Respecto a la pérdida de su hijo, que subyace en algunos de sus, para mí, más bellos poemas, aquí y aquí.
Alrededor de la hembra solar aún sigue
girando oscuro el universo.
(Centro)
Tú duermes en tu noche sumergido. Estás en paz. Yo araño las heladas paredes de tu ausencia, los muros no agrietados por el tiempo que no puede durar bajo tus párpados. Ceniza tú. Yo sangre. Leve hoja tu voz. Pétreo este canto. Tú ya no eres ni siquiera tú. Yo, tu vacío. Memoria yo de ti, tenue, lejano, que no podrás ya nunca recordarme. (In pace)
Pájaro del olvido jamás te tuve más cierto en mi memoria.
Vuelvo ahora desde no sé qué sombra al día helado del otoño en esta ciudad no mía, pero al fin tan próxima, donde el sol de noviembre tiene la última dureza de lo que ya debiera morir. ¿Y es éste el día de mi resurrección?
Las hojas arrastradas por el viento apagan nuestros pasos.
Llego y ni siquiera sé muy bien quién llega ni por qué fue llamado a este convite tantos años después.
Bastantes años después, con mucho amor y algo de sobrecogimiento, he vuelto a leer La soledad era esto, de Juan José Millás:
El día estaba despejado. A esas horas, el sol entraba por la terraza del salón reduciendo los muebles y las cosas a su pura función.
**************
—¿Tu crees que somos vulgares?
Enrique pareció ponerse en guardia, pero Elena calculó por el brillo de sus ojos y por el descenso que habían sufrido sus párpados que el canuto había comenzado a hacer estragos en su inteligencia. Finalmente respondió:
—Tú nunca has sido vulgar.
—Te pregunto por nosotros, no por mí.
—No hemos sido vulgares gracias a ti.
—¿Tú eres vulgar entonces?
—Yo quiero ser vulgar desde hace mucho tiempo —respondió Enrique con un tono que estaba entre la amargura y el resentimiento.
—¿Por qué? —insistió Elena.
—Porque deseo ser feliz.
*****************************
La carta de Enrique es muy fría, aunque quizá mi actitud no mereciera otra cosa, y en ningún momento he tenido la tentación de contestarla, ya que una de las decisiones que he tomado ha sido la de no volver a hablar, nunca, con quien no me entienda. Es tan inútil…
****************************
Hoy es domingo y las personas y las cosas delatan la condición festiva del día. Siempre temí las tardes de los domingos, pues parecían un paréntesis de la propia vida, una especie de suspensión de las coordenadas en las que solemos actuar. Ahora que no tengo coordenadas, que he perdido todos los puntos de referencia, la tarde del domingo me parece un lugar para el descanso.
**********************
Me he cortado el pelo, lo llevo muy corto, como una chica joven que vi en una revista. Me lo mojo todos los días, cuando me ducho, y se me seca enseguida. Pensé que debía hacerlo antes de ocupar mi nueva casa para completar la transformación. Soy otra.
Al año nos conocimos haciendo flanes de arena; bien pronto nos descubrimos: tu eras nene y yo era nena
En el verano segundo, escapamos de la yaya siguiendo una cucaracha, y descubrimos que el mundo no era solo nuestra casa
Tiempo de sol, zapatitos de charol Tiempo de luz, yo de rosa y tu de azul Tiempo de sol, capotita de almidón tiempo de luz, yo de rosa y tu de azul
En una tarde de estío, al cabo de algunos años, descubrimos el suspiro con un sentimiento extraño
Piedras y árboles del río Piedras y árboles del río todavía estan grabados por nuestras manos de niños,
Corazones dibujados con tu nombre y con el mío, dos corazones flechados, del primer amor heridos
Tiempo de sol...
Inclemente impertinente hizo el tiempo su labor nunca dura cosa buena; descubrimos de repente con sentimiento y con pena; se deshizo nuestro amor como los flanes de arena
Notes on a Scandal is about something deeply unlovely in human nature rarely explored by poets, or novelists, or film-makers: the explosive combination of desire and social envy.
- Surprised you even come to this stuff. It's so lame.
- It's the opposite of lame, Syd. It's theater. It's live theater.
Westinghouse Memorial High School on a Friday night.
Bring it in! What could be more tragic?
More Shakespearean?
Think about it.
The moment the lights come up on Hamlet, you know it's not gonna end well.
Take, uh... Mr. Bradley Lewis.
His best case scenario is, what,managing some regional insurance sales company?
Where he gets to, I don't know, call the shots on Employee of the Month?
I mean, these are the people that will actually attendthe five, ten, 20-year reunion, because, aside from this,nothing else all that noteworthy is gonna happen.
This is as good as it gets for them.
