parte.
aunque esta vez quizá será mejor marcharse.
Intenta no respirar ...
El concierto entero merece la pena, pero si lo que nos ocupa es tratar de respirar, hay que ir al 40:50.