papa papusa

Leo sobre los autores y quedo anonadado de su precocidad. Tristemente, Roberto Emilio también fue precoz en abandonar este mundo -27 años-:

Enrique Domingo Cadicamo (Luján, Provincia de Buenos Aires, 15 de julio de 1900 - 3 de diciembre de 1999) fue un poeta y escritor argentino, autor de la letra de numerosos tangos. Usó también, además de su nombre, los seudónimos de Rosendo Luna y Yino Luzzi.

El primer tango escrito por Cadícamo fue "Pompas de jabón", con música del pianista y compositor Roberto Emilio Goyeneche o Goyheneche, y que fue el primero de los que le grabó Carlos Gardel. Casualmente, también fue el autor del tango "Madame Ivonne", último que Gardel grabó en Argentina, antes de emprender su última gira, el 6 de noviembre de 1933.

Para desentrañar la letra, aquí hay un diccionario de lunfardo en esta maravillosa página sobre tango.

Pebeta de mi barrio, papa, papusa,
que andás paseando en auto con un bacán,
que te has cortado el pelo como se usa,
y que te lo has teñido color champán.
Que en lo peringundines de frac y fuelle
bailás luciendo cortes de cotillón
y que a las milongueras, por darles dique,
al irte con tu "camba", batís "allón".

Hoy tus pocas primaveras
te hacen soñar en la vida
y en la ronda pervertida
del nocturno jarangón,
pensá en aristocracias
y derrochás tus abriles...
¡Pobre mina, que entre giles,
te sentís Mimí Pinsón...!

Pensá, pobre pebeta, papa, papusa,
que tu belleza un día se esfumará,
y que como todas las flores que se marchitan
tus locas ilusiones se morirán.
El "mishé" que te mima con sus morlacos
el día menos pensado se aburrirá
y entonces como tantas flores de fango,
irás por esas calles a mendigar...

Triunfás porque sos apenas
embrión de carne cansada
y porque tu carcajada
es dulce modulación.
Cuando implacables, los años,
te inyecten sus amarguras...
ya verás que tus locuras
fueron pompas de jabón.

23 de flujo y reflujo

El título: Deshielo al mediodía. La editorial, la  de pronto llegará la nieve, se siente en el aire: Nordica libros, primorosa. El individuo poeta -dice él que poeta no es sustantivo, sino adjetivo-, Tomas Tranströmer, uno con biografía de las que yo creía desaparecidas por mor de los tiempos que corren. Error mío.
Empecé al revés la publicación. Antes de leer el artículo que esta mañana colgué, estaba pergeñando esto. Algunas casualidades.

Música lenta

El edificio está cerrado. El sol entra por las ventanas 
y calienta la parte superior de los escritorios 
que son tan fuertes como para cargar el peso del destino del hombre. 

Estamos afuera hoy, junto a la extensa y ancha ladera. 
Muchos llevan ropas oscuras. Uno puede estar al sol y cerrar los ojos 
y sentir cómo es soplado lentamente hacia adelante. 

Rara vez vengo hasta el agua. Pero ahora estoy aquí, 
entre grandes piedras con espaldas pacíficas. 
Piedras que lentamente han caminado hacia atrás desde las olas.

De Tañidos y huellas (1966).

En la Europa profunda

Yo, casco oscuro que flota entre dos puertas de esclusas, 
descanso en la cama del hotel, mientras alrededor despierta la ciudad. 
La alarma silenciosa y la luz gris penetran 
y me suben lentamente hasta el próximo nivel: la mañana. 

Horizonte escuchado. Algo quieren decir, los muertos. 
Fuman pero no comen, no respiran pero les queda voz. 
Voy a apurarme por las calles, como uno de ellos. 
La catedral ennegrecida, pesada como una luna, hace flujo y reflujo.

