de bóvidos y elecciones


MUJER O VACA

Allí en esa casa vive una mujer
encerrada en siete cántaros. Entra y
júntala, dice el corazón. Pero la
casa sube hasta el viento y mis alas
son ramas quemadas. Hoy vivo
con una vaca, y mis alas parecen
guadañas.

John Wiltshire


EL SEÑOR WILTSHIRE

Todo ha terminado, dice la voz del sueño, y ahora eres el reflejo
de aquel señor Wiltshire, comerciante de copra en los mares del sur,
el blanco que desposó a Uma, que tuvo muchos hijos,
el que mató a Case y el que jamás volvió a Inglaterra,
eres como el cojo a quien el amor convirtió en héroe:
nunca regresarás a tu tierra (¿pero cuál es tu tierra?),
nunca serás un hombre sabio, vaya, ni siquiera un hombre
razonablemente inteligente, pero el amor y tu sangre
te hicieron dar un paso, incierto pero necesario, en medio
de la noche, y el amor que guio ese paso te salva.

Roberto Bolaño

John Wiltshire y su trama están aquí. El relato completo, aquí.

a tus ojos me fiaré

LA GRIEGA

Vimos a una mujer morena construir el acantilado.
No más de un segundo, como alanceada por el sol. Como
los párpados heridos del dios, el niño premeditado
de nuestra playa infinita. La griega, la griega,
repetían las putas del Mediterráneo, la brisa
magistral: la que se autodirige, como una falange
de estatuas de mármol, veteadas de sangre y voluntad,
como un plan diabólico y risueño sostenido por el cielo
y por tus ojos. Renegada de las ciudades y de la República,
cuando crea que todo está perdido a tus ojos me fiaré.
Cuando la derrota compasiva nos convenza de lo inútil
que es seguir luchando, a tus ojos me fiaré.

alancear
 
1. tr. Dar lanzadas.
2. tr. desus. zaherir.

lógicamente las lavanderas

De aquí, esto:

Coplas a la muerte de mi tía Daniela
Poesía , 1973
PLAZA & JANÉS
Memoria propia y memoria heredada se alternan en este libro-poema en el que resuenan los ecos de Jorge Manrique y de la poesía castellana del barroco más temprano. Daniela encarna a los perdedores, a quienes han vivido el entusiasmo de las primeras revoluciones y el silencio de la dictadura. En ese sentido, las Coplas son un homenaje a una generación sacrificada. Por eso, cabe interpretarlo como una suerte de palimpsesto en el que el poeta sintetiza la derrota de una “tía Daniela” que es la metáfora de un mundo esperanzado y humillado a la vez.

Esto otro, de aquí:

   La idea de Coplas a la muerte de mi tía Daniela nació al tiempo que estaba escribiendo Una educación sentimental, entre 1962 y 1963. La primera piedra verbal no la puse hasta 1965 y di el poema por terminado en 1973. Ahora, diez años después de su publicación y veinte de su concepción, prologo una segunda edición y me concedo la oportunidad de dar algunas claves sobre este libro, tal vez confundido en el momento de su salida como un eco tardío de la cultura-camp. Toda mi poesía es inexplicable si no se tiene en cuenta el mestizaje cultural que asumo, en el doble plano de la cultura pop (es decir popular de masas) y la cultura académica convencional que aprendí en los libros apellidados y en la Universidad. En el otro plano, me reconozco mestizo de proletario años cuarenta y pequeño burgués consumista años setenta, de inmigrante y aduanero. Insisto en la idea de mestizaje para desmarcar de una vez por todas cualquier posibilidad de ligar lo que yo he escrito en poesía, y muy especialmente Una educación sentimentalCoplas a la muerte de mi tía Daniela y A la sombra de las muchachas sin flor de un cierto diletantismo campista que al final de la década de los sesenta se confundió con el empeño de recuperar la memoria que nos urgía a los escritores que habíamos llegado a la adultez. Tampoco mi collage cultural es equiparable al de otros poetas de los ya viejos novísimos que Castellet reunió en su escandalosa antología. El collage cultural de Gimferrer es fundamentalmente iconográfico, aséptico, como lo había sido en Pound o en Eliot. En Panero era la enunciación del caos, la declaración de la imposibilidad de ordenar ese puñado de imágenes rotas sobre las que inevitablemente cae la noche. En mi caso era la confesión de mi propia arqueología sentimental, de las ruinas que hay en uno mismo, de las ruinas que hay en todo lo nuevo, en todo lo contemporáneo.
    Coplas a la muerte de mi tía Daniela fue para mí un desafío a la retórica cultural. Asumía el punto de referencia de las coplas manriqueñas, una cierta musicalidad a reproducir fuera de la pauta de la métrica cerrada, una estructura fija de poema retórico traducido a una tristeza fúnebre contemporánea y provocada no por un caballero, no por un protagonista con mayúscula de la Historia con mayúscula, sino por un personaje víctima de los protagonistas con mayúscula de esa Historia con mayúscula. Mi poema recogía así mismo la tradición de la poesía recitada por el rapsoda, tradición aún viva en los años de mi formación gracias a los recitadores radiofónicos, de varietés o de los espectáculos recreativos edificantes con los que el clero contribuía a un pío renacimiento de la cultura de barrio. Coplas a la muerte de mi tía Daniela asume una doble condición de poema visual enterrado en un territorio blanco por el que los ojos se mueven y de poema vivificable gracias a la palabra alzada y modulada según las intenciones secretas del verbo y de su recitador.
    Una lectura política del poema sería una lectura posible pero menor. Ante todo es un poema dedicado a una persona a la que amé insuficientemente y está escrito en papel secante de remordimientos. Poema romántico, subjetivo, individualista en contradicción pues con mi obligación de ser realista, objetivo colectivista. De este tipo de tensiones suelen derivarse espectáculos literarios dignos de leerse y en este caso, dignos de leerse en voz alta. En la evidencia de que se fueron para siempre los rapsodas de antaño, propongo a los posibles clientes de este libro que jueguen a leerlo en voz alta, bien en la sobremesa de festejos gastronómicos familiares o bien en la intimidad de un encuentro a dos, si el otro es sensible. Recitado es un poema meditación y puede ser una incitación a la ternura. Muy adecuado pues para la sobremesa del día de Difuntos y para las alcobas a media luz donde todo es posible. Es un poema afrodisiaco.

