Quien me lo hizo llegar me conoce bien, claro. No supe si darle las gracias. Es un decir. De nuevo el ejercicio de concisión y penetración que presenta la poesía se nos aparece como el más elevado, al menos para un servidor. Duele, sólo eso.
En fin, claramente agradecido.
No me conviene que este local se cierre. Paso cada día por su puerta y lo veo vacío y pienso: no me conviene que este local se cierre. Juan Antonio Masoliver Ródenas
“It’s alright to have a past, but I think we should be honest with each other about it.”
La crea Justin, pero de los guiones de sus diez primeros capítulos, sólo los dos primeros son suyos. El que me ocupa es de Erin, ya galardonada en otros momentos. El caso es que me pregunto cómo se hace para mantener cierto tono, cierto hilo conductor en la serie cuando van cambiando los escritores y los directores. Ya dije aquí previamente lo que más me interesaba de esta, y me sigue ocurriendo. En el penúltimo capítulo se escucha esta perla de boca de un maravilloso personaje en una tienda de ropa (!). Su aludida no le contesta.
En otra época yo hubiera firmado esa frase; hoy no. Es curioso.
1. tr. Rogar, pedir, suplicar con eficacia o instancia. U.
t. c. prnl.
Yo diría que no sólo en Murcia, aunque se empeñen incluso es esta virguería de página. Elda no es ni siquiera la limítrofe Vega baja, y allí se usa. O se usaba. ¡O tempora o mores!
Más razón que un santo, don Joaquín: La gafitas de la pecas
Con complejo de muñeca desconchada
Frota su cuerpo desnudo
Contra el lino blanco y mudo de la almohada
Invisible entre la gente
Condenada a ser decente según fama
Que del cuello le colgaron
Los que nunca la invitaron a su cama
Cuando agoniza la fiesta, todas
encuentran pareja, menos Lola
Que se va, sin ser besada
A dormirse como cada noche sola
y una lágrima salada
Con sabor a mermelada de ternura
Moja el suelo de su alcoba
Donde un espejo le roba la hermosura
Nadie sabe cómo le queman en la boca
Tantos besos que no ha dado
y en el corazón tan de par y par
y tan oxidado
Ojos lujuriosos de hombres
Que en el último tren me gustan y desean
Nunca miran dentro del escote de las feas
Besos en la frente, besos en la frente le
dan
Besos en la frente
Nadie trata de ir más allá
Yo quise probar
Yo que en cosas del amor
Nunca me he guiado por las apariencias
En su cintura encontré
Una mariposa de concupiscencia
Las más explosivas damas
Me dejaban en la cama congelado
Ten cuidado al desnudarme
No vayas a estropearme mi peinado
Lola si que lo ha comprendido
Por caminos escondidos ha buscado
El agua que mana del oscuro manantial del pecado
y aunque me ha dejado marcado como un mapa
De arañazos en la espalda
Nunca hallé tanto calor como bajo su falda
y le he pedido vente conmigo
Aunque la peña diga tío que mal te lo montas
Harto como estaba de tanta guapa
Insípida y tonta
Paso de la falsa belleza igual que el sabio
Que no cambia parís por su aldea
y me abrazo a la verdad desnuda de mi fea.
De
madrugada, al amparo enajenante de un volumen considerable, unas luces
alucinógenas, un cansancio empapado en lúpulo, es decir, reunidos los elementos
necesarios para el viaje al pensamiento automático, despojado de la barrera del
consciente, del tamiz del exceso de inputs, de madrugada, a que no sabes qué me
vino a la cabeza. Nada nuevo, sólo que con esa forma que uno siente como
precisa aunque no sea más que lo mismo pensado anteriormente, probablemente de
día, pero con una percepción alterada. La alteración del momento, de los
sentidos distorsionados, del qué demonios hago yo aquí, de que sólo el grito
nos servirá, sólo quiero olvidar esta situación, lejos de tanta locura.
De Goya a Tod Browning pasando por Velázquez, por citar algo; también podemos añadir a Lilian de Celis, en una escena increíble. Acojonante. La vi ayer por segunda vez. No doy crédito.
Cuando se está ante una serie de estas
características -por no ser exhaustivo: inglesa en puridad, teatro, pausa,
tiempo-, todo el rato tiene uno la sensación de que en una de esas se producirá
la avalancha, el aluvión que, a su manera, ocasionará varios sepultamientos. Tras la primera temporada, me
adentré en la segunda sin premuras, un capítulo un día, otro quizás semanas
después, reposadamente, siguiendo casi el ritmo de la música que propone. Y
hoy, inesperadamente, la retomé. Y al poco de comenzar el tercero de la segunda
me temí lo peor, es decir, que había avalancha y que me cubriría la nieve. No
me equivoqué: empecé a llorar antes de la mitad y aquí sigo mientras escribo.
Tan, pero tan bien hecho.
A
modo de anécdota, hay dos personajes femeninos que me recuerdan mucho a sendas
clientas a las que atiendo los fines de semana: yo también prefiero a la que no es rubia, aunque esta ofrece momentos impagables -vídeo
abajo-.
Respecto
a mi visión del capítulo, proporciona algo de abrigo no
sentirse solo.
(...) the music and
poetry is very much his defense against an ugly world (...) it´s his refuge:
everyone needs somewhere to hide.
Lo
dice Russell Lewis -en el último vídeo de abajo-,
que es el que escribe lo que se cuece y que me da que sabe de lo que habla.
El
papel de Adrian me hizo recordar
al de nuestro añorado Anthony
Blanche. Brutal Adrian, cuyas apariciones, como aquellas de Anthony, se nos
quedan cortas.