De Para vivos y muertos (1989) 

Su traductor, el poeta uruguayo Roberto Mascaró.

olor de ayer

En otras ocasiones en este cuaderno he escrito que hay poemas que no me convencen y, sin embargo, me encantan versos sueltos; y al revés, hay poemas a los que les suprimiría de buen grado algún verso. Esta canción que sigue me gusta mucho; me recuerda al tipo de pop español con el que me crie, musicalmente hablando; pero, sobre todo, lo que me encanta es esta parte de la letra:
ayer, 
pretendías que yo siguiera esperando tu olor en casa.
Esa alusión al mamífero me gusta, metida entre tanta otra consideración.
Vamos a ello:


Olvídalo todo, dirección despedida, 
un paso adelante, mil contrapartidas. 
Olvídalo todo, me sale del alma, 
lo doy por zanjado, tu silencio me calma. 

Deja que vuelque mis fuerzas en verte salir por la puerta, 
deja que en vez de esperarte me esperen sillón y cerveza. 
Deja que hoy no me arrepienta. 

Ayer, 
pedías mas tiempo, 
ayer, 
me dabas la espalda, 
ayer, 
pretendías que yo memorizara tus vueltas a casa. 

Ayer, 
decidí que bastaba, 
ayer. 
premedité mi venganza, 
ayer, 
pretendías que yo siguiera esperando tu olor en casa. 

Olvídalo todo, gestiones distintas, no, 
no juegues con fuego si yo soy tu cerilla. 
Olvídalo todo, y vete de mi vida, yo, 
yo borré tus reproches y tiré tus mentiras. 

Deja que siga esperando princesas entre bambalinas, 
deja que siga buscando el motor que sutura tu herida, 
deja que hoy no me arrepienta. 

Ayer, 
pedías mas tiempo, 
ayer, 
me dabas la espalda, 
ayer, 
pretendías que yo memorizara tus vueltas a casa. 

Ayer, 
decidí que bastaba, 
ayer. 
premedité mi venganza, 
ayer, 
pretendías que yo siguiera esperando tu olor. 

Ayer, 
todo era ayer, 
ayer, 
que memorizara tus vueltas a casa, 
ayer, 
decidí que bastaba, 
ayer. 
premedité mi venganza, 
ayer, 
pretendías que yo siguiera esperando tu olor en casa.

barkborrarnas protokoll

Hoy empiezo la casa por el tejado. Estaba preparando una entrada acerca de Tranströmer y, una hora después -sic-, con la entrada aún sin acabar, he ido a parar a esta entrevista maravillosa y fina. Así que empiezo por el tejado. Al final dejo a Grieg, no por casualidad, ya explicaré.

JUAN ANTONIO GONZÁLEZ IGLESIAS, 7 OCT 2011 en El País.

El autor sueco fue galardonado ayer con el gran premio de las letras universales. Días antes había conversado por correo electrónico para EL PAÍS con el poeta Juan Antonio González Iglesias. Desde 1990 sufre una afasia que le impide hablar.

