de noche o a la luz del mediodía

Y si uno quisiera quedarse sólo con la memoria; si hiciese una sublimación del recuerdo de forma sistemática, meticulosa, ese recuerdo que ensalza lo añorado y suprime lo indeseado. Si así fuese sería reconfortante tener a Kavafis al lado, él, que hizo de esa estratagema, más que un recuso estilístico, un leitmotiv vital. En poesía, en casi nada, pero muy acusado en poesía, un servidor no cree que el poeta pueda separar el recurso literario de su caminar vital.

Voluptuosidad (1917)

La delicia y el perfume de mi vida
es la memoria de esas horas
en que encontré y retuve el placer
tal como lo deseaba.
Delicias y perfumes de mi vida,
para mí que odié
los goces y los amores rutinarios.

En otra versión:

Delicia y perfume de mi vida, la memoria de las horas
en que hallé y retuve el placer como anhelaba.
Delicia y perfume de mi vida, para mí, que maldije
de cada placer de amores rutinarios.

Cuando despierten (1916)

Intenta guardarlas, poeta,
por pocas que sean las que puedan detenerse,
las visiones de tus amoríos.
Ponlas a escondidas en tus frases.
Intenta, poeta, retenerlas
cuando despierten en tu cabeza
de noche o a la luz del mediodía.

Grises

Mirando un ópalo casi gris
recordé unos hermosos ojos grises
que había visto hará unos veinte años...
Nos amamos un mes.
Marchó después a Esmirna, creo,
a trabajar allí y no nos vimos más.
Se habrán empañado -si vive- aquellos ojos;
ajado estará aquel rostro hermoso...
Guárdalos tú, memoria mía, como eran.
Y cuanto de mi amor puedas, memoria,
cuanto puedas, tráemelo de nuevo 
esta noche.

Versión de Pedro Bádenas de la Peña. Del resto, desconozco los traductores.

Plauto

sosia.
1. m. sosias.
sosias.
(De Sosias, personaje de la comedia Anfitrión, de Plauto).
1. m. Persona que tiene parecido con otra hasta el punto de poder ser confundida con ella.

vate.
(Del lat. vates).
1. m. adivino.
2. m. cult. poeta ( persona que compone obras poéticas).

guardador de rebanhos

He revisado todas las entradas que tenía hasta ahora con la etiqueta de Fernando Pessoa y les he añadido la de su heterónimo cuando lo hay. Este de aquí abajo ya apareció hace tiempo, pero no puse el original. Subsanado.
Según Pessoa, Alberto Caeiro Da Silva nació en Lisboa en 1889 y murió en esa misma ciudad el año 1915, de tuberculosis

"Olá, guardador de rebanhos,
Ai à beira da  estrada,
Que te diz o vento que passa?" 

"Que é vento, e que passa,
E que já passou antes,
E que passará depois,
E a ti o que te diz?" 

"Muita cousa mais do que isso.
Fala-me de muitas outras cousas.
De memórias e de saudades
E de cousas que nunca foram". 


"Nunca ouviste passar o vento.
O vento só fala do vento.
O que lhe ouviste foi mentira,
E a mentira está em ti".

cuando llega el invierno

Cada vez que oscurece
amor mío,
me sorprende un rostro brumoso en los espejos
y escucho cómo llueve fuerte,
cómo llueven los aguaceros.
El recuerdo
la terrible indisposición de los que recuerdan algún lugar,
¿hay alguien en el camino?
No hay nadie en el camino
amor mío y paso distraída
sin ver el balcón donde chillan los azulejos.
Temo recordarte aún en el invierno próximo
y la madrugada ya andando,
hago el último,
furioso intento,
para dormir sin sueños ni claridades.

