Tom y Jerry
She left here last early spring, is livin' there I hear
Say for me that I'm all right though new things come and go
She might think that I've forgotten her but don't tell her it isn't so
But to think of how she left that night, still gives me a chill
And though our separation, well it chilled me to the heart
She still lives on inside of me, we've never been apart
Who always has respected her for doing what she did
For I know it had to be that way, it was written in the cards
But the bitter taste still lingers on, it all came down so hard
And I hear her name here and there as I go from town to town
And I've never gotten used to it, I've just learned to turn it off
Well, either I'm too sensitive or else I'm just gettin' soft
I know every scene by heart 'cause they all went by so fast
If she's passin' back this way, I'm not that hard to find
Tell her, she can look me up if she's got the time
Banana moon is shining in the sky
Feel like I'm in heaven when you're with me
Know that I'm in heaven when you smile
Though we're stuck here on the ground, I got something that I've found
And it's you
And I don't have to take no trip to outer space
All I have to do is look at your face
And before I know it, I'm in orbit around you
Thanking my lucky stars that I've found you
When I see your constellation, honey, you're my inspiration, and it's you
The sun is breaking through the clouds don't you, don't you know it's true?
Honey, all the other stars seem dim around you
Thanking my lucky stars that I've found you
When I see your smiling face, honey
I know nothing ever going to take your place, and it's you
And it's you, and it's you, shoo-be-doo, ba-da-da
no one can dress cooler than you, Stan
Fino, descarnado y sin ofrecerte un asidero. Por momentos insoportable. Pero no todo el mundo opina lo mismo.
Las diferencias con la serie son palpables. En este caso no había cojones a llevar el papel a la pantalla tal cual. Pero algo se gana: el impagable Stanley, del cual estoy enamorado (el actor está destinado a la excelencia por imperativo asquenazí, entre otros).
Cómo me gustaría viajar y conocer el líquido amniótico que gesta y alimenta a este tipo de individuos.
Por cierto, el jersey de ella en la escena absolutamente delicioisa de la giant ass jellyfish lo tuve durante años, por mor de Dustin H. en Tootsie y servidor con 14 años en un Madrid canicular: mitos, estéticas y esas cosas.
mientras te crenchas el cabello
De garlar.
1. m. p. us. Voz o sonido agudo.
crencha
De crenchar.
1. f. Raya que divide el cabello en dos partes.
2. f. Cada una de las partes en que queda dividido el cabello por una
crencha.
andemos todavía
Respecto a la pérdida de su hijo, que subyace en algunos de sus, para mí, más bellos poemas, aquí y aquí.
Alrededor de la hembra solar aún sigue girando oscuro el universo. (Centro)
Tú duermes en tu noche sumergido. Estás en paz. Yo araño las heladas paredes de tu ausencia, los muros no agrietados por el tiempo que no puede durar bajo tus párpados. Ceniza tú. Yo sangre. Leve hoja tu voz. Pétreo este canto. Tú ya no eres ni siquiera tú. Yo, tu vacío. Memoria yo de ti, tenue, lejano, que no podrás ya nunca recordarme. (In pace)
Pájaro del olvido
jamás te tuve más cierto en mi memoria.
Vuelvo ahora
desde no sé qué sombra
al día helado del otoño en esta
ciudad no mía, pero al fin tan próxima,
donde el sol de noviembre tiene
la última dureza
de lo que ya debiera
morir.
¿Y es éste el día
de mi resurrección?
Las hojas arrastradas por el viento
apagan nuestros pasos.
Llego y ni siquiera sé muy bien quién llega
ni por qué fue llamado a este convite
tantos años después.
(Comparición)
es tan inútil…
Bastantes años después, con mucho amor y algo de sobrecogimiento, he vuelto a leer La soledad era esto, de Juan José Millás:
El día estaba despejado. A esas horas, el sol entraba por la terraza del salón reduciendo los muebles y las cosas a su pura función.
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—¿Tu crees que somos vulgares?
Enrique pareció ponerse en guardia, pero Elena calculó por el brillo de sus ojos y por el descenso que habían sufrido sus párpados que el canuto había comenzado a hacer estragos en su inteligencia. Finalmente respondió:
—Tú nunca has sido vulgar.
—Te pregunto por nosotros, no por mí.
—No hemos sido vulgares gracias a ti.
—¿Tú eres vulgar entonces?
—Yo quiero ser vulgar desde hace mucho tiempo —respondió Enrique con un tono que estaba entre la amargura y el resentimiento.
—¿Por qué? —insistió Elena.
—Porque deseo ser feliz.