Parece fácil decir que a los poetas todo se les convierte en acontecimientos, pero es así. Hace unas semanas recibí una llamada de Babelia -el suplemento cultural de este periódico- proponiéndome entrevistar a Tomas Tranströmer. Un diálogo de poeta a poeta, así me lo dijeron. Ajusté la idea, pensando que al menos un poeta grande iba a ser entrevistado por uno de sus lectores.
Nacido en Estocolmo en 1931, puede asegurarse de él, sin que suene anacrónico, que es un poeta. También traductor, músico, y psicólogo en instituciones penitenciarias suecas. Es uno de los poetas suecos más influyentes en las letras universales, traducido a más de cuarenta idiomas y galardonado con importantes premios internacionales. Aun así, el Nobel me parecía difícil, porque no deja de ser sueco y la paradoja persigue especialmente a los poetas.
Tomas Tranströmer responde mis preguntas por escrito. No por la moda electrónica de nuestra época, sino porque hace dos décadas que se comunica así con el mundo. Él mismo hará alusión en la entrevista al ictus que sufrió hace unos años. Aquello lo privó del habla, y dejó paralizada la mitad derecha de su cuerpo. Sus lectores siguen asombrados y desconcertados porque el propio poeta había publicado varios años antes unos versos que anunciaban una hemiplejia. Está reconocido internacionalmente como alguien que pone absolutamente al día las antiguas funciones del poeta. Hemos intercambiado correos electrónicos con la ayuda de su traductor, el poeta uruguayo Roberto Mascaró.
Pregunta. Pocos poetas actuales han dejado tan claro que Horacio se encuentra en su principio. En su primer libro, escrito en plena juventud, guardó usted un torrente poético vanguardista en las serenas formas horacianas.
Respuesta. En la década de los cuarenta, el estudio del verso clásico, además de la lectura y la traducción de Horacio, estaban incluidos en los estudios secundarios. Los alumnos tenían 17 o 18 años, y fue por ese tiempo que empecé a escribir poesía. Sentíamos a Horacio tan contemporáneo como René Char y los otros surrealistas. Realmente, era "tan ingenuo que se transformó en sofisticado", es decir, se confundió lo que para mí era algo cotidiano y normal (recibir influencia de Horacio) con un gesto de "vanguardia".
P. Veo, por cierto, muy horaciana su percepción del hielo y la nieve, en la medida en que propician el apartamiento. ¿Sigue usted reclamando diez minutos de soledad poética para inaugurar el día y clausurarlo?
R. Ahora, ya cumplidos los 80, tengo tiempo de sobra para satisfacer mi necesidad de soledad. Hoy son otras las dificultades para mi ejercicio de la escritura.
P. La sonoridad de su poesía es un placer. Por ejemplo barkborrarnas protokoll suena también rotundo en la traducción: "El protocolo de la termita".
R. ¡El sonido de las palabras me proporciona una inmensa alegría!
P. Hablemos también de la metáfora, el recurso al que un poeta recurre con la mayor naturalidad del mundo, y que a veces es rechazada, especialmente por parte de los jóvenes. Es preciosa la sencillez de esta metáfora: "Un kilo pesaba apenas setecientos gramos". No hay modo mejor de expresar la ligereza proporcionada por la luz de la nieve.
R. Para mí, el pensamiento en forma de imágenes es una base fundamental para la poesía. Los jóvenes, y en general todos nosotros, somos hoy inundados de información, imágenes y un perpetuo fotografiarlo todo que, sin duda, embota nuestro pensamiento en imágenes. Sin embargo, tengo la sensación de que el rechazo a la metáfora que se notaba claramente en Suecia hace como un lustro se ha modificado; y la metáfora no es algo que produzca hoy rechazo.
