el riesgo y la pérdida

Hablando de rocines que estábamos, por no hablar de alusiones alegóricas, metafóricas y veladas, esta expresión me parece insuperable:

aunque se aventuren rocín y manzanas

1. expr. coloq. U. para dar a entender la resolución en que se está de hacer algo aunque sea con riesgo y pérdida.

si los equinos hablaran

Aquel día me llegó un preciado regalo que atesoré esperando el momento de poder atenderlo como era merecedor. Un diminuto cofre de complicidad y amor. Veintinueve años de unión no deben dar para menos.
Gratitud, querido Fx.


DIÁLOGO1I ENTRE BABIECA 

Y ROCINANTE

Soneto

B.¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?
R.Porque nunca se come, y se trabaja.
B.Pues ¿qué es de la cebada y de la paja?
R.No me deja mi amo ni un bocado.
5B.Andá, señor2, que estáis muy mal criado,
pues vuestra lengua de asno al amo ultraja.
R.Asno se es de la cuna a la mortaja.
¿Queréislo ver? Miraldo enamorado3.
B.¿Es necedad amar?
10R.                                    No es gran prudencia.
B.Metafísico estáis.
R.                                Es que no como4.
B.Quejaos del escudero.
R.                                       No es bastante.
15¿Cómo me he de quejar en mi dolencia,
si el amo y escudero o mayordomo
son tan rocines como Rocinante II5?

belvedere

El nota, el pibe, la doña, loco, una pibita, la chola y así sucesivamente. Los localismos, los viajes, los puntos de inflexión. Le Mans, La buena vida, Vainica doble, las voces femeninas, la concisión, el surrealismo, el hiperrealismo, la cotidianidad efímera, la lírica consuetudinaria, las series inglesas que emanan del teatro, el silencio, la luz.
Los patios interiores, las escaleras que no llevan a ninguna parte.
El salto con pértiga.



Salir de casa pensando en comprar cosas que faltan y algo de desayunar
Me pongo la bufanda y empiezo a pasear
Saludo a los amigos tengo tiempo para perder
Voy caminando a la hora del café piso despacio, es fácil rebalar
La calle está mojada y en las tiendas ahora hay luz
Me gusta este paseo, voy mirando qué voy a comprar
Es muy posible que encuentre algo más, una tortuga, un cuaderno, un aerosol
Me pongo la bufanda y empiezo a pasear, saludo a los amigos
La calle está mojada y en las tiendas ahora hay luz
Me gusta este paseo
Me gusta este paseo







bastante bien en la travesía interior

Lamento estar repetitivo pero descubrir un grupo fascinante es lo que tiene. Más que descubrir diría poder dedicarle el tiempo que merece. Hacía mucho que no encontraba un nivel poético como este.

Puede parecer que aún estoy débil,
pero no está mal beber sin ti,
sin ti,
sin ti ...

Juntos hemos visto medio mundo,
más de lo que puedo recordar,
los dos,
los dos ...

Pesan la pereza y la costumbre
pero todo va bastante bien
sin ti,
sin ti...


Cielo de lluvia monótono y gris,
puentes y acequias, cielos de vendaval.

Prados, praderas, verde quietud,
verde espesura, fauna del oquedal.

Minas de uranio, tifones y olas, el negro huracán,
lagos inmensos, nieves perpetuas, el deshielo glaciar.

Cielo incierto amenazador,
saltos de agua, ríos de gran caudal.

Playas y dunas, lluvia estival,
tristes pantanos, travesía interior.

Llanos, mesetas, montañas gigantes, corrientes de mar,
lagos, lagunas, caminos de costa, la luna llena y el sol.


Ferdinand Lyle

Ferdinand Lyle es un extravagante y genial personaje de Penny Dreadful, un respiradero por donde se cuela muy ocasionalmente el humor. Está interpretado por este señor, Simon Russell, uno más de la colección de abrumadores actores que posee la serie. Representa uno de mis personajes favoritos. Hasta el nombre es certero.
Dejo tres minutos maravillosos como muestra:

Olivia a las 7.39 de su marido

Ella es Olivia, una actriz descomunal:



The 7.39, miniserie o película larga partida en dos, a elegir. Lo que cuenta, nada nuevo bajo el sol. A David M. le ocurre algo de difícil solución que ya percibí en The Driver: le sobra finura; una hipertrofia que palía en la medida de lo posible pero que en determinados personajes produce una anomalía, un decalaje entre fondo y forma. No cuela que sus personajes sean monótonos, anclados en la rutina, la inercia y el estatismo y sus movimientos corporales sean los que son; en la misma serie, a Ian Hart no le ocurría, por poner un espejo. Por lo demás, maravilloso. Pero Olivia es más aún; tengo la sensación de que adonde llega ella ya sólo la guía la intuición, el intangible del animalismo, lo no adquirible si no se tiene de partida. Ya lo pensé -y lo dejé por escrito- en The night manager, donde cada una de sus apariciones era un regalo. 


