volver a visitar a Mazinger Z

Leo y releo la crítica de Jordi Costa que estoy por escribir en alguna pared de casa o, por seguir su ideario, en el reverso de la bajera de la cama. Con dos párrafos bien diferenciados y un estilo punzante, Jordi hace un ejercicio superlativo.
Fui a verla hace unos días y atónito me quedé. 
Apareció publicada en El País el 19 de enero:

Una prótesis último modelo

JORDI COSTA

Toda cultura popular surgida entre las cenizas de una derrota bélica reclama a gritos una urgente sesión de psicoanálisis. En el Japón de 1956, la aparición del manga Tetsujin 28-go de Mitsutero Yokoyama poseía todos los rasgos de una fantasía compensatoria: punto de partida del fértil subgénero de los mecha –historias protagonizadas por robots gigantes-, Tetsujin 28-go confiaba al hijo de un científico el control (remoto) de un ingenio creado originalmente con fines bélicos. El armamento por estrenar tras la rendición se reciclaba como prótesis para mejorar la auto-estima de una nación derrotada (encarnada en la figura de un niño de diez años con dotes detectivescas). Tendrían que pasar casi dos décadas para que un autor tan transgresor como escasamente sutil, Gô Nagai, acabara dándole al subgénero su identidad definitiva, disociando ese elemento psicoanalítico de su referente directo para vincularlo a algo que no conoce fecha de caducidad: lo libidinal. Su Mazinger Z seguía siendo una prótesis para su propietario Koji Kabuto, pero destinada no a aliviar sus carencias espirituales, sino a reforzar algo tan tangible como la virilidad adolescente.

Con su universo de brutos mecánicos, villanos de dos sexos, cabezas voladoras y pechos misil, Mazinger Z, personaje manga sublimado como icono del anime televisivo, está forjado con la materia volcánica del sueño húmedo púber. Por fortuna, Mazinger Z Infinity, la aplicada película que le ha dedicado Junji Shimizu en ocasión del cuadragésimo quinto aniversario del personaje, no ha caído en la tentación de adaptar este imaginario a la preservativa moderación de los tiempos. Todos los ingredientes tradicionales están aquí, puestos al servicio de una historia que juega a la hipérbole, reivindica que los hallazgos de Nagai precedieron a los Transformers e introduce nuevos focos de tensión sentimental, sin esconder que, en el fondo, todo esto va de sexo sublimado.

Bastante más poética es la mirada de Jesús.
Y respecto al pieza de artillería, esto y esto no tienen desperdicio.

aar

atarazana
Del ár. hisp. *ãdár aṣṣán‘a, este de dár aṣṣiná‘a, y este del ár. clás. dār aṣṣinā‘ah 'casa de la industria'.
1. f. arsenal ( establecimiento para construir o reparar embarcaciones).
2. f. Cobertizo o recinto en que trabajan los cordeleros o los fabricantes de márragas u otras telas de estopa o cáñamo.
3. f. And. Lugar donde se guarda el vino en toneles.

arsenal
Del ár. hisp. *ãdár aṣṣán‘a, este de dár aṣṣiná‘a, y este del ár. clás. dār aṣṣinā‘ah 'casa de la industria'.
1. m. Establecimiento militar o particular en que se construyen, reparan y conservan las embarcaciones, y se guardan los pertrechos y géneros necesarios para equiparlas.
2. m. Depósito o almacén general de armas y otros efectos de guerra.
3. m. Conjunto o depósito de noticias, datos, etc. Esa obra es el arsenal dedonde Antonio saca sus noticias.

rumiar 
Del lat. rumigāre.
Conjug. c. anunciar.
1. tr. Masticar por segunda vez, volviéndolo a la boca, el alimento que ya estuvo en el depósito que a este efecto tienen algunos animales.
2. tr. coloq. Considerar despacio y pensar con reflexión y madurez algo.
3. tr. coloq. Rezongar, refunfuñar.

don Ángel de domingo

OTRAS VECES
Quisiera estar en otra parte,
mejor en otra piel,
y averiguar si desde allí la vida,
por las ventanas de otros ojos,
se ve así de grotesca algunas tardes.
Me gustaría mucho conocer
el efecto abrasivo del tiempo en otras vísceras,
comprobar si el pasado
impregna los tejidos del mismo zumo acre,
si todos los recuerdos en todas las memorias
desprenden este olor
a fruta madura mustia y a jazmín podrido.
Desearía mirarme
con las pupilas duras de aquel que más me odia,
para que así el desprecio
destruya los despojos
de todo lo que nunca enterrará el olvido.

Ángel González

el valor de lo pagado



maravilloso sufijo

tórpido, da
Del lat. torpĭdus.
1. adj. Med. Que reacciona con dificultad o torpeza.

mórbido, da
Del lat. morbĭdus.
1. adj. Que padece enfermedad o la ocasiona.
2. adj. Blandodelicadosuave.

los tres anuncios

Todavía no he hecho la digestión de esta, digamos, rara avis. Sí me alegro de haberla engullido. La vi en vos y no entendí nada más allá de algunos tacos. Lo de los actores y actrices es de traca, una vez más en este mundo estadounidense como dios manda; me quedo con el enano y la tortuga entre sombras -qué imagen-.
Me llegó de mano amiga. Buen ojo.





las arritmias de Don

Lento pero llegué. Descubrí la conexión francesa y lo que tras ello se esconde. Las relaciones las establezcan ustedes si les apetece.
Santa Isabel, qué lejos quedas.









