/ˈdʒʌŋkɪ/

¿Cómo no ser toxicómanos del amor?

Todavía en la cama,
él se pone a hacer café.
La mañana dura poco,
pronto es hora de comer.

Se despierta,
va descalza al comedor,
él le abraza,
un abrazo de esos que le hacen reír.

No apetece cocinar,
mejor dormir.

Por la tarde,
el momento de ponerse a trabajar,
planeando viajes nuevos,
conduciendo entre los dos.

Se despierta,
va descalza al comedor,
él le abraza,
un abrazo de esos que le hacen reír.

No apetece cocinar,

mejor dormir.

 

una anomalía

Maravilloso final:
(...) o simplemente, como parece, se quedará como una anomalía en esta vida.

Ana, o lo que sabemos de ella, está aquí.

la pesadez

Fue un regalo espontáneo y cómplice; automático y certero. Aunque no se oía bien la letra, fue suficiente con cuatro frases y los acordes flotando. Gracias A. con una mueca decadente en la comisura de la boca.


Suelo despertar con una impresión de infelicidad.
Me pregunto si en la realidad sólo hay ilusión,
pero nada más, no hay nada.

No me hace ilusión la vida formal,
la revolución ni el materialismo,
filosofar sobre esta vida y la de allá, ¡qué pesadez!

Suelo despertar con una impresión de infelicidad.
Si pudiera desaparecer esta desazón,
si no fuera más que un mal momento.

No me hace ilusión ir a trabajar
a un gran almacén, ser ingeniera.
Tampoco veo mi vocación en la maternidad, ¡qué pesadez!

Cómo puede ser tanta adversidad estorbada por pasatiempos.
Pocas cosas hay nuevas bajo el sol
y la novedad tampoco es novedad.

No me hace ilusión esto de escribir,
ni de publicar, ser reconocida.
Tampoco ser la guitarrista de un grupo rock, ¡qué pesadez!
Tampoco ser la guitarrista de un grupo rock, ¡qué pesadez!

the two gentlemen of Verona

proteo
Por alus. a Proteo, personaje mitológico con la facultad de cambiar de forma a su antojo.
1. m. Hombre que cambia frecuentemente de opiniones y afectos.

proteico1, ca
De proteo.
1. adj. Que cambia de formas o de ideas. Escritura, mente
proteica

Aquí está el bendito Proteus.

por un penique

John Logan Penny Dreadful Screenwriter
About

El cuarteto dio soporte a lo que el de arriba ideó, creo, escribió y dirigió. Vienen del patio de butacas, no de la fila del cine, aunque pasen de un medio al otro por vasos comunicantes. Pero el origen es el origen. Cuando más he disfrutado de Penny es cuando el teatro supuraba en la pantalla, cuando el artificio era de tal calado que un desgraciado estibador del puerto londinense de finales del XIX venía a enunciar las cuatro cuestiones esenciales de la humanidad.
Penny Dreadful es un monumento de imposible creación si no hubiera en ocasiones una lluvia de Perseidas, es decir, una conjunción como la que antes he expuesto, una improbable unión de talento, amor por el medio, talento, solvencia económica, talento, pasión, talento y así ad infinitum.
Penny es, como todos los milagros, imposible si no fuera porque lo he visto.

pathos

Las palabras se desvirtúan. ¿O a eso se le llama evolucionar?

peripatético, ca
Del lat. peripatetĭcus y este del gr. περιπατητικός peripatētikós; propiamente 'que pasea', porque paseando enseñaba Aristóteles.
1. adj. Fil. Que sigue la filosofía o doctrina de Aristóteles. U. t. c. s.
2. adj. Fil. Perteneciente o relativo a la filosofía o doctrina de Aristóteles.
3. f. eufem. Prostituta callejera.

patético, ca
Del lat. tardío pathetĭcus, y este del gr. παθητικός pathētikós.
1. adj. Que es capaz de mover y agitar el ánimo infundiéndole afectos vehementes, y con particularidad dolor, tristeza o melancolía.

Diana's eyes

Los ojos de Diana conectan con los de M. Jackson. No en vano lo de ambos. Los ojos de Diana son de regadera precoz, acordes con su talento, precoz también.
El tema, lo de siempre, una  pieza ensamblada a base de talento, como un crisol donde hubieran cristalizado los pequeños cristales que conforman el intangible.
Me cuesta comprender cómo sobrevivieron los que lo hicieron.