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La carta de Enrique es muy fría, aunque quizá mi actitud no mereciera otra cosa, y en ningún momento he tenido la tentación de contestarla, ya que una de las decisiones que he tomado ha sido la de no volver a hablar, nunca, con quien no me entienda. Es tan inútil…
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Hoy es domingo y las personas y las cosas delatan la condición festiva del día. Siempre temí las tardes de los domingos, pues parecían un paréntesis de la propia vida, una especie de suspensión de las coordenadas en las que solemos actuar. Ahora que no tengo coordenadas, que he perdido todos los puntos de referencia, la tarde del domingo me parece un lugar para el descanso.
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Me he cortado el pelo, lo llevo muy corto, como una chica joven que vi en una revista. Me lo mojo todos los días, cuando me ducho, y se me seca enseguida. Pensé que debía hacerlo antes de ocupar mi nueva casa para completar la transformación. Soy otra.
Juan en su imaginación
Al año nos conocimos
haciendo flanes de arena;
bien pronto nos descubrimos:
tu eras nene y yo era nena
En el verano segundo,
escapamos de la yaya
siguiendo una cucaracha,
y descubrimos que el mundo
no era solo nuestra casa
Tiempo de sol,
zapatitos de charol
Tiempo de luz,
yo de rosa y tu de azul
Tiempo de sol,
capotita de almidón
tiempo de luz,
yo de rosa y tu de azul
En una tarde de estío,
al cabo de algunos años,
descubrimos el suspiro
con un sentimiento extraño
Piedras y árboles del río
Piedras y árboles del río
todavía estan grabados
por nuestras manos de niños,
Corazones dibujados
con tu nombre y con el mío,
dos corazones flechados,
del primer amor heridos
Tiempo de sol...
Inclemente impertinente
hizo el tiempo su labor
nunca dura cosa buena;
descubrimos de repente
con sentimiento y con pena;
se deshizo nuestro amor
como los flanes de arena
Tiempo de sol...
qué es un escándalo
Notes on a Scandal is about something deeply unlovely in human nature rarely explored by poets, or novelists, or film-makers: the explosive combination of desire and social envy.
El resto de esta magnífica crítica está aquí.
best theater in town
De la misma pasta. Pasta excelsa:
- Hey. Do you wanna go to the football game?
- Absolutely not.
- Surprised you even come to this stuff. It's so lame.
- It's the opposite of lame, Syd. It's theater. It's live theater.
Westinghouse Memorial High School on a Friday night.
Bring it in! What could be more tragic?
More Shakespearean?
Think about it.
The moment the lights come up on Hamlet, you know it's not gonna end well.
Take, uh... Mr. Bradley Lewis.
His best case scenario is, what, managing some regional insurance sales company?
Where he gets to, I don't know, call the shots on Employee of the Month?
I mean, these are the people that will actually attend the five, ten, 20-year reunion, because, aside from this, nothing else all that noteworthy is gonna happen.
This is as good as it gets for them.
And I like watching 'em, like Hamlet, when everything goes to shit in the end... and everyone dies.
It's the best theater in town.
eso era el recuerdo
Lotófagos
Estábamos en un desierto confrontados con nuestra propia imagen que no reconociéramos. Perdimos la memoria. En la noche se tiende un ala sin pasado. Desconocemos la melancolía y la fidelidad y la muerte. Nada parece llegar hasta nosotros, máscaras necias con las cuencas vacías. Nada seríamos capaces de engendrar. Un leve viento cálido viene todavía desde el lejano sur. ¿Era eso el recuerdo?
La soledad se puebla de fantasmas de papel y de paja, de retratos de nadie, de láminas metálicas, de páginas desnudas donde nada está escrito. El frío arrasa la memoria y ya empezamos a no ser, el frío que desciende del lado más aciago de la noche donde se inicia la consumación. Y no podemos recordar a quién habíamos amado. Pregunto ¿dónde estás? Pero ni siquiera yo mismo sabría quién puede responder. Llamo a todas las puertas. La única que se abre es la sola que no conoce el perdón.
José Ángel Valente
qué ingenuidad
Que hay agua en el asfalto
Lo sé, no es real
El minutero en estos días es
Como el vecino al que no puedes ver
Un gris funcionario
Tambien te veo a ti y son
Días idoneos para practicar
El contraespionaje
Por tu ciudad
Barcelona se disfrazará
De poblado de modernidad
Los nativos intentaremos
Ser más amables
Oigo una voz que es familiar
Dice: "¡ven a verme! "
Cuando al fin llego
Ya no esta
Me deja escrito en un portal
"Soy la vida, imbécil"
Septiembre vendrá a buscarme
Y aún no sé la lección
Sobre saber comportarse al nacer
Y en el adiós
Vi decandencia entre la multitud
Y a gente super lánguida llevar su cruz
Diciendo que la gente es tan impenetrable
Tenia ideas para huir de aqui
Maniobras de escapismo
¡Qué ingenuidad!
