Me los leí de nuevo, los cuatro, y me di cuenta de que no los había leído con propiedad anteriormente. Me gusta el enfoque que le dan Milo y Alejandro, tanto que se me queda corto y el final me resulta precipitado.
“It takes a remarkably short time to withdraw from the world. I travelled until I arrived at a life of my own. What really makes us is beyond grasping. It is way beyond knowing. We give in to love because it gives us some sense of what is unknowable. Nothing else matters. Not at the end.
I saw her once more only. I saw her by accident at an airport changing planes. She didn’t see me. She was with Peter. She was holding a child. She was no different from anyone else.”
Tras haberla visto varias veces en el tiempo, la frase clave -y hay dura competencia- que se me quedó flotando esShe was no different from anyone else.
Encontré esto al respecto. Me pareció acertado y sucinto. Para qué duplicar, pues.
De todas las versiones que llevo escuchadas, la que más me gusta. Apunto momentos: 1:20, 1:38, 7:50. La presencia de Boris es inmensa. Inmenso niño chico.
De las varias ajenas que abordé el otro día, empiezo por traer la de Manolo. Poco a poco irán cayendo más por aquí. Bien pensado, ahora con la distancia, nunca mejor dicho, pareciera que la escaleta tenía su sentido.
Cuando hace unos meses me encontré frente a esta imagen pensé: este tío sabía lo que es una bar: una nave.
Aporto dos versiones de la imagen, que hasta en esto hay variabilidad. La mejor que se puede encontrar en la red está aquí, en lo del MOMA, pero no se puede descargar. El título, por cierto, es Marchand de vin, 15 rue Boyer y está catalogada en 190-11.
Yo también amo Freaks, aunque aquí creo que no estuvo
censurada y yo la vi ya entrado en años, no como el inglés. También amo Once upon... cuya cinefilia y melancolía es salvaje y no apta para todos los públicos.
La configuración de la mirada poética en Juan Bay.
EQUIPO PARA, Santa
Cruz de Tenerife.
Sábado 5, octubre, 2019, 21.30h.
En esta ocasión, y en absoluta
primicia mundial, el autor, ya consagrado y dando comienzo a su gira interplanetaria,
presentará una colección de poemas donde la alternancia entre la poesía propia
y la ajena va desvelado cómo está configurada la mirada poética del interfecto.
No tanto los poemas o los poetas a los que uno, consciente o inconscientemente,
imita o evoca, sino la influencia de los mismos en la construcción de un
universo propio, de un entendimiento autónomo respecto a cómo desentrañar lo
que nos rodea, lo que nos habita. De Plinio el joven -¿o era el viejo?- a la
publicidad de Volkswagen, de Anne Sexton a los haikus de aquellas tierras
lejanas, pasando por Billy Wilder, por poner ejemplos.
Esta vez sin orquesta, ni bajo ni batería.
Piano. Solo piano.
Esta es la ficha y la vista aumentada en la página de El Prado. Estuve un buen rato frente al lienzo. Me separé, visité otros y regresé. Así varias veces. No daba crédito.