P. Usted ha escrito: "Esta tarde se refleja la belleza del mundo". Quizá los poetas y sus lectores sean los más sensibles al bien y al mal en estado puro. Es apasionante esa voz que usted guarda en un poema, la que dijo "Hay uno que es bueno / hay uno que puede verlo todo sin odiar".
R. Esas últimas líneas pertenecen a un poema que se llama En el delta del Nilo, y que está basado en un hecho auténtico y en un sueño que tuve cuando viajaba por Egipto con mi esposa. La zona rural de Egipto era, hace 50 años, parte del mundo subdesarrollado, y el encuentro con esta realidad fue para nosotros muy provocador. En el sueño llegó esta voz, que no sé qué representaba, pero sé que me dio una especie de consuelo; no provocó una aceptación pasiva a esa realidad, sino más bien brindó un sentimiento de esperanza y de la posibilidad de transformación.
P. Imagino que haberse formado y haber ejercido su profesión fuera de la literatura le ha permitido mayor libertad. Me refiero tanto a la creación misma de los textos como a su independencia personal.
R. Siendo joven, reconocí que no podía mantenerme ni alimentar a una familia con la escritura de poesía; de modo que elegí una profesión que no perturbase la escritura, sino que le agregase experiencia. Por esto elegí la profesión de psicólogo, de lo cual nunca me he arrepentido.
P. Es muy valiosa la poesía que circula fuera de los libros. Usted envió algunos de sus primeros haikus como felicitación de Año Nuevo para su amigo Åke Nordin. ¿Fueron escritos también pensando en ese formato más breve, más poético que literario?
R. Åke Nordin, que era también poeta y psicólogo, trabajaba como director de una prisión para jóvenes. Fue a través de Nordin que yo también comencé a trabajar en la prisión de Roxtuna. Los nueve haikus fueron escritos como agradecimiento de una visita a la prisión. Fueron enviados en forma de carta. Eso fue en 1960, sin que tuviese planes de publicarlos. Cuarenta años después, alguien descubrió la carta y los haikus se publicaron hace poco, junto con mis poemas completos.
Estamos conversando sobre el mapa de Europa, de norte a sur, como si nada. Pero quizá haya algo que matizar ahí. La Europa profunda que Tranströmer ha detectado en sus libros va más allá de las descripciones: "La catedral ennegrecida, pesada como una luna, hace flujo y reflujo". En esas líneas se contiene una definición simbólica de Europa. Cosa que no debe desdeñarse, porque es actualidad pura.
P. Ante la fragilidad económica de Europa, ¿podemos pensar en una poesía europea, con independencia de los idiomas?
R. El poema va a depender siempre de la lengua en que nació. Pero tal vez en el futuro va a ser más fácil para el poema atravesar fronteras.
P. El sueño (de dormir) y los sueños (de soñar) son constantes en su obra. No ha tenido miedo a ver en el despertar una resurrección. ¿Es el poeta el que mejor puede convertir el sueño o los sueños en lenguaje?
R. Un poema no es otra cosa que un sueño que yo realizo en la vigilia. El sueño y el poema vienen de la misma persona. Tienen algunas leyes compartidas. Tengo una relación de mucho amor con el sueño. Me voy a la cama como si fuese a una fiesta. El despertar es casi siempre una desilusión.
P. A un poeta tan cercano a la música, que también es músico, atento a la escultura, a la pintura, le pregunto: ¿corresponde a la poesía ser el arte que contiene todas las demás artes?
R. Si la poesía contiene todas las otras artes, eso no lo sé. Pienso a menudo en imágenes, y la música es una parte importante de mi vida. Esto se expresa, naturalmente, en mi escritura de poemas.