Marie José Fauvelles Ripert , alias Miyó Vestrini.

las manos de Louis

La habitación del suicida 

Seguramente crees que la habitación estaba vacía.
Pues no. Había tres sillas bien firmes.
Una lámpara buena contra la oscuridad.
Un escritorio, en el escritorio una cartera, periódicos.
Un buda despreocupado. Un cristo pensativo.
Siete elefantes para la buena suerte y en el cajón una agenda.
¿Crees que no estaban en ella nuestras direcciones?
Seguramente crees que no había libros, cuadros ni discos.
Pues sí. Había una reanimante trompeta en unas manos negras.
Saskia con una flor cordial.
Alegría, divina chispa.
Odiseo sobre el estante durmiendo un sueño reparador
tras las fatigas del canto quinto.
Moralistas,
apellidos estampados con sílabas doradas
sobre lomos bellamente curtidos.
Los políticos justo al lado se mantenían erguidos.
No parecía que de esta habitación no hubiera salida,
al menos por la puerta,
o que no tuviera alguna perspectiva, al menos desde la ventana.
Las gafas para ver a lo lejos estaban en el alféizar.
Zumbaba una mosca, o sea que aún vivía.
Seguramente crees que cuando menos la carta algo aclaraba.
Y si yo te dijera que no había ninguna carta.
Tantos de nosotros, amigos, y todos cupimos
en un sobre vacío apoyado en un vaso.

Wislawa Szymborska. Traducción de Gerardo Beltrán
Como traer aquí el original en polaco no creo que aporte mucho, me he decidido por una versión en inglés. El traductor lo desconozco.

The Suicide's Room

I'll bet you think the room was empty.
Wrong. There were three chairs with sturdy backs.
A lamp, good for fighting the dark.
A desk, and on the desk a wallet, some newspapers.
A carefree Buddha and a worried Christ.
Seven lucky elephants, a notebook in a drawer.
You think our addresses weren't in it?

No books, no pictures, no records, you guess?
Wrong. A comforting trumpet poised in black hands.
Saskia and her cordial little flower.
Joy the spark of gods.
Odysseus stretched on the shelf in life-giving sleep
after the labors of book five.
The moralists
with the golden syllables of their names
inscribed on finely tanned spines.
Next to them, the politicians braced their backs.

No way out? But what about the door?
No prospects? The window had other views.
His glasses
lay on the windowsill.
And one fly buzzed-that is, was still alive.

You think at least the note must tell us something.
But what if i say there was no note-
and he had so many friends, but all of us fit neatly
inside the empty envelope propped up against a cup.


Retrato de Saskia con una flor. P. P. Rubens, 1641

joyas escondidas

Portada, primera página y contraportada de una joya que, casi como el arpa de Gustavo Adolfo, se encuentra en un rinconcito de ese lugar que es más que un restaurante.
Desde entonces, el 51, cerca de la película de José Luis, ha cambiado hasta el nombre del pueblo, que es ahora Alcoleja. Bien bonito parece.
Una joya que, como me apuntó JC hace poco, nos hace plantearnos cómo hemos podido llegar a este grado de mezquindad intelectual. De la otra ni hablamos.




Paisaje con figuras en domingo

Paisatge amb figures

Dos reactors corquen el cel. S’enfilen
fins a injectar l’agulla de polsim
al cor del vast oblit solar. Arran
de terra, el món amaga que també
li fuig el seny, i gira amb lenta astúcia
imperiosa: tota vertical
se’ns decanta, i llisquem cap a les vores
del viure que demà ens hi trobarem
al mig. Avui diumenge. Els ametllers
riuen de veure’s, nus encara, en l’aigua
dels rierols que fan les seves ombres
precipitades rasa avall. A punt,
tot és a punt, i res no té sencera
la seva primavera. Tot és més
persuasiu així, prim i translúcid.
Com que ens ho creiem tot, ens sentim rics.
Feliços de gustar tots un sol gust,
ens sembla que tastem futur. Partim-nos
els dies que vindran per tots nosaltres,
com els grillons d’una taronja. Té—

Aquí y aquí hay unas cuantas interpretaciones del poema que me han parecido interesantes.
Me ocurre a menudo que no encuentro en la red poemas o traducciones que busco; hoy inauguro una idea que he plagiado de Javier Cánaves y su blog. Acabamos antes así, aunque pierda presencia.
La traducción es de Mª Àngels Cabré





Lupe y los dogales

En el disco Silvio, de 1992, él mismo hace este comentario respecto al tema:

