gasolineras para repostar fes


Filling Station

Oh, but it is dirty!
—this little filling station,
oil-soaked, oil-permeated
to a disturbing, over-all
black translucency.
Be careful with that match!

Father wears a dirty,
oil-soaked monkey suit
that cuts him under the arms,
and several quick and saucy
and greasy sons assist him
(it’s a family filling station),
all quite thoroughly dirty.

Do they live in the station?
It has a cement porch
behind the pumps, and on it
a set of crushed and grease-
impregnated wickerwork;
on the wicker sofa
a dirty dog, quite comfy.

Some comic books provide
the only note of color—
of certain color. They lie
upon a big dim doily
draping a taboret
(part of the set), beside
a big hirsute begonia.

Why the extraneous plant?
Why the taboret?
Why, oh why, the doily?
(Embroidered in daisy stitch
with marguerites, I think,
and heavy with gray crochet.)

Somebody embroidered the doily.
Somebody waters the plant,
or oils it, maybe. Somebody
arranges the rows of cans
so that they softly say:
esso—so—so—so
to high-strung automobiles.
Somebody loves us all.   

Elizabeth Bishop

Aquí se puede escuchar el poema leído por ella misma, con tono encantador y fino humor.

[Escrito en meses de inviernos pretéritos]


Descarnado e impúdico hasta rozar el exhibicionismo. Con un desarrollo cronológico clarificador y una temática unitaria, que no única. Con un lenguaje preciso y cortante, afilado y lacerante, un escalpelo que su dueña no duda en usar para sajarse ante nuestros ojos y, de paso, hendirnos a nosotros. Contradictorio, irracional, temeroso, tanático, sobreviviente, mitológico, agresivo, vital. Un eczema, una sarna, un tumor, un shock anafiláctico.  Un banco donde dormir a la intemperie. Esto y más  me parece Bella durmiente, de Miriam Reyes. Leído en el metro madrileño, subiendo y bajando escaleras, en las aglomeraciones primeras de la mañana, en la media tarde abolida, caminando embebido por los pasillos que conducen a Puerta del ángel en cuyas escaleras de salida, esta mañana bajo cero, he girado su última página. Duerme, bella; descansa ya para siempre en mi interior.

No soy dueña de nada
mucho menos podría serlo de alguien.
No deberías temer
cuando estrangulo tu sexo,
no pienso darte hijos ni anillos ni promesas.
 
Toda la tierra que tengo la llevo en los zapatos.
Mi casa es este cuerpo que parece una mujer,
no necesito más paredes y adentro tengo
mucho espacio: 
ese desierto negro que tanto te asusta.

A lo mejor era tu cuerpo
lo que me unía a ti
y no algo más abstracto.

A lo mejor imaginé todo lo demás.


Yo que soy tierra
como tierra tiemblo bajo tu pecho
te como te escupo me
trago tus huesos.
Tiene que ser así,
fuera de mí eres un extraño
duermas los años que duermas a mi lado.