Y de la segunda copla, este fragmento coincidente con el final:

…a veces anochece

ha crecido el mundo


dejo dormir
todo cuanto tengo
mío o ajeno


recuerdo
qué poco amé
a quien me amó
              y entonces
quisiera marcharme
donde desde siempre
nos esperan
            abiertos
puertos sin naves
                  de regreso

la vida murió
ningún consuelo nos deja
la memoria
           en el presente
las formas envilecen
cuanto tocan
             y en la infancia
del hombre los deseos
avivan crecimientos
                    récords
todavía los llaman los atletas


mañana
sin duda
no habrá historias
tan tristes a la medida
del sentimiento viejo
                      lógicamente
las lavanderas estarán sindicadas
la tuberculosis desterrada
y las contradicciones
entre lo abstracto y lo concreto
serán síntesis
la fuerza de un hombre
será la fuerza
de los hombres
               inútiles
los buenos propósitos
la nostalgia
los remordimientos

el recuerdo.

Manuel Vázquez Montalbán

miedo de perder su claridad

Se me había pasado el comienzo del Ars Amandi. Estos bellos cuatro  primeros versos del Canto XLVIII de Ausiàs March. La traducción, de Jorge de Montemayor en la Cervantes virtual.


Lo jorn ha pór de perdre sa claror 
com vé la nit qu' espandeix ses tenebres 
pochs animals no clouhen les palpebres 
é los malalts creixen de llur dolor, 


Teme su claridad perder el día,
quando la noche su tiniebla estiende;
los animales duermen a porfía
y a los enfermos el dolor s'enciende

Satie en su estudio

LOS CREPÚSCULOS DE BARCELONA

Qué decir sobre los crepúsculos ahogados de Barcelona. ¿Recordáis
el cuadro de Rusiñol Erik Satie en el seu estudi? Así
son los crepúsculos magnéticos de Barcelona, como los ojos y la
cabellera de Satie, como las manos de Satie y como la simpatía
de Rusiñol. Crepúsculos habitados por siluetas soberanas, magnificencia
del sol y del mar sobre estas viviendas colgantes o subterráneas
para el amor construidas. La ciudad de Sara Gibert y de Lola Paniagua,
la ciudad de las estelas y de las confidencias absolutamente gratuitas.
la ciudad de las genuflexiones y de los cordeles.

LOLA PANIAGUA

Contra ti he intentado irme alejarme
la clausura requería velocidad
pero finalmente eras tú la que abría la puerta.

Estabas en cualquier cosa que pudiera
caminar llorar caerse al pozo
y desde la claridad me preguntabas por mi salud.

Estoy mal Lola casi no sueño.

Roberto Bolaño

Respecto a Lola:
Ella era una recién licenciada en Química que un día de 1977 recaló en Barcelona desde Hospitalet.

Y de Sara, pues aquí y aquí.