La serie tiene algunos diálogos para marco. Dejo uno corto que se me quedó anclado en algún lugar del dolor:
- We´ll go to London and we´ll be like tourists or something.
- Ok, we´ll be tourists.
Llevo varios días hablando casualmente de cómo poder conseguir la mirada ajena en la propia ciudad. Like tourists in your own London, San Cristóbal, Alicante, Madrid, Santa Cruz, Murcia, wherever.

el pintor

Al azar suena la que sigue de Vainica y quedo automáticamente prendado. No es de extrañar lo de Guille, al que dejo también en la misma entrada pese a la baja calidad de la grabación; más que nada por el guiño de estar mirando al mismo lugar donde otros miran sin saber que el punto de fuga es compartido.


No tiene solución 
No hay más carbón 
Ni tampoco astillas 
Voy a quemar 
Sin compasión la última silla 
Es sepulcral 
El frío boreal 
Frío infernal 
Doy diente con diente 
Y para mi mal 
Hoy viene mi primer cliente 

Primor de la naturaleza 
Ella es muy bella y 
Me trae de cabeza 
Me hace sufrir 

Quiere que pinte su retrato 
Pobre aprendiz de pintor 
Tan novato 
Me puede salir 
Un garabato 

No tiene solución 
Ya no hay carbón 
Me hallo en un brete 
Voy a quemar 
Sin compasión mi caballete 
Por el ventanal 
Se me cuela el vendaval 
Falta un cristal 
Sopla el Guadarrama 
Viento glacial 
Mal se presenta el panorama 

Ella imagina su retrato 
Venus 
Envuelta en tul con un gato 
Azul ultramar 

Ella imagina su retrato 
Venus 
En exhibición sin recato 
Me va a hacer pasar 
Muy malos ratos 

Ella imagina su retrato 
Venus 
Envuelta en un tul con un gato 
Me va a hacer llorar 
La, la, la... 


el aire de Manchester desde un taxi

El mundo de los secundarios, esa devoción que tengo.
Criticas, aquí y aquí. Flojea al final; lástima, pero  da igual: hay imperfecciones que están estupendamente llevadas.
El despliegue de medios de Ian es apabullante. Acorde con su inteligencia:
There’s no point going to work if you’re not having a laugh. There are times you can’t just sit around having a laugh when you’ve got to concentrate on a certain thing, but we did have fun. The people I worked with were lovely - the director and producer – everyone. It was a joy to go to work.





Resultado de imagen

The Driver Review on Acorn TV

admire vs. envy

Me gustaría que la admiración que les profeso no me llevara a la envidia malsana. De momento no lo consigo.

caminos de Castilla

espadañar
De espadaña.
1. tr. Dicho de un ave: Abrir la cola separando las plumas.

espadaña
Der. de espada.
1. f. Estructura mural de un edificio que se prolonga verticalmente y acaba en punta, con huecos para colocar las campanas.
2. f. Planta herbácea, de la familia de las tifáceas, de metro y medio a dos metros de altura, con las hojas en forma casi de espada, el tallo largo, a manera de junco, con una mazorca cilíndrica al extremo, que después de seca suelta una especie de pelusa o vello blanco, ligero y muy pegajoso.

o el producto de solubilidad

Del libro Amistar. Unas horas después de mantener la conversación pertinente al respecto, se lo dan a uno por escrito. ¿Quién se lo da? ¿El cosmos, el karma, el universo, la energía, dios, las ondas gravitacionales, los puentes de hidrógeno? ¿Ks? Los acontecimientos, como tantas cosas, precipitan.

Hay que ver: 5 tal vez

El humor, ese intangible. 

Si me daba vueltas la cabeza, tendía a sospechar,
por mi inclinación a lo terrible, cualquier fatalidad.

Podía no ser nada y podía ser un cáncer,
tenía el alma en vilo por el miedo a la desgracia.

Pero el cirujano de guardia resultó ser tan atractivo,
me curó de todos los males y se convirtió en mi marido.

Hay que ver qué difícil es
adivinar lo que nos depara el porvenir.


Hay que ver qué tonta he sido siempre, qué le vamos a hacer.
Pronto descubrí que el matrimonio no me iba a hacer feliz.

El iba presumiendo de sus infidelidades
y, en las dificultades, yo más sola que la una.

Pero fue en mi lecho de muerte que me percaté de mi suerte,
ahora voy camino del cielo donde ya no volveré a verte.

Hay que ver qué difícil es
adivinar lo que nos depara el porvenir.


¿Has pensando alguna vez las vueltas que da el mundo?
Nadie sabe en qué consiste eso de la suerte.


Suerte, azar, casualidades, siempre estáis en mis oraciones.


Cruzo calles y avenidas
y nunca me encuentro bien.
Lo que tengo ya no lo quiero,
lo que quiero lo he vuelto a perder.

Otra vuelta de tuerca, otro fallo, otra despedida,
y son muchas, 5 tal vez.
No consigo saber lo que he hecho, qué es lo que les pasa,
Dios mío, ¿qué voy a hacer?

Voy a comprarme un libro
que me diga que hago mal.
O mejor meterme en el cine
y llorar y llorar hasta el final.

Otro fin de semana sin nada que valga la pena,
y la pena la conozco bien.
No consigo encontrarme y tampoco sé bien si es muy tarde,
sólo sé que esta vez no voy a caer.