transatlántico

Aporto como siempre con esta señora la versión castellana y la inglesa. Con sorna diría que parecen darle la razón al poema, porque desde luego no son la misma. Desconozco la autoría de las traducciones.

Cruzó el vasto océano, por cierto.

Nada dos veces

Nada ocurre dos veces
y nunca ocurrirá.
Nacimos sin experiencia,
moriremos sin rutina.

Aunque fuéramos los alumnos
más torpes en la escuela del mundo,
nunca más repasaremos
ningún verano o invierno.

Ningún día se repite,
no hay dos noches iguales,
dos besos que dieran lo mismo,
dos miradas en los mismos ojos.

Ayer alguien pronunciaba
tu nombre en mi presencia,
como si de repente cayera
una rosa por la ventana abierta.

Hoy, cuando estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Es flor? ¿O tal vez piedra?

¿Y por qué tú, mala hora,
te enredas en un miedo inútil?
Eres, pues estás pasando,
pasarás —es bello esto.

Sonrientes, abrazados,
intentemos encontrarnos,
aunque seamos distintos
como dos gotas de agua.

Nothing twice

Nothing can ever happen twice.
In consequence, the sorry fact is
that we arrive here improvised
and leave without the chance to practice.

Even if there is no one dumber,
if you're the planet's biggest dunce,
you can't repeat the class in summer:
this course is only offered once.

No day copies yesterday,
no two nights will teach what bliss is
in precisely the same way,
with precisely the same kisses.

One day, perhaps some idle tongue
mentions your name by accident:
I feel as if a rose were flung
into the room, all hue and scent.

The next day, though you're here with me,
I can't help looking at the clock:
A rose? A rose? What could that be?
Is it a flower or a rock?

Why do we treat the fleeting day
with so much needless fear and sorrow?
It's in its nature not to stay:
Today is always gone tomorrow.

With smiles and kisses, we prefer
to seek accord beneath our star,
although we're different (we concur)
just as two drops of water are.

Wislawa Szymborska

el sueño de la torre

RAYOS X

Si miramos con rayos X la casa del paciente
veremos los fantasmas de los libros en estanterías silenciosas
o apilados en el pasillo o sobre veladores y mesas.
También veremos una libreta con dibujos, líneas y flechas
que divergen y se intersecan: son los viajes en compañía
de la muerte. Pero la muerte, pese al soberbio aide- mémoire,
aun no ha triunfado. Los rayos X nos dicen que el tiempo
se ensancha y adelgaza como la cola de un cometa
en el interior de la casa. La vida aún da los mejores
frutos. Y así como el mar prometió a Jaufré Rudel
la visión del amor, esta casa cercana al mar promete
a su habitante el sueño de la torre destruida y construida.
Si miramos, no obstante, con rayos X el interior del hombre
veremos huesos y sombras: fantasmas de fiestas
y paisajes en movimiento como contemplados desde un avión
en barrena. Veremos los ojos que él vio, los labios
que sus dedos rozaron, un cuerpo surgido
de un temporal de nieve. Y veremos el cuerpo desnudo
tal como él lo vio, y los ojos y los labios que rozó,
y sabremos que no hay remedio.

Roberto Bolaño

fría pero amable

LA SUERTE

Él venía de una semana de trabajo en el campo
en casa de un hijo de puta y era diciembre o enero,
no lo recuerdo, pero hacía frío y al llegar a Barcelona la nieve
comenzó a caer y él tomó el metro y llegó hasta la esquina
de la casa de su amiga y la llamó por teléfono para que
bajara y viera la nieve. Una noche hermosa, sin duda,
y su amiga lo invitó a tomar café y luego hicieron el amor
y conversaron y mucho después él se quedó dormido y soñó
que llegaba a una casa en el campo y caía la nieve
detrás de la casa, detrás de las montañas, caía la nieve
y él se encontraba atrapado en el valle y llamaba por teléfono
a su amiga y la voz fría (¡fría pero amable!) le decía
que de ese hoyo inmaculado no salía ni el mas valiente
a menos que tuviera mucha suerte.

Roberto Bolaño

de qué hablan los diarios

Creo que se vino conmigo ya anoche a casa. Y al despertar ahí seguía. El porqué lo desconozco. De esos misterios, uno más.
Sigue sin hablar de nosotros el diario. Y el colchón se cansó de gritar.

Hoy dice el periódico que ha muerto una mujer que conocí
que ha perdido en su campo el Atleti
y que ha amanecido nevando en París.
Que han pillado un alijo de coca,
que a Piscis y Acuarios les toca el vinagre y la hiel.
Que aprobó el Parlamento Europeo
una ley a favor de abolir el deseo
que falló la vacuna anti SIDA,
que un golpe de ha triunfado en la luna y movidas así.
Pero nada decía la prensa de hoy de esta sucia pasión,
de este lunes marrón
del obsceno sabor a cubata de ron de tu piel,
del olor a colonia barata del amanecer.

Hoy amor, como siempre
el diario no hablaba de ti, ni de mí.
Hoy amor, igual que ayer, como siempre
el diario no hablaba de ti, ni de mí.

