la caída de la aristocracia rusa

He vuelto a drogarme con Serguei. Maravillosa sus genealogía, por cierto.

de retiros

el mago Simón

simonía
De Simón Mago.
1. f. Rel. Compra o venta deliberada de cosas espirituales, como los sacramentos y sacramentales, o temporales inseparablemente anejas a las espirituales, como las prebendas y beneficios eclesiásticos.
2. f. Rel. Propósito de hacer simonía.

redoma
Del ár. hisp. *raṭúma, y este del ár. clás. raṭúm 'estrecha de vulva'.
1. f. Vasija de vidrio ancha en su fondo que va estrechándose hacia la boca.
2. f. Ven. glorieta ( plaza donde desembocan varias calles).

azúcar de redoma
1. m. o f. azúcar que se queda en las paredes y suelo de las vasijas que han contenido jarabes.

perjurio
Del lat. periurium.
1. m. Juramento en falso.
2. m. Quebrantamiento de la fe jurada.

mefítico, ca
Del lat. mephitĭcus.
1. adj. Dicho de una cosa: Que, respirada, puede causar daño, y especialmente cuando es fétida. Aire, gas mefítico. Emanación mefítica.

fétido, da
Del lat. foetĭdus.
1. adj. hediondo ( que despide hedor).

tiara
Del lat. tiāra, y este del gr. τιάρα tiára.
1. f. Gorro alto, a veces ricamente adornado, que simbolizaba la realeza en el antiguo Egipto y otras monarquías orientales.
2. f. Triple corona usada por los papas, símbolo de su autoridad como papa, obispo y rey.
3. f. Dignidad del sumo pontífice.
4. f. diadema (‖ joya femenina).

esquifar 
De esquife.
1. tr. Mar. Proveer de pertrechos y marineros una embarcación.

esquife
Del cat. esquif, este del it. ant. schifo, y este del longobardo *skif; cf. a. al. ant. skif, ingl. ship.
1. m. Barco pequeño que se lleva en el navío para saltar a tierra y paraotros usos.
2. m. Arq. Cañón de bóveda en forma cilíndrica.

hueso innominado
1. m. Anat. hueso ilíaco.

hueso ilíaco
1. m. Anat. Cada uno de los dos huesos situados uno en cada cadera, que junto con el sacro y el coxis forman la pelvis de los mamíferos, y que en el animal adulto está constituido por la unión de tres piezas óseas: el ilion, el isquion y el pubis.

rubí. ‘Mineral duro, brillante y de color rojo’. Su plural es rubíes o rubís

cantarela
Del it. ant. cantarello 'cantador'.
1. f. En el violín o en la guitarra, prima (‖ cuerda primera y másdelgada).

La cantarella o acquetta di Perugia es un veneno inodoro, incoloro e insípido; obtenido mezclando arsénico con vísceras de cerdo secas. Presentándose como un polvo blanco similar al azúcar. Se considera un veneno muy tóxico que provoca la muerte, tras atroces tormentos, en veinticuatro horas. 

púrpura
Del lat. purpŭra, y este del gr. πορφύρα porphýra.
1. f. Molusco gasterópodo marino, cuya concha, retorcida y áspera, tiene la boca o abertura ancha o con una escotadura en la base, y que segrega en cortísima cantidad una tinta amarillenta, la cual al contacto del aire toma color verde, que luego se cambia en rojo más o menos oscuro, en rojo violáceo o en violeta.
2. f. Tinte muy costoso que los antiguos preparaban con la tinta de varias especies de púrpura o de otros moluscos parecidos.
3. f. Tela, comúnmente de lana, teñida con púrpura, que formaba parte de las vestiduras propias de sumos sacerdotes, cónsules, reyes, emperadores, etc.
4. f. Prenda de vestir, de color púrpura o roja, que forma parte del traje característico de emperadores, reyes, cardenales, etc.
5. f. Dignidad imperial, real, consular, cardenalicia, etc.
6. f. poét. Sangre humana.
7. f. Heráld. Color heráldico que en pintura se representa por el violado y en el grabado por medio de líneas diagonales que, partiendo del cantón siniestro del jefe, bajan hasta el opuesto de la punta.
8. f. Med. Estado morboso, caracterizado por hemorragias, petequias o equimosis.
9. adj. Dicho de un color: Rojo oscuro que tira a violeta. U. t. c. s. m. o f.
10. adj. De color púrpura. Cielos púrpura.

arribazón

De arribar.
1. f. Afluencia grande de peces a las costas y puertos en determinadasépocas.
2. f. Cuba. Afluencia de personas o animales a un lugar.

3. f. Cuba. Afluencia de productos al mercado.

los Borgia

Me los leí de nuevo, los cuatro, y me di cuenta de que no los había leído con propiedad anteriormente. Me gusta el enfoque que le dan Milo y Alejandro, tanto que se me queda corto y el final me resulta precipitado.



no different from



“It takes a remarkably short time to withdraw from the world. I travelled until I arrived at a life of my own. What really makes us is beyond grasping. It is way beyond knowing. We give in to love because it gives us some sense of what is unknowable. Nothing else matters. Not at the end.
I saw her once more only. I saw her by accident at an airport changing planes. She didn’t see me. She was with Peter. She was holding a child. She was no different from anyone else.”
Tras haberla visto varias veces en el tiempo, la frase clave -y hay dura competencia- que se me quedó flotando es She was no different from anyone else.
Encontré esto al respecto. Me pareció acertado y sucinto. Para qué duplicar, pues.

Espartaco y Boris

De todas las versiones que llevo escuchadas, la que más me gusta. Apunto momentos: 1:20, 1:38, 7:50. La presencia de Boris es inmensa. Inmenso niño chico.

la predicha muerte del jazz

También salió aquel día:

West 52nd Street

El jazz se está muriendo. Agonizante
aún da lecciones, mientras los siniestros
grupos de blancos buitres le rodean
y hunden su pico en la carne aún viva.