Cuando yo estaba en tercer grado, mi maestra pensaba que yo era anormal. Oí cómo se lo decía a los padres de una niña, fuera del aula, aunque me encontraba esperando a que terminara la clase de catecismo. A mí no me metían en aquella lección porque mi padre lo había prohibido, con la amenaza de ponerme en otra escuela. La hija de aquellos padres que me miraban con arrobada piedad, se llamaba Lupe. Era muy buena y aplicada, era la excelencia anual del colegio y aquel año sus padres estaban preocupados porque sus notas habían bajado un poquito. Ni sus padres ni la maestra podían saber que Lupe, a quien yo amaba como un condenado, nos enredábamos en extensas discusiones espirituales cuyo meollo era la existencia o no de los tres reyes magos. Ella afirmaba que no existían, que eran nuestros padres, y yo, que no iba a la clase de religión, lo contrario. Un buen ejemplo de cómo el hábito no hace al monje.

Juego que me regaló un 6 de enero

Soy ciudadano del amor, 
llevo dogal de belleza, 
entre la hombrera y la cabeza, 
entre rodilla y cinturón. 

Haciendo crítica social 
me perfumé de valiente, 
creyeron que era disidente 
y no era más que natural. 

Martí me habló de la amistad, 
y creo en él cada dia, 
aunque la cruda economía 
a dado luz a otra verdad. 

El mundo tiene la razón 
puesta en el pan, en el diario, 
ese señor rudimentario 
que nos dará la absolución. 

Ciega, la vida nueva es 
como un verso al revés, 
como amor por descifrar, 
como un dios en edad de jugar. 
Trino, vete al destino 
al punto que será final, 
juega lo que no jugué 
y canta que aunque sin rey mago 
sigo en pie. 

Seguro estoy requetemal, 
debo sufrir algo extraño, 
pues ni la hiel ni el desengaño 
me dan razón de funeral. 

El fin de siglo trae la sien 
cebada de pudredumbre, 
como invitándome a una lumbre 
que prenderá quien ame bien. 

Bendito el tiempo que me dio 
una canción sin permiso, 
bedito sea el paraíso 
algo infernal, que me parió. 

El dia del Armagedón 
no quiero estar tras la puerta, 
sino soñando bien alerta 
donde esté a salvo de perdón. 

Ciega, la vida nueva es...




dogal.
(Del lat. ducāle, ronzal).
1. m. Cuerda o soga de la cual con un nudo se forma un lazo para atar las caballerías por el cuello.
2. m. Cuerda para ahorcar a un reo o para algún otro suplicio.
3. m. Lazada escurridiza con que se comienza la atadura de dos maderos.

Marx, Jesús, la esperanza y la envidia

Continuando con la relación entre el cristianismo y el corpus comunista: "Take Jesus - Take Marx - Take Hope", que decían estos señores de la misma pérfida Albión, esa que genera enormes músicos como nosotros palmas. Envy.

Something's going on, a change is taking place
Children smiling in the street have gone without a trace
This street used to be full, it used to make me smile
And now it seems that everyone is walking single file

And many hang their heads in shame
That used to hold them high
And those that used to say hello
Simply pass you by

Think for a minute, stop for a minute
Think for a minute, stop for a minute

I always said it could, they never though it would
The people look so pitiful, I'm thinking that it should
And now it's almost here, now its on its way
I can't help saying told you so and have a nice final day

And nothing I could say
Could ever make them see the light
Now apathy is happy that
It won without a fight

Think for a minute, Stop for a minute
Think for a minute, Stop for a minute

And many hang their heads in shame that used to hold them high
{Think for a minute}
And those that used to say hello simply pass you by
{Stop for a minute}

Think for a minute, Stop for a minute
Think for a minute, Stop for a minute


You who do not remember

Crossroads

My body, now that we will not be traveling together much longer
I begin to feel a new tenderness toward you, very raw and unfamiliar,
like what I remember of love when I was young –
love that was so often foolish in its objectives
but never in its choices, its intensities
Too much demanded in advance, too much that could not be promised –
My soul has been so fearful, so violent;
forgive its brutality.
As though it were that soul, my hand moves over you cautiously,
not wishing to give offense
but eager, finally, to achieve expression as substance:

it is not the earth I will miss,
it is you I will miss.