I´m tired, Hercule



His paternal grandparents were from Ozalj in Croatia,[5][6][7][8] and according to his mother they were of Montenegrin ancestry.[9] His mother was of FrenchGermanScottish and English ancestry.[10]  

estupendo dijo él


since feeling is first
who pays any attention
to the syntax of things
will never wholly kiss you;

wholly to be a fool
while Spring is in the world

my blood approves,
and kisses are a better fate
than wisdom
lady i swear by all flowers.
Don’t cry
– the best gesture of my brain is less than
your eyelids’ flutter which says

we are for each other; then
laugh, leaning back in my arms
for life’s not a paragraph

And death i think is no parenthesis

como el sentimiento es lo primero
quién preste atención
a la sintaxis de las cosas
nunca te besará completamente; 

ser un completo estúpido
mientras la Primavera está en el mundo

mi sangre consiente,
y los besos son un mejor destino
que la sabiduría
señora lo juro por todas las flores. No llores 
–el mejor gesto de mi cerebro es menos que
el aleteo de tus párpados que dice

que estamos hechos el uno para el otro:así pues
ríe,recostándote en mis brazos
porque la vida no es un párrafo

Y creo que la muerte no es un paréntesis


may i feel said he
(i'll squeal said she
just once said he)
it's fun said she

(may i touch said he
how much said she
a lot said he)
why not said she

(let's go said he
not too far said she
what's too far said he
where you are said she)

may i stay said he
(which way said she
like this said he
if you kiss said she

may i move said he
is it love said she)
if you're willing said he
(but you're killing said she

but it's life said he
but your wife said she
now said he)
ow said she

(tiptop said he
don't stop said she
oh no said he)
go slow said she

(cccome?said he
ummm said she)
you're divine!said he
(you are Mine said she)

puedo acariciarte dijo él
(gritaré dijo ella
sólo una vez dijo él)
es divertido dijo ella

(puedo tocarte dijo él
cuánto dijo ella
mucho dijo él)
por qué no dijo ella

(vámonos dijo él
no demasiado lejos dijo ella
qué es demasiado lejos dijo él
donde tu estás dijo ella)

puedo quedarme dijo él
(cómo dijo ella
así dijo él
si me das un beso dijo ella

puedo moverme dijo él
me quieres dijo ella)
si lo estás deseando dijo él
(pero me estás matando dijo ella

pero la vida es así dijo él
pero y tu mujer dijo ella
ahora dijo él)
oh dijo ella

(estupendo dijo él
no te detengas dijo ella
oh no dijo él
más despacio dijo ella

(¿te cccorres? dijo él
ummm dijo ella)
¡eres divina! dijo él
(eres Mío dijo ella)

e e cummings
Traducción de José Casas

framed landscapes

Cada vez me gusta más ir a su  espacio. Imaginar que va a haber poca gente y constatarlo. Verla con devoción, intercambiar alguna frase con cualquier excusa. Esta vez se dio cuenta y luego era ella quien me observaba a mí. Cómo es el silencio.
Un oasis privilegiado en medio de un caos ordinario y zafio.



entre ambas indefensiones

LAS ENFERMERAS

Una estela de enfermeras emprenden el regreso a casa. Protegido
por mis polaroid las observo ir y volver.
Ellas están protegidas por el crepúsculo.
Una estela de enfermeras y una estela de alacranes.
Van y vienen.
¿A las siete de la tarde? ¿A las ocho
de la tarde?
A veces alguna levanta la mano y me saluda. Luego alcanza
su coche, sin volverse, y desaparece
protegida por el crepúsculo corno yo por mis polaroid.
Entre ambas indefensiones está el jarrón de Poe.
El florero sin fondo que contiene todos los crepúsculos,
todos los lentes negros, todos
los hospitales.

Roberto Bolaño

informe sobre el misterio de las cosas

Por cierto, a Archibald sí que se le entiende claramente cuando escribe esto que sigue, precioso y acertadísimo, salvo en una cosa a mi parecer, y es que tampoco las bibliotecas se libran hoy de la soledad, tomada la Bastilla por parte de la nada de oropeles. Archibald amaba los libros y su espacio sagrado, la biblioteca, pero su amor le cegó en el diagnóstico.

When he was seventy-four years old the Cretan novelist Nikos Kazantzakis began a book. He called it Report to Greco ... Kazantzakis thought of himself as a soldier reporting to his commanding officer on a mortal mission—his life. ...
Well, there is only one Report to Greco, but no true book ... was ever anything else than a report. ... A true book is a report upon the mystery of existence ... it speaks of the world, of our life in the world. Everything we have in the books on which our libraries are founded—Euclid's figures, Leonardo's notes, Newton's explanations, Cervantes' myth, Sappho's broken songs, the vast surge of Homer—everything is a report of one kind or another and the sum of all of them together is our little knowledge of our world and of ourselves. Call a book Das Kapital or The Voyage of the Beagle or Theory of Relativity or Alice in Wonderland or Moby-Dick, it is still what Kazantzakis called his book—it is still a "report" upon the "mystery of things."
But if this is what a book is ... then a library is an extraordinary thing. ...
The existence of a library is, in itself, an assertion. ... It asserts that ... all these different and dissimilar reports, these bits and pieces of experience, manuscripts in bottles, messages from long before, from deep within, from miles beyond, belonged together and might, if understood together, spell out the meaning which the mystery implies. ...
The library, almost alone of the great monuments of civilization, stands taller now than it ever did before. The city ... decays. The nation loses its grandeur ... The university is not always certain what it is. But the library remains: a silent and enduring affirmation that the great Reports still speak, and not alone but somehow all together ...