el Post

Fui a ver esta película que aquí traigo casi sin saber nada de ella y desde el principio no me quité de la cabeza esta otra que, casualmente, por fin había visto hacía poco. Me emocioné relacionando una con la otra -más seca, obligatoriamente, aquella-, hasta las escenas finales, donde mi gozo alcanzó su cenit, pues el homenaje ya es evidente.
La película es abrumadora en lo que cuenta, en su elenco, en su  puesta en escena -mastodóntica-. Me sobra la banda sonora -cada vez las soporto menos: ni John Williams ni nada- por barata en la mayor parte de sus pasajes y, como no podía ser de otra manera, pues estamos hablando de Steven S, el rey del almíbar, amén de otros reinados mucho más talentosos, también me sobran algunas cantatas feministas y en pro de la libertad de expresión demasiado evidentes. Que S. S. no es un genio a la hora de lo implícito lo tenemos claro ya a estas alturas, qué le vamos a hacer. Por otra parte, las actuaciones son, dado el material con el que trabaja, un lujo. En cabeza, la Meryl, muy fuera de lo normal, como en otra galaxia.
Lo de los papeles es un disparate cósmico; que lo supieran todos los presidentes que fueron pasando por allí y nadie dijera ni mu da una medida de la gravedad del asunto; lo del McNamara da miedo; qué profesional en lo suyo:

McNamara grew increasingly skeptical of the efficacy of committing U.S. soldiers to Vietnam. In 1968, McNamara resigned as Secretary of Defense to become President of the World Bank. He remains the longest serving Secretary of Defense, having remained in office over seven years. He served as President of the World Bank until 1981, shifting the focus of the World Bank towards poverty reduction. 

De las críticas que he leído, con la que más coincido es con esta -no con su estilo-.

y ella esperaba

Otro regalo, esta vez de este sábado pasado, vermú en mano, noche, sus ojos cansados.

Voy a tener que buscarte voy a tener que buscarte con la que está cayendo ahí fuera y que no quieras hablarme
Voy a tener que buscarte y no quiero ver a nadie que con la calor que hace esto es imperdonable
Vas a tener que esperarte a que se calmen mis males que como salga yo a buscarte no vas a querer encontrarme
Que como salga yo a la calle no vas a quererme encontrarme
Que como salga yo a buscarte no vas a querer encontrarme

Tú siempre llegas tarde siempre tengo que esperarte.

marchito azar

Uno de los regalos navideños llegó de forma anónima. La belleza en ocasiones exige secreto. Quien fuera, fue fino, fina -cuatro efes consecutivas no siempre se encuentran-.
Antonio Luque, también conocido como Sr. Chinarro, escribe sobre fútbol, sobre el Betis en concreto. Pero como suele ocurrir en estos casos, el aparente objeto de escritura es el vehículo, una autovía hacia la infancia, la inocencia perdida, la figura del padre, el romanticismo del perdedor de barrio obrero. Antonio escribe del Betis como podríamos hacerlo -y de hecho algunos lo hacen- unos cuantos sobre el Estudiantes o el Joventut de finales de los 80 y principios de los 90, pongamos por caso. 
Escribir sobre lo perdido, sobre lo idealizado, sobre lo que es imposible que se vuelva a dar, sobre sentirnos en el extrarradio, dejados, marginados, raros, menospreciados, infravalorados, demasiado frágiles. Digamos Betis, qué más da.
Respecto a la editorial, a veces los milagros existen.
Tremendo regalo.


desnudo en la Pepa

Pues ahí estuvimos este lunes pasado, tras el biombo y dándolo todo. Esta vez fue un monográfico de Cartografía interior, ISBN incluido.La grabación, tendrán que disculparme, es muy defectuosa; intentaremos que para la próxima mejore.

aunque te vayas nunca te has ido

Declaro desde esta mañana de este lunes de este enero mediado mi amor a primera vista hacia este dúo que me llegó de mano dadivosa una noche del otro lado de la barra así sin comas.
Al niño de la hipoteca le pongo un altar.
Magnífica la versión de los Morgans.




Una vez visto que hay mentiras que son verdades, 
ue hay imprevistos que se desbordan de sus caudales, 
una vez listo todos los besos en los portales, 
una vez visto que no hay consuelo a estas edades. 

Una vez visto que ahora el maltrato es cualquier cosa, 
una vez visto que la mas bella ya no es la rosa, 
una vez visto que me has borrado de toda estampa, 
una vez visto que aunque diluvie no siempre escampa. 

Después de tantas, y tantísimas promesas, 
ya ni tu boca de fresa 
va a engañar al paladar. 
Será el destino, 
o está visto y comprobado 
que este amor tan delicado 
solo le queda rezar. 

Una vez visto que ya no hay héroes para estos cuentos 
que hay frases hechas que se recetan como un ungüento, 
una vez visto que ya no hay flechas para cupido, 
una vez visto que aunque te vayas nunca te has ido. 

Después de tantas, y tantísimas promesas, 
ya ni tu boca de fresa 
va a engañar al paladar. 
Será el destino, 
o está visto y comprobado 
que este amor tan delicado 
solo le queda rezar. 

Una vez visto que no importa lo opine de el, 
que lo que haga o lo que diga ya no está tan bien, 
que no me conviene jugar más contigo al amor. 
Pero lo siento ha caducado el alquiler de este corazón, 
por más que grites o te irrites no tendrás razón, 
y no tientes al diablo que él nunca suele perder. 

Será el destino, 
o está visto y comprobado 
que este amor tan delicado 
solo le queda rezar.

cartografía interior murciana

Gratitud ad aeternum: