Adoro ese personaje. A esa actriz en esa película. Adoro su belleza y su mirada ligeramente melancólica, con un sino trágico intuido. Y como la adoro volví a caer rendido cada vez que aparecía, cada vez que ella lo miraba a él, lo escudriñaba, cada gesto, cada mirada, cada leve movimiento.
Hoy de nuevo, y por enésima vez, last chance Marie.
Should stop now
You're tired and you want to be free
My love grows stronger as you become a habit to me
I've been loving you a little too long
I can't stop now
With you my life has been so wonderful
I can't stop now
You're tired and your love is growing cold
My love grows stronger as our affair grows old
I've been loving you a little too long
I can't stop now
I've been loving you a little too long
I can't stop now
Don't make me stop now
Don't make me stop now
Tremendo
lo de los chicos de los fósforos. Tenían de donde beber: el tema esde Otis y Jerry. El primero, el animal de la bella voz, se
estrellaría en avión dos años más tarde, con 26 años. ¡Veintiséis!
Día festivo entre semana. Crucé la ciudad varias veces caminando. Parecía una
ciudad en día de fiesta dentro de una ciudad en día de fiesta.
El ordenador ha caído convaleciente. No le culpo, más bien lo entiendo.
Vamos a ver qué se puede hacer con una tableta. Me servirá para aprender, quiero pensar. De momento lo que quería incrustar no sé hacerlo, así que voy a dejarlo con un enlace. Hoy me ha costado dar con la música hasta que al final le he hecho caso a algo que me resonaba en la cabeza, el concierto en F para piano y orquesta de mi adorado Gershwin. Helo aquí completo. Se repuso:
Aída es demasiado guapa, demasiado virginal, demasiado erótica. Pero el resto, sobre todo su papá cojo, ludópata y su Abel -ojalá mudo, como apunta Francesc en el coloquio- se ajusta muy bien a una Barcelona cutre, casposa en una película negra charnega y sudaca, con polis farloperos y avis catalanoparlantes.
La vi en su momento -hace ocho años- cuando la estrenaron. Debí de ser de los pocos -Carlos también la vio-. Me vino al recuerdo hace tiempo y la busqué de forma pirata. He tenido la suerte de no encontrarla más que con poca calidad: ayuda. Igual hubiera estado bien rodarla así directamente.
Aquí está el coloquio de cuando la proyectaron en Versión española.
Con ecos de Jeff B. y Thom Y., sólo que desde un lugar mucho más saludable. Te salva la madera del violín, Andrés. Lueve desde hace muchas horas. Ahora parece que ha parado un poco.
I run the numbers through the floor Here's how it goes I crack the codes, I crack the codes that end the war I crack the codes that end the war
The hour The hour The hour The hour
I pushed a note under your door Here's how it goes, things come to blows But we don't want this anymore No, we don't want this anymore We don't want this anymore
I crack the codes, you end the war
I hear the clockwork in your core Time strips the gears till you forget what they were for I push the numbers through your pores I crack the codes, I crack the codes that end the war
How's my living, you can call Encrypted numbers on bathroom stalls There's something burning, it casts a pall It's melting numbers right off the wall
I run the numbers through the floor Here's how it goes I crack the codes I crack the codes, you end the war
De Enrique a Joan Manuel no hay tanto. Si alguien quiere escucharlos lo tiene fácil. Hoy quiero sólo la desnudez de sus letras. Pompas de jabón y piel de manzana.
Café con leche. Luz y nubes.
Pebeta de mi barrio, papa,
papusa,
que andás paseando en auto con un bacán,
que te has cortado el pelo como se usa,
y que te lo has teñido color champán.
Que en lo peringundines de frac y fuelle
bailás luciendo cortes de cotillón
y que a las milongueras, por darles dique,
al irte con tu "camba", batís "allón".
Hoy tus pocas primaveras
te hacen soñar en la vida
y en la ronda pervertida
de un nocturno jarandón,
pensás en aristocracias
y derrochás tus abriles...
¡Pobre mina, que entre giles,
te sentís Mimí Pinsón...!
Pensá, pobre pebeta, papa, papusa,
que tu belleza un día se esfumará,
y que como las flores que se marchitan
tus locas ilusiones se morirán.
El "mishé" que te mima con sus morlacos
el día menos pensado se aburrirá
y entonces como todas flores de fango,
irás por esas calles a mendigar...
Triunfás porque sos apenas
embrión de carne cansada
y porque tu carcajada
es dulce modulación.
Cuando implacables, los años,
te inyecten sus amarguras...
ya verás que tus locuras
fueron pompas de jabón. A esa muchacha
que dio a morder su piel de manzana cuando Cupido plantaba un nido en cualquier ventana.
A esa muchacha que tuvo al barrio guardando cola y revoloteando como polillas en las farolas.
A esa muchacha que fue "Piel de Manzana" se le quebró el corazón de porcelana, se le bebieron de un trago la sonrisa. La primavera con ella tuvo prisa.