Hoy dijo la radio que han hallado muerto
al niño que yo fui
que han pagado un pasote de pela
por una acuarela falsa de Dalí.
Que ha caído la bolsa en el cielo,
que siguen las putas en huelga de celo en Moscú.
Que subió la marea,
que fusilan mañana a Jesús de Judea,
que creció el agujero de ozono,
que el hombre de hoy
es el padre del mono del año 2000.
Pero nada decía el programa de hoy
de este eclipse de mar,
de este salto mortal,
de tu voz tiritando en la cinta del contestador,
de la manchas que deja el olvido a través del colchón.

perdido en Venecia

Por cierto, en el minidocumental, tras John Lasseter aparece un póster con una ilustración de este señor que firma la de abajo, Chris van Allsburg. Esta se titula Missing in Venice, y es de 1983.
Barrunto que John debe de ser de una finura extrema...

“Missing in Venice. Even with her mighty engines in reverse, the ocean liner was pulled further and further into the canal.”
El resto, aquí.




toy's identity

Viendo el making of, echando la vista atrás y recordando todo lo que servidor ha podido ver de esta gente, uno entiende la que se avecinaba.
El conflicto de identidad de Buzz y el guiño a Freaks, sencillamente superlativos.



enero a finales de junio



El bus me lleva rápido a casa
Todo gira a mi alrededor
No quiero estar de nuevo en la cama
Esperando a ver el sol

Te he dejado mil mensajes
En el contestador
Creo verte por las calles
Pero siempre es un impostor

Todo es igual pero es diferente
Desde hace un día o dos
Siento que estás y no puedo verte
Es una extraña sensación

Nos besamos y abrazamos
Por seguir la tradición
Pero es todo un simulacro
De algo que tuvimos los dos

Llega el enero
Y todo es nuevo
Llega el enero
Y tengo miedo
Pasan segundos, pasan minutos
Y veo oscuro cual será nuestro devenir

Ya no hay deseo
Planes secretos
Y queda el tedio
Cansancio y celos
Llega el enero
Y todo es nuevo
Llega el enero
¿Cuál será nuestro devenir?

Entre las sábanas nos buscábamos
Después de la madrugada
Y nuestros cuerpos entrelazábamos
Por temor a la mañana

Entró el sol por las ventanas
Una luz suave azulada
Nos vestimos con desgana
Intentando no pensar

Llega el enero
Y todo es nuevo
Llega el enero
Y tengo miedo
Pasan segundos, pasan minutos
Y veo oscuro cual será nuestro devenir

Ya no hay deseo
Planes secretos
Y queda el tedio
Cansancio y celos
Llega el enero
Y todo es nuevo
Llega el enero
¿Cuál será nuestro devenir?

no puedes perderte

LLUVIA

Llueve y tú dices es como si las nubes
lloraran. Luego te cubres la boca y apresuras
el paso. ¿Cómo si esas nubes escuálidas lloraran?
Imposible. Pero entonces, ¿de dónde esa rabia,
esa desesperación que nos ha de llevar a todos al diablo?
La naturaleza oculta algunos de sus procedimientos
en el Misterio, su hermanastro. Así esta tarde
que consideras similar a una tarde del fin del mundo
más pronto de lo que crees te parecerá tan sólo
una tarde melancólica, una tarde de soledad perdida
en la memoria: el espejo de la Naturaleza. O bien
la olvidarás. Ni la lluvia, ni el llanto, ni tus pasos
que resuenan en el camino del acantilado importan.
Ahora puedes llorar y dejar que tu imagen se diluya
en los parabrisas de los coches estacionados a lo largo
del Paseo Marítimo. Pero no puedes perderte.

Roberto Bolaño

de bóvidos y elecciones


MUJER O VACA

Allí en esa casa vive una mujer
encerrada en siete cántaros. Entra y
júntala, dice el corazón. Pero la
casa sube hasta el viento y mis alas
son ramas quemadas. Hoy vivo
con una vaca, y mis alas parecen
guadañas.

John Wiltshire


EL SEÑOR WILTSHIRE

Todo ha terminado, dice la voz del sueño, y ahora eres el reflejo
de aquel señor Wiltshire, comerciante de copra en los mares del sur,
el blanco que desposó a Uma, que tuvo muchos hijos,
el que mató a Case y el que jamás volvió a Inglaterra,
eres como el cojo a quien el amor convirtió en héroe:
nunca regresarás a tu tierra (¿pero cuál es tu tierra?),
nunca serás un hombre sabio, vaya, ni siquiera un hombre
razonablemente inteligente, pero el amor y tu sangre
te hicieron dar un paso, incierto pero necesario, en medio
de la noche, y el amor que guio ese paso te salva.

Roberto Bolaño

John Wiltshire y su trama están aquí. El relato completo, aquí.

a tus ojos me fiaré

LA GRIEGA

Vimos a una mujer morena construir el acantilado.
No más de un segundo, como alanceada por el sol. Como
los párpados heridos del dios, el niño premeditado
de nuestra playa infinita. La griega, la griega,
repetían las putas del Mediterráneo, la brisa
magistral: la que se autodirige, como una falange
de estatuas de mármol, veteadas de sangre y voluntad,
como un plan diabólico y risueño sostenido por el cielo
y por tus ojos. Renegada de las ciudades y de la República,
cuando crea que todo está perdido a tus ojos me fiaré.
Cuando la derrota compasiva nos convenza de lo inútil
que es seguir luchando, a tus ojos me fiaré.

alancear
 
1. tr. Dar lanzadas.
2. tr. desus. zaherir.