The wild iris

At the end of my suffering
there was a door.

Hear me out: that which you call death
I remember.

Overhead, noises, branches of the pine shifting.
Then nothing. The weak sun
flickered over the dry surface.

It is terrible to survive
as consciousness
buried in the dark earth.

Then it was over: that which you fear, being
a soul and unable
to speak, ending abruptly, the stiff earth
bending a little. And what I took to be
birds darting in low shrubs.

You who do not remember
passage from the other world
I tell you I could speak again: whatever
returns from oblivion returns
to find a voice:

from the center of my life came
a great fountain, deep blue
shadows on azure seawater. 


El iris salvaje

Al final del sufrimiento
me esperaba una puerta.

Escúchame bien: lo que llamas muerte
lo recuerdo.

Allá arriba, ruidos, ramas de un pino vacilante.
Y luego nada. El débil sol
temblando sobre la seca superficie.

Terrible sobrevivir
como conciencia,
sepultada en tierra oscura.

Luego todo se acaba: aquello que temías,
ser un alma y no poder hablar,
termina abruptamente. La tierra rígida
se inclina un poco, y lo que tomé por aves
se hunde como flechas en bajos arbustos.

Tú que no recuerdas
el paso de otro mundo, te digo
podría volver a hablar: lo que vuelve
del olvido vuelve
para encontrar una voz:
del centro de mi vida brotó
un fresco manantial, sombras azules
y profundas en celeste aguamarina.

Versión de Eduardo Chirinos

Louis me espera desde mayo en mi librería favorita. El libro que no pude recoger, que olvidé, viene a mí como una revelación.

Aquí está el poema leído maravillosamente.

ayer una vez más

When I was young
I'd listen to the radio
Waitin' for my favorite songs
When they played I'd sing along
It made me smile.

Those were such happy times
And not so long ago
How I wondered where they'd gone
But they're back again
Just like a long lost friend
All the songs I loved so well.

Every Sha-la-la-la
Every Wo-o-wo-o
Still shines
Every shing-a-ling-a-ling
That they're startin' to sing's
So fine.

When they get to the part
Where he's breakin' her heart
It can really make me cry
Just like before
It's yesterday once more.

Lookin' back on how it was
In years gone by
And the good times that I had
Makes today seem rather sad
So much has changed.

It was songs of love that
I would sing to then
And I'd memorize each word
Those old melodies
Still sound so good to me
As they melt the years away.

Every Sha-la-la-la
Every Wo-o-wo-o
Still shines
Every shing-a-ling-a-ling
That they're startin' to sing's
So fine.

All my best memories
Come back clearly to me
Some can even make me cry.
Just like before

It's yesterday once more.

herir

Dedicado al recién converso al corpus comunista.

martinete
(Del fr. martinet).
1. m. Mazo pequeño que hiere la cuerda del piano.
2. m. Mazo, generalmente de gran peso, para batir algunos metales, abatanar los paños, etc.
3. m. Edificio industrial o taller metalúrgico en que hay estos mazos o martillos.
4. m. Máquina que sirve para clavar estacas o pilotes, principalmente en el mar y en los ríos, por medio de un mazo que se levanta en alto para dejarlo caer sobre la cabeza de la estaca.
5. m. Cante de los gitanos andaluces que no necesita de acompañamiento de guitarra. Proviene del cante de los forjadores, caldereros, etc., que se acompañaban con el martillo.




Las doce acaban de dar 
y en el reloj de la Audiencia, 
las doce acaban de dar 
pendiente de mi sentencia. 
Dios mío, qué pasará. 

Y porque he nacío gitano 
no crean que soy malo, 
que habemos malos y buenos 
y también somos cristianos.

a lifetime

Love, look at the two of us
Strangers in many ways
We`ver got a lifetime to share
So much to say
And as we go
from day to day
I'll feel you close to me
But time alone will tell
Let`s take a lifetime to say
"I knew you well"
For only time wil tell us so
And love may grow
For all we know

Love, look at the two of us
Strangers in many ways
Let`s take a lifetime to say
"I knew you well"
For only time wil tell us so
And love may grow
For all we know