And I like watching 'em, like Hamlet,when everything goes to shit in the end...and everyone dies.
Estábamos
en un desierto confrontados con nuestra propia imagen que no
reconociéramos. Perdimos la memoria. En la noche se tiende un ala
sin pasado. Desconocemos la melancolía y la fidelidad y la muerte.
Nada parece llegar hasta nosotros, máscaras necias con las cuencas
vacías. Nada seríamos capaces de engendrar. Un leve viento cálido
viene todavía desde el lejano sur. ¿Era eso el recuerdo?
La
soledad se puebla de fantasmas de papel y de paja, de retratos de
nadie, de láminas metálicas, de páginas desnudas donde nada está
escrito. El frío arrasa la memoria y ya empezamos a no ser, el frío
que desciende del lado más aciago de la noche donde se inicia la
consumación. Y no podemos recordar a quién habíamos amado.
Pregunto ¿dónde estás? Pero ni siquiera yo mismo sabría quién
puede responder. Llamo a todas las puertas. La única que se abre es
la sola que no conoce el perdón.
Casi que podría haber cerrado el cuaderno con aquella entrada de hace meses, finales de junio, premonitoria sin yo saberlo. Lo retomo, sin embargo, con una suerte de intriga respecto a mis intenciones, que desconozco en este lunes de octubre con agua en el aire que no termina de precipitar. Pues eso.
Me gusta cómo se mueve Santi cuando termina de cantar. Y sus ojos de niño triste, mucho.
De repente viene agosto y ves Que hay agua en el asfalto Lo sé, no es real El minutero en estos días es Como el vecino al que no puedes ver Un gris funcionario Tambien te veo a ti y son Días idoneos para practicar El contraespionaje Por tu ciudad Barcelona se disfrazará De poblado de modernidad Los nativos intentaremos Ser más amables
Y a una distancia prudencial Oigo una voz que es familiar Dice: "¡ven a verme! " Cuando al fin llego Ya no esta Me deja escrito en un portal "Soy la vida, imbécil" Septiembre vendrá a buscarme Y aún no sé la lección Sobre saber comportarse al nacer Y en el adiós Vi decandencia entre la multitud Y a gente super lánguida llevar su cruz
Y al sátiro del quinto c Diciendo que la gente es tan impenetrable Tenia ideas para huir de aqui Maniobras de escapismo ¡Qué ingenuidad! Soñaba con poder lograr Vivir del cuento a una buena edad Sin que asomara ni una cana de impaciencia Y a una distancia prudencial Oigo una voz que es familiar Grita: "¡no te acerques! " Cuando al fin llego Ya no esta, me deja escrito Ella es real Es la vida, imbécil
Septiembre vendrá a buscarme Y aún no sé la lección Sobre saber comportarme Al nacer y en el adiós No me resigno a contemplar El mundo desde un cine A cielo abierto De argumento muy corriente Aparqué mi voluntad Y frente a mi dos hombres La robaron Fue una noche haciendo un puente Si, era real, era la vida, imbecil Septiembre vendrá a buscarme Y aun no se la lección Sobre saber comportarme al nacer Y en el adiós
Miren es rara. Quizás solo es que le va la psiquiatría, Nick Cave y es de Fuenterrabía, que ya es un paquete. Xoel dulcifica todo, como siempre.
Podría pasarme la vida lamiéndome las heridas Y aún no cicatrizarían Mejor me levanto y salgo de este estéril letargo Y vuelvo a empezar a empezar a creer que hay alguna opción de ganar
No me importa si eres listo o idiota Te voy a querer igual Si apareces ahora mismo entre los peces Te voy a perdonar cualquier pecado mortal
Podría por fin demostrarse que todo es un sinsentido Y aún no existirían los caminos Podría hacerme leer la mano seis veces al año Y aún no sabría dónde ir
No me importa si eres listo o idiota Te voy a querer igual Si apareces ahora mismo entre los peces Te voy a perdonar cualquier pecado mortal
Veremos cine italiano O si prefieres cine francés Nos buscaremos las cosquillas Las agotaremos en un mes
Toda mi ambición es verte Es enredar la noche de ayer Mi casa vacía es tu casa vacía y yo Te voy a querer
No me importa si eres listo o idiota Te voy a querer igual Si apareces ahora mismo entre los peces Te voy a perdonar cualquier pecado mortal
Me conformaré con ver la vida pasar Nada de esto será trascendental
Mi
compañero y yo luchábamos sistemáticamente contra la molicie. Sabíamos muy bien
que ella era poderosa y que se adueñaba fácilmente de los espíritus de la casa.
Habíamos observado cómo, agazapada, en las comidas fuertes, en los muelles
sillones y hasta en las melodías lánguidas de los boleros aprovechaba cualquier
instante de flaqueza para tender sobre nosotros sus brazos tentadores y sutiles
y envolvernos suavemente, como la emanación de un pebetero.