P. Convierto en pregunta una afirmación suya. No le pido más que un monosílabo. ¿Todo canta?
R. Le respondo con tres sílabas españolas: ¡a veces!
Tomas Tranströmer contesta de tres modos muy distintos, y en los tres se aprecia su trato poético con el lenguaje. Normalmente "responde respondiendo", si se me permite la obviedad (y se nota al poeta en su amor al sonido, a las sílabas, en las metáforas, como la de la fiesta). Sin embargo, también se ha explayado por su cuenta, fuera de lo que le propongo, en una excursión por las cosas que también es propia de un artista. A raíz de la última pregunta, que le obligaba a sujetarse a un monosílabo, ha querido desbordarse añadiendo una serie de preciosos comentarios sobre la música, lo que da la clave de la enorme importancia que este arte tiene para él: "A menudo me preguntan qué significa para mí la música. Hoy podría responder que la música significa si no todo, una inmensidad de cosas. No tengo oído absoluto y tampoco una buena memoria musical, pero la música me mueve de una manera muy intensa. En mi temprana adolescencia, yo creía que la música sería mi profesión. Mi camino hacia la música fue entonces el piano. Comencé a tocar en serio a los 16 años, y el pasaje por mi primera crisis vital lo hice martilleando el piano. Más tarde en la adolescencia, la escritura de poemas fue lo dominante, pero la música ha sido siempre mi refugio durante toda mi vida, y he tocado el piano diariamente. Después delstroke que me afectó en 1990, he seguido tocando con la mano izquierda. La música para la mano izquierda era para mí entonces un territorio desconocido, y fue con asombro que fui descubriendo todas las obras que se han escrito. He dedicado mucho tiempo, en los últimos años, a buscar esas obras, con mayor o menor éxito. También se han escrito algunas piezas para mi mano izquierda; como aficionado que soy, esto lo he sentido como un gran honor".
Y, casi a modo de compensación, hay varias preguntas a las que no ha respondido, después de tomarse tiempo para pensarlo. Tal como está el mundo, y siendo el tipo de poeta que es, estos silencios resultan tan significativos como las respuestas, si no más.
No ha respondido nada a una cuestión sobre los mitos, él, que sentenció hace años que "el círculo interior es el del mito". Tampoco a la posibilidad de que el poeta fuera un mediador entre la naturaleza y los ciudadanos, cuando nos ha invitado a fluir "con el arroyo". Y en fin, destaco aquí sus dos intensos silencios, que lo dicen todo, ante estas dos preguntas:
-No sé si quiere añadir algo nuevo sobre la vieja cuestión del compromiso político. No sé si quiere añadir algo a estas palabras de uno de sus versos: "El funcionario del Partido...".
-Usted ha anotado que Dios escribe en la arena y lo ha sentido como un soplo de viento. ¿Dónde queda, después de que estas dos líneas suyas "Y la energía de Dios / arrollada en la oscuridad"?
Estos silencios probablemente no sean una omisión o una negativa explícita a contestar, sino algo mucho más fino: generalmente los grandes poetas no tienen nada que añadir a lo que ya dijeron en verso. Prefieren no incurrir en declaraciones que podrían alcanzar la categoría de ocurrentes o actuales, pero siempre serán inferiores a lo que dijeron en un poema. Por no hablar de que los asuntos muy delicados -mitos, Dios, naturaleza, ciudadanos, compromiso- requieren la precisión máxima del lenguaje, y esta se logra en el lenguaje poético. Así que los versos citados quizá sean respuestas dadas con antelación. Quizá las únicas posibles.
Sonata in F-Major for violin and piano No.1, op.8 - Allegro con brio by Edvard Grieg on Grooveshark

