40+10

Dos años después de publicar esta canción, perteneciente al mismo disco que la anterior, a Joaquín le dio un perrenque que no se lo llevó por delante o, lo que es peor, no lo dejó gagá de milagro. La letra parece un vaticinio inverso.
Contaba Jimena en un documental de Millás maravilloso lo enajenado que estaba el creador cuando compuso ese disco. Alcohol, insomnio y farlopa a cascoporro. Y salió lo que salió: un monumento. Que el monumento estuviera a punto de atropellar al artista es, quién sabe, probablemente inevitable.
Dejo al final una entrevista entre dos grandes actores.



La Tour

If you stick someone in a dark room with a single source it’s gonna look like Georges de La Tour, Robert Eggers dixit.
Me he despertado como me acosté, ya ves.
La esposa de Job, el último cuadro de esta entrada, es citada por la esposa en la propia peli.

La Tour.jpg


Georges de La Tour - Newlyborn infant - Musée des Beaux-Arts de Rennes.jpg




Job y su mujer

el efecto de los cuarenta sobre los zánganos

Que cuento con  buenos asesores en materia musical no es algo que no haya dicho previamente. Uve me pasó el disco del grupo hace algo más de un año y esta vez me avisó de la obra en solitario del individuo de los teclados. Menudo zángano. Parece saber rodearse...



el encantamiento de un centro comercial

Esta fue la peli de ayer domingo en un centro comercial de Alicante, versión doblada. Cine de terror. Una vuelta de tuerca cogiendo las bases clásicas de la brujería, la religión, el eros y el tánatos. Un ejercicio de estilo superlativo donde Vermeer y los pintores del barroco en los Países Bajos sobrevuelan todo. El porqué de elegir esta línea estética es asunto que dejo  a los lectores si tienen curiosidad. Por aquí y por aquí hay pistas. Y sí, a mí se me pasó algún desastre de Goya, por más que me resonó.
También me recordó por momentos a El bosque, del indio impronunciable. Abajo hay foto de los actores y el director. Es la opera prima del director. Veremos si no lo fagocita el sistema.
Respecto a los centros comerciales en el levante español, cada día les tengo más aprecio, ya lo he contado aquí antes. Lástima que algunos ya estén cerrados y otros en vías de. Los domingos por la tarde alcanzan un esplendor majestuoso. Qué puta maravilla. Perdón, pura.







Francisco de Goya y Lucientes - Witches' Sabbath (The Great He-Goat).jpg

donde habitan los olvidos

El tema es, sencillamente, un absoluto disparate. Lo había olvidado y sonó ayer en casa ajena, en soledad. Estoque.
El error del 1:57 es una preciosidad.
El insolente sol lo tengo a buen recaudo tras la persiana dominical.
Junio ha entrado como un maremoto.







Cuando se despertó,
no recordaba nada
de la noche anterior;
demasiadas cervezas,
dijo al ver mi cabeza,
al lado de la suya, en la almohada...
Y la besé otra vez,
pero ya no era ayer,
sino mañana.
Y un insolente sol
como un ladrón entró
por la ventana.
El día que llegó
tenía ojeras malvas
y barro en el tacón,
desnudos, pero extraños,
nos vio, roto el engaño
de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir.
Y se fue sin decir
llámame un día.
Desde el balcón, la vi
perderse, en el trajín
de la gran vía.
Y la vida siguió
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido.
Una vez me contó
un amigo común que la vio
donde habita el olvido.
La pupila archivó
un semáforo rojo,
una mochila, un peugeot
y aquellos ojos
miopes
y la sangre al galope
por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón
y esta racha de amor
sin apetito.
Los besos que perdí
por no saber decir
te necesito.
Y la vida siguió
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido.
Una vez me contó
un amigo común que la vio
donde habita el olvido.



Luis Cernuda tenía treinta y nada cuando publicó el libro (1934) del que Joaquín coge el título, el verso y la idea. El tito Joaquín es gran lector de poesía y gran pájaro, y sabe con qué muleta apoyar qué faena. Yo a don Luis, fíjate qué cosas, no lo he frecuentado. Craso descuido.


Donde habite el olvido, 
En los vastos jardines sin aurora; 
Donde yo sólo sea 
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas 
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios. 

Donde mi nombre deje 
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos, 
Donde el deseo no exista. 

En esa gran región donde el amor, ángel terrible, 
No esconda como acero 
En mi pecho su ala, 
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento. 

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya, 
Sometiendo a otra vida su vida, 
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente. 

Donde penas y dichas no sean más que nombres, 
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo; 
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo, 
Disuelto en niebla, ausencia, 
Ausencia leve como carne de niño. 

Allá, allá lejos; 
Donde habite el olvido.

Luis Cernuda

El prólogo de Luis a su libro es bien claro en indicios, cogiendo como idea la parábola del alemán:

 Como los erizos, ya sabéis, los hombres un día sintieron su frío. Y quisieron compartirlo. Entonces inventaron el amor. El resultado fue, ya sabéis, como en los erizos.
   ¿Qué queda de las alegrías y penas del amor cuando éste desaparece? Nada, o peor que nada; queda el recuerdo de un olvido. Y menos mal cuando no lo punza la sombra de aquellas espinas; de aquellas espinas, ya sabéis.


La biografía de Luis, de mascletà, cómo  no. Y lo de Alighieri, sublime, sin paliativos.

el efímero

Yo llegué a mitad de programa, de este absoluto lujo imprescindible. Y conocí al fabuloso Kolz, el rey de la belleza efímera.
A partir del minuto 37, Maldita literatura. Caviar raro.

la vida de Herta


Yo no conocía a Herta. Me llegó un relato suyo -otro día voy con él-, la busqué y vi sus fotos. En cuanto ocurrió esto último quedé atrapado. Una mujer con esa presencia me tiene.