Había, pues, que estar en guardia contra sus asechanzas; había que estar a la expectativa de nuestras debilidades. Nuestra habitación estaba prevenida, diríase exorcizada contra ella. Habíamos atiborrado los estantes de libros, libros raros y preciosos que constantemente despertaban nuestra curiosidad y nos disponían al estudio. Habíamos coloreado las paredes con extraños dibujos que día a día renovábamos para tener siempre alguna novedad o, por la menos, la ilusión de una perpetua mudanza. Yo pintaba espectros y animales prehistóricos, y mi compañero trazaba con el pincel transparentes y arbitrarias alegorías que constituían para mí un enigma indescifrable. Teníamos, por último, una pequeña radiola en la cual en momentos de sumo peligro poníamos cantigas gregorianas, sonatas clásicas o alguna fustigante pieza de jazz que comunicara a todo lo inerte una vibración de ballet.
"She wanted to be a nurse in some famished Asiatic country; I wanted to be a famous spy."
The vibration in my ears is not longer their receding bells, but
only my old blood singing. All this still, spellbound, enthralled by the moon,
fancy’s rear-vision mirror. The snow is real, though, and as I bend to it and
scoop up a handful, sixty years crumble to glittering frost-dust between my
fingers.
La vibración que notan mis oídos ya no es la de las campanillas de esos
trineos que se alejan, sino, solamente, la del canturreo de mi vieja
sangre. Todo está tranquilo, hechizado, encantado por la luna, por ese espejo
retrovisor de la fantasía. La nieve es real, sin embargo, y cuando me inclino
hacia ella y cojo un puñado, sesenta años se desmenuzan entre mis dedos hasta
quedar reducidos a centelleante polvo helado.
Frente a la indiferencia y a la muerte se opone la pasión, que entra en
conflicto con la justicia; la intensidad de Humbert no es justa y ni su pasión
ni su crimen son aceptables, pero es en el campo de la escritura, en el habitat
cuidadosamente articulado por Nabocov, donde su intensidad alcanza la justicia poética.
Vistas las dos películas, ni la del 62 ni la del 97 entran donde propone el
libro. Que no entre la última no me sorprende: no le otorgo la capacidad a su
director. Que no lo hiciera la antigua, es de documental: bien lo explica Jairo
aquí. Eso sí, me maravillan Jeremy y Dominique.
Por último, Marta nos hace un regalo con su artículo. Un regalo sanguinario:
“And do you recall the thunderstorms of our childhood? Frightful
thunder over the verandah — and at once the most azure aftermath and on
everything: diamonds?”
Adoro a Tom, recién descubierto por mí ahora (sí, ya sé...). Pero lo adoro a sus cuarenta, tras el paso por los infiernos, tras la caída y el renacimiento. Veo una y otra vez las actuaciones de la calle: flota su niño y, con él, el niño de los demás.
Paso muchas horas frente a esa pizarra. Y más que pasaría. Veo películas, obras de teatro, cuadros, cante flamenco, satélites de amor, cosechas, a sangre fría, caldo de chivo.
No me falló el olfato el primer día que me trajeron, casi de pasada. De los mejores bares en los que haya estado, y llevo unos cuantos.
Callos a la manera de Oporto
Un día, en un restaurante, fuera del espacio y del tiempo, me sirvieron el amor como callos fríos. Delicadamente dije al encargado de la cocina que los prefería calientes, que los callos (y eran a la manera de Oporto) nunca se comen fríos.
Se impacientaron conmigo. Nunca se puede tener razón, ni en un restaurante. No comí, no pedí otra cosa, pagué la cuenta y me fui a dar una vuelta por la calle.
¿Quién sabe lo que quiere decir esto? Yo no lo sé, y pasó conmigo…
(Sé muy bien que en la infancia de todo el mundo hubo un jardín, particular o público, o del vecino. Sé muy bien que el que jugáramos era lo propio de él. Y que la tristeza es de hoy.)
Lo sé de sobra, pero si yo pedí amor, ¿por qué entonces me trajeron callos a la manera de Oporto fríos? No es plato que se pueda comer frío, pero me lo trajeron frío. No reclamé, pero estaba frío, nunca se puede comer frío, pero vino frío.
No sabría decir si es buena o no, pero sí que hay que verla. Tiene algún momento soberbio, como la conversación acerca de la última canción que hayas escuchado y en la cual la vampira responde el Hello del inefable Lionel Richie. El vídeo de Lionel no lo cocnocía. Pues eso, inefable.
El título de la película me encanta, por cierto. El reparto es magnífico. La música, apropiadísima. La ambientación, excelente. Y a ella, mi cuello.