I need love, love to ease my mind,
I need to find, find someone to call mine,
But mama said you can't hurry love,
No you just have to wait,
She said love don't come easy,
It's a game of give and take.
You can't hurry love,
No, you just have to wait,
You gotta trust, give it time,
No matter how long it takes;
But how many heartaches must I stand
Before I find a love to let me live again.
Right now the only thing that keeps me hanging on,
When I feel my strength, yeah, it's almost gone,
I remember mama said,
You can't hurry love,
No you just have to wait,
She said love don't come easy,
It's a game of give and take.
How long must I wait how much more can I take,
Before loneliness will 'cause my heart, heart to break?
No, I can't bear to live my life alone.
I grow impatient for a love to call my own,
But when I feel that I, I can't go on,
These precious words keeps me hanging on,
I remember mama said,
Can't hurry love,
No you just have to wait,
She said love don't come easy,
it's a game of give and take.
You can't hurry love,
No you just have to wait,
She said love don't come easy,
It's a game of give and take
No matter how long it takes.
No love, love don't come easy,
But I keep on waiting, anticipating for that
Soft voice to talk to me at night,
For some tender arms to hold me tight.
I keep waiting; I keep on waiting,
But it ain't easy, it ain't easy when mama said
You can't hurry love no,
You just have to wait,
She said trust, give it time
No matter how long it takes.
You can't hurry love
You just have to wait,
She said love don't come easy
It's a game of give and take.

improbable Michael

Carlos lo expresa muy bien, lo de la improbabilidad. A mí me gustó el clima de asfixia existencial del protagonista, efectivamente con un problema de credibilidad, como apunta el citado. Me gustó la colección de miserias humanas, la familia como baluarte, la charla del padre con el hijo en el coche. Pero sobre todo me hipnotizaron los secundarios, de nuevo. Ese Arthur, maravillosa regadera incendiaria; y ese Marty, al que no sé cómo describir, quizás sólo como el posibilismo ilustrado. La trama, nada nuevo bajo el sol. La forma de contarla, interesante, con un ligero despiste inicial. La volveré a ver. Hay momentos de verdadero gozo secundario.





3 a.m.

Le conté la angustia existencial que me produce la noche del sábado común conforme avanza a su domingo vecino, abisal y vacuo. Y me regaló esto que sigue. De esos regalos, digamos, de delicada digestión. No diré que no me avisó.
Mucho mejor cualquier otro día, incluidos los viernes.

La fiebre de un sábado azul 
y un domingo sin tristezas. 
Esquivas a tu corazón 
y destrozas tu cabeza, 
y en tu voz, sólo un pálido adiós 
y el reloj en tu puño marcó las tres. 
El sueño de un sol y de un mar 
y una vida peligrosa 
cambiando lo amargo por miel 
y la gris ciudad por rosas 
te hace bien, tanto como hace mal 
te hace odiar, tanto como querer y más. 
Cambiaste de tiempo y de amor 
y de música y de ideas 
Cambiaste de sexo y de Dios 
de color y de fronteras 
pero en sí, nada más cambiarás 
y un sensual abandono vendrá y el fin. 
Y llevas el caño a tu sien 
apretando bien las muelas 
y cierras los ojos y ves 
todo el mar en primavera 
bang, bang, bang 
hojas muertas que caen, 
siempre igual, 
los que no pueden más 
se van.


adorada Dinah

Más sencillo, imposible. Más difícil, ídem.

You made me leave my happy home
You took my love and now you're gone
Since I fell for you

Love brings such misery and pain
I guess I'll never be the same
Since I fell for you

It's so bad, it's so sad
I'm in love with you
You love me, then you snub me
But what can I do
I'm still in love with you

I guess I'll never see the light
I get the blues 'bout every night
Since I fell for you
Since I fell for you

form Two for the road to 105 40th street

Preparándome para entrar en la catedral. Será el lunes, en pantalla grande y v.o.s. Mientras tanto, en la preparación, disfrutando de los monstruos:
Albert Finney

gloria bendita



Que nació en Madrid un día como hoy hace mucho, cien menos uno.

Autobiografía

Gloria Fuertes nació en Madrid
a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
A los quince se murió mi madre, se fue cuando más falta me hacía.
Aprendí a regatear en las tiendas
y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores,
-no digo nombres-,
gracias a eso, pude sobrellevar
mi juventud de barrio.
Quise ir a la guerra, para pararla,
pero me detuvieron a mitad del camino.
Luego me salió una oficina,
donde trabajo como si fuera tonta,
-pero Dios y el botones saben que no lo soy-.
Escribo por las noches
y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
y estoy más sola que yo misma.
He publicado versos en todos los calendarios,
escribo en un periódico de niños,
y quiero comprarme a plazos una flor natural
como las que le dan a Pemán algunas veces.

Gloria Fuertes