Los negros le abandonan. Tienen prisa
en llegar al despacho, profesiones,
cargos ejecutivos o al Senado.
Se sienten importantes en su empleo
pues pisan un terreno antes prohibido.

Y el jazz se está muriendo sin su ayuda.
Y los blancos aguardan el relevo.

Os quitarán el jazz. Y sin "swing", preso
en el papel pautado, asomará
su esquelético cuerpo entre las rejas.

Le integrarán, como a vosotros, negros,
en su sólida cárcel de sonidos.

Habrí­a que hacer algo. Deberí­a
alguien romper el vidrio de la alarma
y alertar a la gente. La elección
entre el dolor de un pueblo y la obra de arte
excepcional, no ofrece duda alguna.

Se nos está muriendo el jazz, la música
despreciada y amada. Humana. Mágica.
El oscuro milagro de este siglo.
La gran creación del negro de Norteamérica.

J. M. Fonollosa

sin noticias de

Me la encontré anoche en un poema de Constantino. Qué ignorancia la mía.

ignaro, ra
Del lat. ignārus.
1. adj. Que no tiene noticia de las cosas.

Traducción de Ramón Irigoyen:



cerca del puerto

De las varias ajenas que abordé el otro día, empiezo por traer la de Manolo. Poco a poco irán cayendo más por aquí. Bien pensado, ahora con la distancia, nunca mejor dicho, pareciera que la escaleta tenía su sentido.



de bares y naves

Cuando hace unos meses me encontré frente a esta imagen pensé: este tío sabía lo que es una bar: una nave.
Aporto dos versiones de la imagen, que hasta en esto hay variabilidad. La mejor que se puede encontrar en la red está aquí, en lo del MOMA, pero no se puede descargar. El título, por cierto, es Marchand de vin, 15 rue Boyer y está catalogada en 190-11.



no hay literatura, no

Pues menos mal que no me gustaba. Pff.


Miro al techo que hoy ha vuelto a gotear,
hacía tiempo que no llovía así.
Y cada gota golpeando contra los cacharros de metal
me hace pensar unas veces en sangre y otras veces en ti.
Lo que en realidad viene a ser lo mismo.
Lo que, por crueldad, ahora viene a dar igual.
O puede ser un ángel que una vez perdió la fe y fue
expulsado, y que ha venido a agonizar justo encima de mi
hogar y estas gotas sean sus lágrimas.
O puede que sea por hacer entrar ya en razón
y llegar a comprender que dentro de este horror no hay
literatura, no, y eso tú lo sabes bien a fuerza de caer una
y otra vez en una trampa mortal que en el tiempo dura ya
ocho años y medio. Seré muy breve: te quiero, y esto duele.
Y vino un pájaro a posarse en mi ventana.
Tenía una ala rota y su plumaje era gris y azul.
Y al acercar mi mano y comprobar que no, no echaba a volar
supe de inmediato que lo enviabas tú.
Lo tomé entre mis garras y lo dejé morir,
y cuando lo hizo aún llovía aquí.
Y la sangre al gotear entre zarpas de animal presagió mi
suerte, como una ave que voló de Madrid hacia Gijón aun herida de muerte,
rescribiendo la espiral de prometer hacerlo bien,
de cometer un nuevo error, de no saber pedir perdón o pedirlo
demasiadas veces.
Y aunque ahora escupo una oración helado de terror ningún dios
responde aún.
¿Soy yo el que no ve o es que todavía no se hizo la luz?
Seré muy breve: te extraño, y esto duele.

Trato de encontrar una salida
pero no recuerdo ni por dónde hemos entrado aquí.
Y contemplo junto a mí el cadáver del que fui,
según tú, en una ocasión,
y es la mancha de humedad la de la herida mortal
impregnada en el colchón,
y ahora que te oigo llorar en lugar de ir hacia ti
me vuelvo a anestesiar y me limito a subir el volumen
del televisor,
o me concentro en recordar, para no pensar en ti,
que tendría que llamar y que alguien venga a reparar
la gotera de una puta vez, que ya cansé de recoger litros de
agua gris, gris como un metal
que un día relució y que ahora es suciedad.
¿Qué se hace para amar lo que quise despreciar ya una
y mil veces?
Seré bien breve: te he perdido, y esto duele.

érase una vez la extrañeza

Yo también amo Freaks, aunque aquí creo que no estuvo censurada y yo la vi ya entrado en años, no como el inglés. También amo Once upon... cuya cinefilia y melancolía es salvaje y no apta para todos los públicos.
Las volví a ver de nuevo esta semana. Regalos.

de lo propio y de lo ajeno

De lo propio y de lo ajeno.
La configuración de la mirada poética en Juan Bay.

EQUIPO PARA, Santa Cruz de Tenerife.
Sábado 5, octubre, 2019, 21.30h.

En esta ocasión, y en absoluta primicia mundial, el autor, ya consagrado y dando comienzo a su gira interplanetaria, presentará una colección de poemas donde la alternancia entre la poesía propia y la ajena va desvelado cómo está configurada la mirada poética del interfecto. No tanto los poemas o los poetas a los que uno, consciente o inconscientemente, imita o evoca, sino la influencia de los mismos en la construcción de un universo propio, de un entendimiento autónomo respecto a cómo desentrañar lo que nos rodea, lo que nos habita. De Plinio el joven -¿o era el viejo?- a la publicidad de Volkswagen, de Anne Sexton a los haikus de aquellas tierras lejanas, pasando por Billy Wilder, por poner ejemplos.
Esta vez sin orquesta, ni bajo ni batería. Piano. Solo piano.