Y quién me hace entender que la entretuve ayer temblándome en las manos. Maldigo el no poder volvernos a esconder en el último rellano y a oscuras, compartir un ramillete de promesas y oír, sobre las diez: "Niña, la hora que es
y sin poner la mesa".
Muchachas tristes que florecisteis en mis aceras, bien poco ha escrito en vuestros cuadernos la primavera... y llega el invierno.
Tres días enganchado con el tema de marras. El presente cuaderno podría acabar aquí, que no lo hará, pensaba. Por la calle escuchándola con los cascos una y otra vez, llegando al borde del llanto a las citas, la luz de noche temprana. O acostándome con los mismo cascos sobre la almohada, Enrique rompiendo su voz en mi oído, diagonal de la cama.
La dupla Krahe Morente y lo que hace el uno con el tema del otro sintetizan lo que al responsable de este cuaderno más le interesa mostrar: el poema que acaba en canción, la canción que acaba en la boca de otro, que la lee como si hubiera salido de sus entrañas y la multiplica. Lo que Enrique hace es por momentos inverosímil -Waldorf Astoria, todas tangibles, p.e.-. Por casualidad me encontré que el primo 37 opinaba lo mismo. Y mientras, vuelve a sonar. Amores insólitos. Es que no tuve escapatoria. De fin de semana.
Sí que los recuerdo, fueron los mejores, con muchos detalles y vivos colores aquí van las cuentas de mis cien amores. Veamos si tengo o no tengo memoria.
Un amor eterno, otros casi tanto. De siempre me prenden los cinco en su encanto, tan sólo por ellas he vertido el llanto. Peaje de amor, cantidad irrisoria.
Amores de suerte, amores de paso, amores refugio, amores al raso, parques del Retiro, museos Picasso. Incluso una suite en el Waldorf Astoria.
Amores insólitos por lo singulares, hay reinas del mar por los siete mares. De amores sin par, unos quince pares. Y todas tangibles, ninguna ilusoria.
Descuéntame uno y van treinta y cuatro, el uno que tacho fue puro teatro, una tontería y no lo idolatro. Ocurre que es que no tuve escapatoria.
De cinco minutos, de media mañana, de fin de mi vida, de fin de semana, por el via amoris de mi real gana.
Cada uno su cruz y hoy la mía es de gloria.
Amores de ida, amores de vuelta, amores debidos al Ebro y al Delta, y al imperio ruso y al folclore celta. También llevo bien geografía e historia.
Van ochenta y casi me olvido la lluvia mojando los rizos de mi única rubia. Y a mi diosa blanca. Y a mi esclava nubia. Y a mis tres Marías, Marías Victorias.
Y a las seis menores aunque muy crecidas. Sus seis casi estrenos me dieron seis vidas. Me obligó el espejo a seis despedidas de seis aplicadas en arte amatoria.
Las ocho que faltan las guardo en secreto, que yo fui Montesco y ellas Capuleto, y me comprometen o las comprometo. Mi alegre canción iba a ser mortuoria.
Y ya están las cuentas de mis cien amores, que claro que sí, fueron los mejores. Y si queréis más, yo, de mil amores. Y ruede la rueda y gire la noria.
Por más que su amigo y admirador, José Miguel, se lamente de que tras su muerte nadie recoge su testigo, a mí me cuesta no reconocer en Pepín ecos de Javier. Pero sí, entiendo lo que dice el Gran W.; de hecho muchas veces ha aparecido ese tema en este cuaderno. Se van especímenes de improbable génesis ulterior. Supongo que es el signo de los tiempos. No sé, me falta perspectiva, vida, sabiduría o qué sé yo. Queda Pepín en pie aún para disfrutar. Y el recuerdo nítido de don Javier. Y de don Enrique, otro que tal baila.
Aquí la letra de Abajo el Alzheimer con entrada incluida.
Diálogo ficticio: - ¿Cuál es tu animal preferido? - Este.
Shiny, shiny, shiny boots of leather Whiplash girl child in the dark Comes in bells, your servant, don't forsake him Strike, dear mistress, and cure his heart Downy sins of streetlight fancies Chase the costumes she shall wear Ermine furs adorn the imperious Severin, Severin awaits you there I am tired, I am weary I could sleep for a thousand years A thousand dreams that would awake me Different colors made of tears Kiss the boot of shiny, shiny leather Shiny leather in the dark Tongue of thongs, the belt that does await you Strike, dear mistress, and cure his heart Severin, Severin, speak so slightly Severin, down on your bended knee Taste the whip, in love not given lightly Taste the whip, now plead for me I am tired, I am weary I could sleep for a thousand years A thousand dreams that would awake me Different colors made of tears Shiny, shiny, shiny boots of leather Whiplash girl child in the dark Severin, your servant comes in bells, please don't forsake him Strike, dear mistress, and cure his heart
Finos y añorados. Muy y mucho. No encuentro nada actual que no esté mirando hacia atrás con añoranza. Lo maravilloso es que miran también hacia adelante y crean. El disco entero -de 2006- es una joya delicada. Ellos también lo parecen. La letra del tema que dejo, hablando de finuras, es de una talla rara, fragil y sutil. Entendamos por talla todas sus acepciones, todas.