¡ay Blanca Rosa!

En el mismo libro que ya cité, casi al final, esta pieza de Ramón de Campoamor (1817–1901). Muerto me quedo con lo que suelta por su pluma don Ramón en aquellos años.

Lo Que Hace el Tiempo

A Blanca Rosa de Osma

Con mis coplas, Blanca Rosa,
Tal vez te cause cuidados
            Por cantar
Con la voz ya temblorosa,
Y los ojos ya cansados
            De llorar.
Hoy para ti sólo hay glorias,
Y danzas y flores bellas;
            Mas después,
Se alzarán tristes memorias,
Hasta de las mismas huellas
            De tus pies.
En tus fiestas seductoras
¿No oyes del alma en lo interno
            Un rumor,
Que lúgubre a todas horas,
Nos dice que no es eterno
            Nuestro amor?
¡Cuánto a creer se resiste
Una verdad tan odiosa
            Tu bondad!
¡Y esto fuera menos triste
Si no fuera, Blanca Rosa,
            Tan verdad!
Te aseguro, como amigo,
Que es muy raro, y no te extrañe,
            Amar bien.
Siento decir lo que digo;
Pero ¿quieres que te engañe
            Yo también?
Pasa un viento arrebatado,
Viene amor, y a dos en uno
            Funde Dios;
Sopla el desamor helado,
Y vuelve a hacer, importuno,
            De uno, dos.
Que amor, de egoísmo lleno,
A su gusto se acomoda
            Bien y mal;
En él hasta herir es bueno,
Se ama o no se ama, ésta es toda
            Su moral.
¡Oh! ¡qué bien cumple el amante,
Cuando aun tiene la inocencia,
            Su deber!
Y ¡cómo, más adelante,
Aviene con su conciencia
            Su placer!
¿Y es culpable el que, sediento,
Buscando va en nuevos lazos
            Otro amor?
¡Sí! culpable como el viento
Que, al pasar, hace pedazos
            Una flor.
¿Verdad que es abominable
Que el corazón vagabundo
            Mude así,
Sin ser por ello culpable,
Porque esto pasa en el mundo
            Porque sí?
Se ama una vez sin medida,
Y aun se vuelve a amar sin tino
            Más de dos.
¡Cuán versátil es la vida!
¡Cuán vano es nuestro destino,
            Santo Dios!
Él lleve tu labio ayuno
A algún manantial querido
            De placer,
Donde dichosa, ninguno
Te enseñe nunca el olvido
            Del deber.
Siempre el destino constante
Nos da cual vil usurero
            Su favor:
Da amor primero y no amante;
Después mucho amante, pero
            Poco amor.
Tranquila a veces reposa,
Y otras se marcha volando
            Nuestra fe.
Y esto pasa, Blanca Rosa,
Sin saber cómo, ni cuándo,
            Ni por qué.
Nunca es estable el deseo,
Ni he visto jamás terneza
            Siempre igual.
Y ¿a qué negarlo? No creo
Ni del bien en la fijeza,
            Ni del mal.
Este ir y venir sin tasa,
Y este moverse impaciente,
            Pasa así,
Porque así ha pasado y pasa,
Porque sí, y ¡ay! solamente
            Porque sí.
¡Cuán inútil es que huyamos
De los fáciles amores
            Con horror,
Si cuanto más las pisamos,
Más nos embriagan las flores
            Con su olor!
El cielo sin duda envía
La lucha a la tormentosa
            Juventud;
Pues ¿qué mérito tendría
Sin esfuerzos, Blanca Rosa,
            La virtud?
¡Ay! un alma inteligente,
Siempre en nuestra alma divisa
            Una flor.
Que se abre infaliblemente
Al soplo de alguna brisa
            De otro amor.
Mas dirás: —¿Y en qué consiste
Que todo a mudar convida?—
           ¡Ay de mí!
En que la vida es muy triste . . .
Pero aunque triste, la vida
            Es así.
Y si no es amor el vaso
Donde el sobrante se vierte
            Del dolor,
Pregunto yo: —¿Es digno acaso
De ocuparnos vida y muerte
            Tal amor?—
Nunca sepas, Blanca Rosa,
Que es la dicha una locura,
            Cual yo sé;
Si quieres ser venturosa,
Ten mucha fe en la ventura,
            Mucha fe.
Si eres feliz algún día,
¡Guay, que el recuerdo tirano
            De otro amor
No se filtre en tu alegría,
Cual se desliza un gusano
            Roedor!
Tú eres de las almas buenas,
Cuyos honrados amores
            Siempre son
Los que bendicen sus penas,
Penas que se abren en flores
            De pasión.
Con tus visiones hermosas,
Nunca de tu alma el abismo
            Llenarás,
Pues la fuerza de las cosas
Puede más que Hércules mismo,
           ¡Mucho más! . . .
Si huye una vez la ventura,
Nadie después ve las flores
            Renacer
Que cubren la sepultura
De los recuerdos traidores
            Del ayer.
¿Y quién es el responsable
De hacer tragar sin medida
            Tanta hiel?
¡La vida! ¡ésa es la culpable!
La vida, sólo es la vida
            Nuestra infiel.
La vida, que desalada,
De un vértigo del infierno
            Corre en pos:
Ella corre hacia la nada;
¿Quieres ir hacia lo eterno?
            Ve hacia Dios.
¡Sí! corre hacia Dios, y Él haga
Que tengas siempre una vieja
            Juventud.
La tumba todo lo traga;
Sólo de tragarse deja
            La virtud.

flowers ain´t what they used to be

La respuesta a aquel correo mío fue escueta:

From: XX
To: Juan Bay
Subject: RE: cascotes y flores
Date: Tue, 21 Dec 2010 15:12:28 +0100

Lyenn, en spotify/youtube: tom waits copulando con nick cave en bélgica con johnny cash mirando...
Anders parker, "tell it to the dust"
Las flores ya no son las mismas

Así que a ello voy:




I know it's dust to dust
I know it all will fade
I know it's built to rust
and that it all will change...