Un Cairo marrano, mate, insomne, caótico, atestado, podrido, corrupto, fumado, grosero, machista. Una investigación que no debería suceder, como no suceden tantas otras, mientras el régimen del sempiterno Hosni Mubarak está a punto de caer. Y un padre que está muy mayor y le pide a su hijo, el policía protagonista, llamar a las cosas por su nombre: robar.
Esta noche la he visto, en versión original. Éramos cinco en la sala.
Curiosidad: la película tiene escenas con claros ecos de Blade runner. Qué cosas.
Aquí hay una crítica que me ha gustado. Ah, otra cosa; se fuma como si no hubiera un mañana y, cuando se compra, se piden las cajetillas de tres en tres.
Supongo
que no es casualidad que en la anterior entrada trajera un diálogo entre dos
personajes que son los mismos que vuelven a aparecer en este de abajo.
Maravilloso último capítulo de un dramón vestido de comedia ácida y cínica.
- Can I get you a cup of tea?
- I've run out.
- Coffee?
- Run out.
- Well, I should probably be heading back to
the office. Cafes are a very difficult business. You've certainly made this one
very unique.
- I also fucked it into liquidation.
- OK.
- And I fucked up my family.
- Did you?
- And I fucked my friend by fucking her
boyfriend.
- Right.
- And sometimes I wish I didn't even know that
fucking existed. And I know that my body, as it is now, really is the only
thing I have left, and when that gets old and unfuckable I may as well just
kill it. And somehow there isn't anything worse than someone who doesn't want
to fuck me. I fuck everything except for when I was in your office, I really
wasn't trying to have sex. You know, everyone feels like this a little bit, and
they're just not talking about it, or I'm completely fucking alone which isn't
fucking funny.
- Right, well I should probably, erm I should
probably, erm I should probably... People make mistakes.
- It's why they put rubbers on the ends of
pencils.
Brillante y más negra que el tizón. Capaz de, en medio de tanto humor negro, colar este diálogo finísimo entre dos personajes antagónicos. Como siempre, envidia.
- They keep asking me, "What do you want from
this workshop? "What do you want?" I'm not telling them what I want. I
want to move back home. I want to hug my wife. Protect my children, protect my
daughter. I want to move on. I want to apologise. To everyone. Want to go to
the theatre. I want to take clean cups out of the dishwasher and put them in
the cupboard at home... and the next morning, I want to watch my wife drink
from them. And I want to make her feel good. I want to make her orgasm again. And
again. Truly.
Si yo quiero
estar junto a ti, lejos de tanta locura
¿Qué demonios
hago yo aquí?
¿Qué demonios
hago yo aquí?
Si solo quiero
estar junto a ti y lo demás me da igual
La historia es
que en este mundo no caben los vagabundos y nosotros somos un poco así
Nos centramos en
lo nuestro, nos importa poco el resto, escapamos de la realidad
Cuando hay que
hacer gestiones y nos tocan los cojones, las rodillas se ponen a temblar
Y otra vez estoy
pensando que demonios hago yo aquí
El rollo es que
te comía una cosa que tú tienes pero no te quieres ni acercar
Me paseado como
un pavo por todo el escenario, y ya no sé lo que pensar
Tus amigas me
han llevado a las fiestas de tu pueblo y me han dicho tú espérate aquí
Y otra vez estoy
pensando que demonios hago yo aquí
¿Qué demonios
hago yo aquí?
¿Qué demonios
hago yo aquí?
Si yo quiero
estar junto a ti, lejos de tanta locura
¿Qué demonios
hago yo aquí?
¿Qué demonios
hago yo aquí?
Si solo quiero
estar junto a ti y lo demás me da igual
Me gradué en
Economía, trabajaba todo el día, llegaba a casa a cenar
Me convertí en
aquel tipo que juré que no sería y bajaba en chándal a pasear
Mi mujer ni me
miraba, es más la evitaba, los niños no dejan de llorar
Y otra vez estoy
pensando que demonios hago yo aquí
¿Qué demonios
hago yo aquí?
¿Qué demonios
hago yo aquí?
Si yo quiero
estar junto a ti, lejos de tanta locura
¿Qué demonios
hago yo aquí?
¿Qué demonios
hago yo aquí?
Si solo quiero
estar junto a ti y lo demás me da igual
De
vuelta a casa contando estrellas, todo me da vueltas mientras pienso en lo perdidos que estamos. De vuelta a casa de madrugada, todo lo que digas y la forma en que lo digas no importa.
Dices otra vez que no hay forma de hacerte comprender, y es que a veces enloqueces sin querer mientras que yo salgo corriendo de allí.
Si no vas a venir avísame pronto que yo quiero bailar, sólo quiero bailar, sólo quiero olvidar toda esta situación.
Mientes tan bien que ya no te creo, no hay distancia sin destino y aquí estás en mi camino, me estorbas.
De vuelta a casa de madrugada, casi todo lo que digas y la forma en que lo digas me importa, hoy sí.
Repites otra vez que no hay forma de hacerte comprender y es que a veces enloqueces sin querer mientras que yo salgo volando de allí.
Si no vas a venir avísame pronto que yo quiero bailar, sólo quiero bailar, sólo quiero olvidar toda esta situación.
Nadie puede darme cuerda como tú, quiero bailar, quiero bailar, quiero olvidar toda esta situación.
Si no vas a venir... si no vas a venir... si no vas a venir... quiero bailar... quiero bailar... quiero bailar... quiero bailar...