Esta madrugada me leí esta minientrevista -se me hace casi publicitaria la extensión de la mayoría de las entrevistas-. Mi atrapamiento era consistente. De ella extraigo estas perlas:

Yo nunca he leído literatura, siempre he querido saber cómo funciona la vida. Los autores que me han fascinado siempre han sido los que en sus textos presentaban alguna problemática que me enseñaba cómo se hace esto: vivir. ¿Cómo transcurre la vida? ¿Cómo se puede soportar? Sin engañar, sin mentir. 


Sabes que eres presa de tu vida, también de tu biografía, que hay hechos que no se pueden cambiar, que existen y ya existían antes de tu nacimiento. Te los ponen delante y crecen en tu cabeza y ahí tú no haces nada. Por ejemplo, que mi padre estaba en las SS, ahí no puedo hacer nada de nada; es una realidad que ya existía antes de nacer yo. Sin embargo, la tengo que asumir y saber qué significa dentro de un gran marco histórico que abarca prácticamente medio mundo.

el adiós del 31 de Raül

Hoy ha sido su último partido como profesional. Que yo sepa, en España sólo quedan dos en activo de su estirpe, la de los poetas de la canasta. Pero de los tres, el más de finales del XIX ha sido este. Menos mal que en Bilbao han sido conscientes de a quién tenían vestido de negro en la cancha. Alex también lo ha sido durante tantos años. Así llora. No es el único.
De los muchos momentos reseñables del vídeo de la despedida, el del jamón es puro don Luis.

de Russafa a Keats por unas trompetas

De aquel día en aquel maravilloso lugar:

Brindó conmigo, copa de vino tinto, bella, decadente, sola, la arrugas colándosele entre los sueños perdidos, los pechos caídos, los ojos grandes. Difícil imaginar mejor marco para la charla que nos regalaron. El ciclo era acerca de la relación entre alcohol y literatura. Aquel día tocó Francis.
Y nada, eso.

I was within and without, simultaneously enchanted and repelled by the inexhaustible variety of life.
F. Scott Fitzgerald

Me regalaron hace unos días un artículo sobre la frustrada vena poética del citado. Me quedo con una reflexión que me parece tan honesta y brillante como dura:

"Nunca llegaré a ser un poeta. No soy lo bastante sensual; solo me parecen bellas unas pocas cosas obvias: mujeres, tardes de primavera, música de noche, el mar; no soy capaz de comprender cosas más sutiles como 'las trompetas que tocan a plata'. Podré llegar a ser un intelectual, pero nunca escribiré más que poesía mediocre".

En su idioma nativo está aquí. Las trompetas, por cierto, son de Keats.

Y nada, eso, de nuevo. Que no hay creación sin conflicto, sin contradicción. Y que las casualidades son causalidades no demostradas.

Seúl 88

Casi nada tiene en mí la capacidad de hacerme sentir el paso de los años como el baloncesto. Hoy me han regalado esta foto, de cuya mano viene el vídeo. Pfff.

ivkovic1990

diluvio de mayo

Domingo de temperatura subida de tono, luz cegadora y sol precanicular. Diluvio. Antitético. Pues eso.



Resguardados del diluvio,
mientras piensas que flotas,
ligera, mojada
y con las alas rotas

Suave como una pluma
que cae desde el cielo
ligera y silenciosa
rompiendo el viento.

Mis ilusiones las olvidé
entre adulaciones centesimales,
perdí la sensibilidad
esperando volver a emocionarme.

Cambiaron mis razones
aumenté mi lista de cosas que temer.
Crecieron mis preocupaciones
y nadie se preocupaba,
nadie se preocupaba por mí...

Sácame esta noche,
no me apetece quedarme solo,
quiero perderme entre la gente
contigo;

Llévame a esas calles
que no tienen nombre,
donde nadie se pierde
porque nadie busca nada;

Sólo que pase el tiempo...
mientras llegan los días mejores
que nos prometieron

Resguardados del diluvio,
mientras piensas que flotas,
ligera, mojada
y con las alas rotas

Dulce como el beso
del salitre que roza tu boca
nadando entre la espuma
que desprenden las olas.

Sácame esta noche,
no me apetece quedarme solo,
quiero perderme entre la gente
contigo;

Llévame a esas calles
que no tienen nombre,
donde nadie se pierde
porque nadie busca nada;

Sólo que pase el tiempo...
mientras llegan los días mejores
que nos prometieron

Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

Todos esperan que llegue su ola
sin miedo a que el tiempo pase.
Y nadie se esconde porque nadie teme
lo que pueda pasarte.

Todos esperan que el mar los arrastre
alejarse, ahogarse o dejarse llevar.
Dejar que pase el diluvio
y que mil plumas caigan del cielo.

Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

dejar que pase el tiempo...

y se lo lleve todo.

mírame

Ojos claros, serenos,
si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué, si me miráis, miráis airados?
Si cuanto más piadosos,
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
ya que así me miráis, miradme al menos.

Gutierre de Cetina 

madrigal
Del it. madrigale.
1. m. Métr. Poema brevegeneralmente de tema amorosoen que se
combinan versos de siete y de once sílabas.

La bio del tal Gutierre, sevillano del XVI, de marco, como no podía ser menos. Nos lo regaló Roberto aquel día.
Gratitud.
Cuando uno quiere que le miren, que no lo hagan es terrible; bien lo sabía el que murió por tal asunto.