Y Lyenn está aquí y aquí. Por cierto, la descripción fue realmente acertada. Tremenda criatura.

When the wind did blow away
And every word you said to me 
well it hit me at the root 
It played that missing note 

You were always a heart-beat away 
I don’t know what it was
you keep me hangin' on 
You keep me hangin' on  
You keep me hangin' on  

In this forest of silver trees
Where the people are the leaves
In a city by the sea
You brought that feelin back to me

I don’t know what it was
you keep me hangin' on
You keep me hangin' on
You keep me hangin' on

pilotando

Buscando el significado de un término, acabo de descubrir esta maravillosa página. Vendrá más a veces por estos lares.
El término en cuestión: Roger that. Copio textualmente de la página:

Slang, usually used in radio transmissions such as military communications, meaning "I understand" or "I hear you." Synonymous with "I copy that." Often just "Roger"

-All Units, this is a Code Red. Return to base, over?

-Roger that. Heading to home.

sembrar

semental.
(Del lat. sementis, simiente).
1. adj. Perteneciente o relativo a la siembra o sementera.
2. adj. Dicho de un animal macho: Que se destina a padrear. U. t. c. s.

padrear.
1. intr. Dicho de una persona: Parecerse a su padre en las facciones o en las costumbres.
2. intr. Dicho de un animal macho, y, por ext., de un mozo de vida licenciosa: Ejercer las funciones de la generación.

sementera.
(De simiente).
1. f. Acción y efecto de sembrar.
2. f. Tierra sembrada.
3. f. Cosa sembrada.
4. f. Tiempo a propósito para sembrar.
5. f. Origen o principio del que nacen o se propagan algunas cosas.



Abre la puerta que soy el diablo y vengo con perras; 
abre chiquilla, 
las piernas que vengo a clavarte semillas. 
como cada día en el infierno me aburría 
y me fui de bar en bar; 
vi a la virgen maría, cansada de ser virgen, 
metida en un portal. 
si llega la policía no es pecado, vida mía,
ponerse a disparar, 
guardé la artillería, es que me estoy haciendo viejo 
y ya empiezo a razonar. 
¡como me vuelvas a tocar! 
¡alégrame el día, voy a merendar! 
¡como me vuelvas a decir! 
¡que me quieres, claro, y yo también a ti! 
el patio de mi casa es particular 
cuando llueve se moja, como los demás. 
el patio de mi casa está lleno de tíos, 
unos son malincuentes y otros asesinos. 
¡eih, colega, ¿hacemos una banda? 
- ¿pa qué? - ¿pa qué va ser? 
pa hacer una matanza 
quiero ser carnicero con nuestros carceleros. 
ya llega el olor, meto la cabeza 
y ya no hay más que hablar. 
me gustaría sonreír 
pero no tengo tantas drogas hoy aquí. 
si me quieres arrodillar, 
córtame las piernas y aún podré volar. 
¡eih tío que me tienes harto! 
¡que yo me como a dios por una pata! 
¡que tú no sabes con quién te juegas los cuartos! 
¡conmigo y tranquilo! 
soy un hombre bueno en todos los sentidos. 
pero es que como cada día en el infierno me aburría 
me vine a malear;
vi a la virgen maría, cansada de ser virgen, 
metiendo en un portal. 
si llega la policía no es pecado, vida mía, 
ponerse a disparar, 
saqué la artillería y me falló la puntería 
y le metí al dueño del bar. 
desde los cuatro puntos cardinales 
me llegan todos los vientos
no sé que me pasa 
que tengo todos los aires metidos en el cuerpo.

dieciséis años colgados

El otro día hablaba de la voz de Cifu y de esta versión. Se me pasaba la entrada de la tarde del domingo. Llueve y han bajado las temperaturas. Día de trabajo físico sanador. Quisiera poder ser pintor de brocha gorda a tiempo parcial para no quedarme como un cuadro pegado a ninguna pared de la que uno no quiera estar colgado.
Creo que no termino de creerme que hayan pasado dieciséis años.

Tan libre tan aislado, buscando nada en ningún lado. 
Alguien tendió una mano y yo me encadené a esos brazos. 

Colgado a sus caderas me fui olvidando de quién era, 
me fui quedando a un lado vencido por mi propia guerra. 

Me quedé como un cuadro a su pared pegado 
que nada tiene que hacer salvo seguir colgado. 

Colgado a sus peleas dando la cara ante cualquiera, 
dejando mis ideas perdidas tras sus escaleras. 

Me quedé como un cuadro a su pared pegado 
que nada tiene que hacer salvo seguir colgado. 

Quise bajar del marco, buscar mi sitio en otro barco, 
pero estaba atrapado, como sobre su piel tatuado. 

Me quedé como un cuadro a su pared pegado 
que nada tiene que hacer salvo seguir colgado, colgado.

Colgado by Los Secretos on Grooveshark

Colgado (Celtas Cortos) by Los Secretos on Grooveshark



unidad primigenia universal





Volvemos al tema que recorría buena parte de las últimas entradas: el desconocimiento. Hoy me llega un caso de buceo realizado por mano amiga. Se trata, bien fácil, de coger una canción interpretada a lo largo de muchos años, algo así como un estándar, e ir viendo las variaciones en la letra, la interpretación, etc. Y, claro, irse a los orígenes, de donde mana todo. El resultado es este que sigue.
Y respecto al desconocimiento, de Juan Carlos y Enrique no había oído hablar en mi vida. Una vez más.
Por cierto, ambas versiones que propongo son de Charlo, aunque en la primera aparezca la carátula de Gardel. Don Carlos estaba criando malvas (1935) cuando el tema apareció (1936). La versión de Charlo es de la década de los 50. Y, ya puestos, si alguien quiere recibir un guiño, que indague en la figura de Akiko, que lo va a disfrutar.


Quiero emborrachar mi corazón
Para apagar un loco amor
Que más que amor es un sufrir...
Y aquí vengo para eso,
Pa borrar antiguos besos
En los besos de otras bocas...
Si su amor fue "flor de un día"
¿Por qué causa es siempre mía
Esa cruel preocupación?
Quiero por los dos la copa alzar
Para olvidar mi obstinación
Y más la vuelvo a recordar.


Nostalgias
De escuchar su risa loca
Y sentir junto a mi boca
Como un fuego su respiración.
Angustia
De sentirme abandonado
Y pensar que otro a su lado
Pronto... Pronto le hablará de amor...


¡Hermano!
Yo no quiero rebajarme,
Ni pedirle, ni llorarle,
Ni decirle que no puedo más vivir...
Desde mi triste soledad veré caer
Las rosas muertas de mi juventud.


Gime, bandoneón, tu tango gris,
Quizá a ti te hiera igual
Algún amor sentimental...
Llora mi alma de fantoche
Sola y triste en esta noche,
Noche negra y sin estrellas...
Si las copas traen consuelo
Aquí estoy con mi desvelo
Para ahogarlo de una vez...
Quiero emborrachar al corazón
Para después poder brindar
Por los fracasos del amor...


Nostalgias
De escuchar su risa loca
Y sentir junto a mi boca
Como un fuego su respiración.
Angustia
De sentirme abandonado
Y pensar que otro a su lado
Pronto... Pronto le hablará de amor...

¡Hermano!
Yo no quiero rebajarme,
Ni pedirle, ni llorarle,
Ni decirle que no puedo más vivir...
Desde mi triste soledad veré caer
Las rosas muertas de mi juventud.