guía de campo


Old Movie with the Sound Turned Off


The hatcheck girl wears a gown that glows;
The cigarette girl in the black fishnet stockings
And a skirt of black, gauzy, bunched-up tulle
That bobs above the pert muffin of her bottom—
She must be twenty-two—would look like a dancer
In Degas except for the tray of cigarettes that rests
Against her—tummy might have been the decade’s word,
And the thin black strap which binds it to her neck
And makes the whiteness of her skin seem swan’s-down
White. Some quality in the film stock that they used
Made everything so shiny that the films could not
Not make the whole world look like lingerie, like
Phosphorescent milk with winking shadows in it.
All over the world the working poor put down their coins,
Poured into theaters on Friday nights. The manager raffled—
“Raffled off,” we used to say in San Rafael in my postwar
Childhood into which the custom had persisted—
Sets of dishes in the intermission of the double feature—
Of the kind they called Fiestaware. And now
The gangster has come in, surrounded by an entourage
Of prize fighters and character actors, all in tuxedo
And black overcoats—except for him. His coat is camel
(Was it the material or the color?—my mind wanders
To earth-colored villages in Samara or Afghanistan).
He is also wearing a white scarf which seems to shimmer
As he takes it off, after he takes off the gray fedora
And hands it to the hatcheck girl. The singer,
In a gown of black taffeta that throws off light
In starbursts, wears black gloves to her elbows
And as she sings, you sense she is afraid.
Not only have I seen this film before—the singer
Shoots the gangster just when he thinks he’s been delivered
From a nemesis involving his brother, the district attorney,
And a rival mob—I know the grandson of the cigarette girl,
Who became a screenwriter and was blackballed later
Because she raised money for the Spanish Civil War.
Or at least that’s the story as I remember it, so that,
When the gangster is clutching his wounded gut
And delivering a last soundless quip and his scarf
Is still looking like the linen in Heaven, I realize
That it is for them a working day and that the dead
Will rise uncorrupted and change into flannel slacks,
Hawaiian shirts; the women will put on summer smocks
Made from the material superior dish towels are made of
Now, and they’ll all drive up to Malibu for drinks.
All the dead actors were pretty in their day. Why
Am I watching this movie? you may ask. Well, my beloved,
Down the hall, is probably laboring over a poem
And is not to be disturbed. And look! I have rediscovered
The sweetness and the immortality of art. The actress
Wrote under a pseudonym, died, I think, of cancer of the lungs.
So many of them did. Far better for me to be doing this
(A last lurid patch of fog out of which the phrase “The End”
Comes swimming; the music I can’t hear surging now
Like fate) than reading with actual attention my field guides
Which inform me that the flower of the incense cedar
I saw this morning by the creek is “unisexual, solitary, and terminal".

Robert Hass


Película clásica sin volumen


La chica del guardarropa lleva un vestido que brilla;
la cigarrera medias negras de red
y una falda apretada de tul negro, brumoso,
que menea su trasero como un animado panecillo-
tendrá veintidós años- parece una de las bailarinas
de Degas a no ser por la bandeja de cigarrillos que apoya
contra su barriguita, deber de ser la palabra de la época,
y el delgado lazo negro con que la ata al cuello
y otorga a su piel la blancura de las plumas de un
cisne. Alguna cualidad de material fílmico que utilizaba
logra que todo sea tan radiante que no se puede
evitar que el mundo parezca lencería en las películas,
leche fosforescente con sombras de pestañeo.
Los trabajadores pobres calculan las monedas
que gastar en el teatro los viernes por la noche. El encargado sorteaba -
"rifaba" solíamos decir en San Rafael durante mi infancia
de posguerra en la que se había mantenido la costumbre -
juegos de platos en el descanso del programa doble-
del modelo que llamaban de ocasiones especiales. Y ahora
aparece el gánster, rodeado por un séquito
de boxeadores profesionales y extras, todos con esmoquin
y abrigos negros, menos él. Una chaqueta color camello
(¿era ese el color o el material? mi mente vaga
por los pueblos color tierra de Samara o Afganistán).
Lleva también una bufanda blanca que parece brillar
cuando se la quita, tras dejar el sombrero gris
de fieltro y entregárselo a la chica. La cantante,
con un vestido negro de tafetán que despide esa luz
de estallido de las estrellas, lleva guantes negros hasta los codos
y mientras canta te das cuenta que está nerviosa.
No sólo he visto antes esa película -la cantante
le dispara al gánster justo cuando él ya se cree liberado
de una némesis que envolvía a su hermano, el procurador del distrito,
y de una banda rival -sino que conozco al nieto de la chica de los cigarrillos,
que se convirtió en guionista y más tarde fue boicoteada
por recaudar fondos para la Guerra Civil española.
Al menos es así como recuerdo la historia, así que,
cuando el gánster se lleva las manos a la barriga
liberando una última mueca muda y su bufanda
parece todavía lencería de los cielos, comprendo
que sólo se trata de una jornada de trabajo y que lo muertos
se levantaran incorruptos y se pondrán unos pantalones flojos de franela
y camisetas hawaianas; las mujeres se pondrán camisolas de verano
hechas de material del que hace ahora los rodillos de calidad
y todos se irán en coche hasta Malibú a tomar unas copas.
Todos los actores muertos eran atractivos en su día. ¿Por qué
estoy viendo esta película?, te preguntarás. Pues bueno, mi amada,
abajo,  está trabajando en un poema
y no me gustaría molestarla. ¡Y para que veas! He redescubierto
la dulzura y la inmortalidad del arte. La actriz
escribía bajo seudónimo, murió, creo, de cáncer de pulmón.
Les pasó a muchos. Mejor estar viendo esta película
(flota una última mancha tenue de niebla de la que sale la expresión
The end; la música que no escucho irrumpe entonces
como el destino) que ponerme a leer mis guías de campo
para que me informen de que la flor del aromático cedro
que he visto esta mañana junto a la cala es "neutra, solitaria y terminal".