Soñaba con poder lograr
Vivir del cuento a una buena edad
Sin que asomara ni una cana de impaciencia
Y a una distancia prudencial
Oigo una voz que es familiar
Grita: "¡no te acerques! "
Cuando al fin llego
Ya no esta, me deja escrito
Ella es real
Es la vida, imbécil
Y aún no sé la lección
Sobre saber comportarme
Al nacer y en el adiós
No me resigno a contemplar
El mundo desde un cine
A cielo abierto
De argumento muy corriente
Aparqué mi voluntad
Y frente a mi dos hombres
La robaron
Fue una noche haciendo un puente
Si, era real, era la vida, imbecil
Septiembre vendrá a buscarme
Y aun no se la lección
Sobre saber comportarme al nacer
Y en el adiós
Y aún no cicatrizarían
Mejor me levanto y salgo de este estéril letargo
Y vuelvo a empezar a empezar a creer que hay alguna opción de ganar
Te voy a querer igual
Si apareces ahora mismo entre los peces
Te voy a perdonar cualquier pecado mortal
Y aún no existirían los caminos
Podría hacerme leer la mano seis veces al año
Y aún no sabría dónde ir
Te voy a querer igual
Si apareces ahora mismo entre los peces
Te voy a perdonar cualquier pecado mortal
O si prefieres cine francés
Nos buscaremos las cosquillas
Las agotaremos en un mes
Es enredar la noche de ayer
Mi casa vacía es tu casa vacía y yo
Te voy a querer
Te voy a querer igual
Si apareces ahora mismo entre los peces
Te voy a perdonar cualquier pecado mortal
Nada de esto será trascendental
éramos fardos de materia viva
La molicie, de Julio Ramón Ribeyro
Mi
compañero y yo luchábamos sistemáticamente contra la molicie. Sabíamos muy bien
que ella era poderosa y que se adueñaba fácilmente de los espíritus de la casa.
Habíamos observado cómo, agazapada, en las comidas fuertes, en los muelles
sillones y hasta en las melodías lánguidas de los boleros aprovechaba cualquier
instante de flaqueza para tender sobre nosotros sus brazos tentadores y sutiles
y envolvernos suavemente, como la emanación de un pebetero.
Había, pues, que estar en guardia contra sus asechanzas; había que estar a la expectativa de nuestras debilidades. Nuestra habitación estaba prevenida, diríase exorcizada contra ella. Habíamos atiborrado los estantes de libros, libros raros y preciosos que constantemente despertaban nuestra curiosidad y nos disponían al estudio. Habíamos coloreado las paredes con extraños dibujos que día a día renovábamos para tener siempre alguna novedad o, por la menos, la ilusión de una perpetua mudanza. Yo pintaba espectros y animales prehistóricos, y mi compañero trazaba con el pincel transparentes y arbitrarias alegorías que constituían para mí un enigma indescifrable. Teníamos, por último, una pequeña radiola en la cual en momentos de sumo peligro poníamos cantigas gregorianas, sonatas clásicas o alguna fustigante pieza de jazz que comunicara a todo lo inerte una vibración de ballet.
El texto completo está aquí.
Aquí está leído, aunque no me gusta su interpretación.
Tenía veintinada años cuando lo escribió, en Madrid, adonde había llegado becado.
Nabokovia faga excisicosta: Habla, memoria
"She wanted to be a nurse in some famished Asiatic country; I wanted to be a famous spy."
The vibration in my ears is not longer their receding bells, but
only my old blood singing. All this still, spellbound, enthralled by the moon,
fancy’s rear-vision mirror. The snow is real, though, and as I bend to it and
scoop up a handful, sixty years crumble to glittering frost-dust between my
fingers.
La vibración que notan mis oídos ya no es la de las campanillas de esos
trineos que se alejan, sino, solamente, la del canturreo de mi vieja
sangre. Todo está tranquilo, hechizado, encantado por la luna, por ese espejo
retrovisor de la fantasía. La nieve es real, sin embargo, y cuando me inclino
hacia ella y cojo un puñado, sesenta años se desmenuzan entre mis dedos hasta
quedar reducidos a centelleante polvo helado.
Vladimir Nabokov en Speak, Memory.
Escribe María Ramiro Martín aquí:
Frente a la indiferencia y a la muerte se opone la pasión, que entra en conflicto con la justicia; la intensidad de Humbert no es justa y ni su pasión ni su crimen son aceptables, pero es en el campo de la escritura, en el habitat cuidadosamente articulado por Nabocov, donde su intensidad alcanza la justicia poética.
Vistas las dos películas, ni la del 62 ni la del 97 entran donde propone el
libro. Que no entre la última no me sorprende: no le otorgo la capacidad a su
director. Que no lo hiciera la antigua, es de documental: bien lo explica Jairo
aquí. Eso sí, me maravillan Jeremy y Dominique.
“And do you recall the thunderstorms of our childhood? Frightful
thunder over the verandah — and at once the most azure aftermath and on
everything: diamonds?”
Aquí está manuscrito por el propio Vladimir.