Traducción y prólogo de Jaime Priede.

consecuencias de la desatención

Murallas

Sin consideración, sin piedad, sin pudor
en torno mío han levantado altas y sólidas murallas.
Y ahora permanezco aquí en mi soledad.
Meditando en mi destino: la suerte roe mi espíritu:
tanto como tenía que hacer.
Cómo no advertí que levantaban esos muros.
No escuché trabajar a los obreros ni sus voces.
Silenciosamente me tapiaron el mundo.

Constantino Kavafis.
Traducción de José María Álvarez

blue Zimmerman


It's all over now, Baby Blue

But whatever you wish to keep,
you better grab it fast.

Me gustaría ser lo que precises,
sencillamente y nada más; mas ¿sabe
acaso nadie bien lo que cabe
pedir o recibir? Hay zonas grises,

difíciles de ver, y a  veces bises
mejores que el programa. Sol sin clave,
el mundo viene y va como la nave
de algún desmemoriado nuevo Ulises.

Si afina la sirena, si te duele
nocturna mi palabra o si te huele
a sitios que conoces y olvidaste,

sería muy feliz. No aspiro a tanto
-pero lo espero igual. Con eso baste.
La oscuridad persiste. Yo me planto.

Devocionario pop, de Alejandro Arturo González Terriza




You must leave now, take what you need, you think will last
But whatever you wish to keep, you better grab it fast
Yonder stands your orphan with his gun
Crying like a fire in the sun
Look out the saints are comin’ through
And it’s all over now, Baby Blue
The highway is for gamblers, better use your sense
Take what you have gathered from coincidence
The empty-handed painter from your streets
Is drawing crazy patterns on your sheets
This sky, too, is folding under you
And it’s all over now, Baby Blue
All your seasick sailors, they are rowing home
All your reindeer armies, are all going home
The lover who just walked out your door
Has taken all his blankets from the floor
The carpet, too, is moving under you
And it’s all over now, Baby Blue
Leave your stepping stones behind, something calls for you
Forget the dead you’ve left, they will not follow you
The vagabond who’s rapping at your door
Is standing in the clothes that you once wore
Strike another match, go start anew
And it’s all over now, Baby Blue.

Bob Dylan

life is so complicated



We're caught in a trap
I can't walk out
Because I love you too much baby

Why can't you see
What you're doing to me
When you don't believe a word I say?

We can't go on together
With suspicious minds
And we can't build our dreams
On suspicious minds

So, if an old friend I know
Drops by to say hello
Would I still see suspicion in your eyes?

Here we go again
Asking where I've been
You can't see these tears are real
I'm crying

We can't go on together
With suspicious minds
And we can't build our dreams
On suspicious minds

Oh let our love survive
Or dry the tears from your eyes
Let's don't let a good thing die

When honey, you know
I've never lied to you
Mmm yeah, yeah

noche de temor en pro de mañana para la calamidad

En la vida de un hombre siempre hay una mañana para la calamidad, 
una mañana regida por las multiplicaciones del símbolo y la idolatría órfica de la perduración. 
En la vida de un hombre hay almacenes llenos de objetos y maderas con insectos, 
hay tensos mundos artificiales y canales por los que discurre la sangre hasta los vasos, 
hay fósforo y sonido del delirio del fósforo, 
la respiración de un tigre y la mano del desobediente cortada, 
hay calor entre un semejante y otro y hay destrucción 
porque existe en ellos la proximidad y el imán que la ahuyenta. 
En la vida de un hombre hay zapatos usados por un padre, 
hay profusas noches que luego nos darán temor, hay cuerpos de adivina,
cuerpos por primera vez, espantosos labios con rencor, la voz que nos conoce 
y se queda ahí mirándonos como una res moribunda en el estanque helado. 
En la vida de un hombre lo que tiene importancia y lo que no tiene importancia, 
lo que se resiste a desaparecer, la aparición de una ciudad, el cansancio de los viajeros, 
lo que favorece la ambición y lo que elogia la idea de abstenerse, 
la duda moral de una vida solitaria, el descargo de multiplicarse en otros.

Extracto de La tumba de Keats.
Juan Carlos Mestre

cosas que se escapan

Flaming

Un globo, dos globos,
tres globos.

La luna es un globo
que se me escapó.
(Gloria Fuertes)

Serenidad: globo sonda.
Gloria Fuertes que voló.
La Fortuna es un reló
con cordaje de anaconda:
una inmensidad cachonda
como el sexo de un imán.
Llegan versos. ¿Dónde van

a doler mejor que en casa?
Llueve el sol. El tiempo pasa.
Micropuntos. Peter Pan.



Devocionario Pop, de Alejandro Arturo González Terriza.



Alone in the clouds all blue 
Lying on an eiderdown. 
Yippee! You can't see me 
But I can you. 

Lazing in the foggy dew 
Sitting on a unicorn. 
No fair, you can't hear me 
But I can you. 

Watching buttercups cup the light 
Sleeping on a dandelion. 
Too much, I won't touch you 
But then I might. 

Screaming through the starlit sky 
Traveling by telephone. 
Hey ho, here we go 

sencillas canciones de amor sencillo

Si uno pudiera reducirlo todo a hacer formas para su ser amado, a acunar, a tumbarse junto a, a idear una tonada de poco más de un minuto donde todo eso se pudiera expresar, a cabalgar sobre la hierba sin riendas, sin espuelas, a pelo, hasta que no hubiera ni caballo, ni hierba ni nada.

Si uno pudiera ceñirse a lo esencial, a lo imprescindible, y que todo eso tuviera una melodía, un sabor fresco a pasta de dientes, a café recién hecho en el despertar mientras la luz entra por las rendijas de una persiana medio bajada, medio subida, en una habitación desnuda con una cama grande y una silla desvencijada.

Si uno pudiera hacer eso, quizás estas canciones no existirían o no las miraríamos con la mirada añorada de aquello que no se consigue, el oficinista soñando caballos al galope en una ciudad gris de habitaciones con legajos apilados sobre mesas de madera carcomida, el paraíso de la ausencia de ataduras, el sonido de un fósforo al encenderse, el silbido suave, los ecos de Elvis en los besos en la noche avanzada.

Cradle me
I'll cradle you
I'll win your heart
With a woop-a-woo
Pulling shapes just for your eyes
So with toothpaste kisses and lines
I'll be yours and you'll be
Lay with me, I'll lay with you
We'll do the things that lovers do
Put the stars in our eyes
And with heart shaped bruises
And late night kisses
Devine



JP


De todo lo que un servidor ha leído, este que aquí dejo es un claro ejemplo de aquello que a uno le gustaría haber escrito -ya quisiera yo haber escrito, que decía Joaquín en su rap-. Separadas por trece años, la primera con su grupo, Radio Futura, en el álbum de título premonitorio, La canción de Juan Perro; la segunda ya en solitario con su heterónimo a lo Pessoa, Juan Perro, en el titulado Mr Hambre; ambas se conectan en ese ámbito donde habita la épica, lo bélico, lo mitológico, las leyendas, el cielo, la oscuridad, el destino, la fatalidad, la esperanza, las estrellas, el agua, los paisajes costumbristas, el viaje a ninguna parte, la comedia de la vida.  Enorme Mr Perro, señor don Santiago Auserón.

Lluvia del porvenir

Roto está el conjuro de los enemigos
de este pueblo oscuro que ha de florecer.

Del cielo negro cae la lluvia
lágrimas de contento inundan mis ojos.

Exhalando su alma como un perfume
nuestros muertos descansarán.

Un meteoro que se aleja del horizonte
era el espíritu que estaba envenenando el aire

No mas aceros afilados en la brisa
mis pensamientos crecen hacia el cielo.

Hay agua abundante en este páramo
y han vuelto los colores a su rostro.

Ella entiende lo que yo no sé decir
y ahora renace mi orgullo guerrero.

Su pureza me conmueve tanto
como la extraña libertad de sus costumbres.

Y sale del agua con un cuerpo nuevo
sin memoria para los dos.

Exhalando su alma como un perfume
nuestros muertos descansarán.

Hay agua abundante en este páramo
y han vuelto los colores a su rostro.

Y sale del agua con un cuerpo nuevo
sin memoria para los dos.





El carro

Sobre el polvo estrellado
De los caminos
Viene un carro de mulas
De andar cansino
Dónde vas con el carro
Si ya está oscuro
A buscar en la noche
Sitio seguro
Una mula olfatea
Ya su poblado
La otra tira el hocico
Del otro lado
Tiene el carro dos ruedas
De la fortuna
Una rueda es el sol
Otra la luna
Un camino de estrellas
Hay en lo alto
Y en el mío tinieblas
Y sobresaltos
Hay un carro en el cielo
Pintado a mano
Los chavales quisieran
Subir en vano
Déjales tú las riendas
A los chavales
Que las mulas conocen
Los arrabales
Sobre el polvo estrellado
Que cae del cielo
Iba un carro de mulas
Rayando el suelo


 

invisibilidad

No te veo. Bien sé
que estás aquí, detrás
de una frágil pared
de ladrillos y cal, bien al alcance
de mi voz, si llamara.
Pero no llamaré.
Te llamaré mañana,
cuando, al no verte ya
me imagine que sigues
aquí cerca, a mi lado,
y que basta hoy la voz
que ayer no quise dar.
Mañana... cuando estés
allá detrás de una
frágil pared de vientos,
de cielos y de años.

Pedro Salinas

lenguaraz

Now you say you're lonely
You cried the whole night through
Well, you can cry me a river
Cry me a river
'cause I cried a river over you

Now you say you're sorry
For being so untrue
So what, just cry me a river
Cry me a river
I cried a river over you

You drove me
Nearly drove me out of my head
While you never shed a tear

Remember, I remember
All that you said
Told me love was too plebeian
Told me you were through with me

And now you say you love me
Well, just to prove you do
Go on and cry me a river
I'd like to see you cry a river
'cause I´m tired of crying over you

Que si quiere que se la cante como Julie London, le espeta. Y el otro, claro, que no, que lo haga como Dinah Washington. Y se la canta, vaya si se la canta, como ella sabe. No quisiera yo haber estado en su pellejo. O sí.

humbling, poet o actor

In many ways, the work of a critic is easy. We risk very little, yet enjoy a position over those who offer up their work and their selves to our judgment. We thrive on negative criticism, which is fun to write and to read. But the bitter truth we critics must face, is that in the grand scheme of things, the average piece of junk is probably more meaningful than our criticism designating it so. But there are times when a critic truly risks something, and that is in the discovery and defense of the new. The world is often unkind to new talent, new creations. The new needs friends. Last night, I experienced something new: an extraordinary meal from a singularly unexpected source. To say that both the meal and its maker have challenged my preconceptions about fine cooking is a gross understatement. They have rocked me to my core. In the past, I have made no secret of my disdain for Chef Gusteau's famous motto, "Anyone can cook." But I realize, only now do I truly understand what he meant. Not everyone can become a great artist; but a great artist can come from anywhere. It is difficult to imagine more humble origins than those of the genius now cooking at Gusteau's, who is, in this critic's opinion, nothing less than the finest chef in France. I will be returning to Gusteau's soon, hungry for more. 

Peter O'Toole da voz -y qué voz- a Anton Ego en Ratatouille, de Brad Bird. Quizás ayudó al inglés o irlandés, depende de las fuentes, saber de qué se habla cuando dice eso de humble origins: always wanted to try being either a poet or an actor.