como si fuera esta noche la última vez

Los amigos antiguos se han quedado miopes
o no te conocen
o te ven de lejos y huyen.

Emma Martínez Bay.

La perla de esta cita se puede encontrar aquí.

A Emma, maestra, como a tantas otras, le fusilaron al marido, Eliseo, nada más acabar la guerra civil. La química corría por las venas docentes de ella. A Teruel la enviaron y de ahí a Castellón, explicando Metodología de la física y química.
No entraré en detalles. Tan escabrosos, tan ruines, tan mezquinos que a estas alturas de la película quien no los tenga claro tiene un problema.
Emma tuvo tres descendientes que sacó adelante con un valor y un coraje nada normal, estudios superiores incluidos. Y la estirpe siguió y siguió. Quiero pensar que algo de aquella gente circula por mis venas, pese a las miopías.

confundidosennegro

Hoy recordé los poemas de Vicente, esos que me marcaron durante unos años y que incluso usamos en nuestras actuaciones de CEN. Pasa el tiempo, denso y veloz a la vez, y cada vez cobra más raigambre el recuerdo de aquellas sesiones, los ensayos, la creatividad, la amistad, el compromiso, la aventura, la vida flotando como un barco.
Es domingo por la tarde de nuevo. Hace un poco de viento.

LA HISTORIA INTERMINABLE
La discoteca flota como un barco,
y tú tomas pastillas con alcohol.
Todo el mundo lo sabe,
todo el mundo te mira de esa forma,
y tus propios amigos ni se enteran.
Estás sudando, tiemblas, los dientes apretados,
los pómulos ardiendo, y las pupilas
desenfocan un mundo de penumbre y de brillos.
Tú sabes que te espían, disimulan muy mal,
aunque bailen lo sabes,
aunque algunos retiren la mirada
cuando a veces los retas con la tuya.
Es preciso que escapes hacia el baño
y procures andar con cierto aplomo:
como hienas escrutan en tus gestos
cualquier debilidad.
No puedes orinar, el prepucio te escuece,
y sientes en el pene un cosquilleo
que te hace pensar en las hormigas
y desear a muerte a una mujer.
La cabina cerrada te protege un instante,
la música te llega desde el centro
de tu propio cerebro, y puedes escuchar
cómo crece ese odio que te tienen.
Buscas otra pastilla en el bolsillo,
es amarga y redonda como el odio,
y sigues escuchando claramente
todas y cada una de las conversaciones
de esa gente sin alma que te mira.
Todos hablan de ti, y tú sigues oyendo
cómo suena el desprecio, y qué extraño ruido
hace el asco al crecer en sus entrañas.
Sales luego a la pista, disimulas bailando,
tus amigos te miran y sonríen.
Empiezas a temer una traición.
Dirías que tu alma es una rata
completamente abierta a la luz de un quirófano,
todos hurgan en ella,
y hasta sientes el frío de las pinzas
que rebuscan con asco en su interior
una prueba que firme tu sentencia.
Si te marchas a casa han de seguirte,
ya lo han hecho otras veces,
bucean en el whisky que te bebes
y aprenden a vivir entre tus tripas
cual si fueran pirañas en un río de sangre.
¡Si arrancándote el tímpano
se apagaran sus risas, las palabras de burla,
ese ruido que hace al crecer el desprecio!
Quisieras que la tierra te tragara
y sueñas con insectos sin dormir.
Estar vivo te asusta, y te envuelve
esa cosa terrible que es el miedo
cuando nace de dentro de sí mismo
sin motivo ni causa, ese miedo que es miedo
a que el miedo te venza. El verdadero miedo
que es ahora otro ruido en tu cabeza.
Tomas otra pastilla y te deseas suerte:
sabes que alguna esconde un paraíso
en el que tú has estado muchas veces,
y serías capaz,
por volver a encontrarlo un solo instante,
de pasar mil infiernos como éste.
Intentas convencerte de que todo es mentira,
de que el odio y la burla, el desprecio y el miedo,
son sólo paranoias
que habrán de esfumarse, como las otras veces,
con el día que llega.
Pero el infierno crece alrededor de ti
y su hedor contamina cada palmo de aire.
Ya no pueden tardar, parece que se animan
los unos a los otros, y tu cara de imbécil
les exige venganza. Ojalá ya no tarden.
Que te escupan ya pronto uno por uno
en el centro del alma,
porque en esa saliva corrompida
podrás lavar de nuevo
el asco que ahora sientes de ti mismo,
y esperar a otro sábado,
y volverlo a intentar.


Vicente Gallego

pre Mrs Robinson

Wake up, Maggie
I think I got something to say to you
It's late September and
I really should be back at school
I know I keep you amused
But I feel I'm being used
Oh, Maggie, I couldn't have tried anymore
You led me away from home
Just to save you from being alone
You stole my heart but I love you anyway
The morning sun, when it's in your face
Really shows your age
That don't worry me none
In my eyes you're everything
I laughed at all of your jokes
My love you didn't need to coax
Oh, Maggie, I couldn't have tried anymore
You led me away from home
Just to save you from being alone
You stole my heart but I love you anyway
All I needed was a friend
To lend a guiding hand
But you turned into a lover
And mother what a lover!
You wore me out
All you did was wreck my bed
And, in the morning kick me in the head
Oh, Maggie, I couldn't have tried anymore
You led me away from home
Just to save you from being alone
You stole my heart but I love you anyway
I suppose I could collect my books
And get on back to school
Or steal my daddy's cue
And make a living out of playing pool
Or find myself a rock & roll band
That needs a helping hand
Oh, Maggie, I couldn't have tried anymore
You made a first-class fool out of me
But I'm as blind as a fool can be
You stole my heart but I love you anyway

Fascinante el vídeo primigenio. Qué maravillosa estética y qué virginidad, balón incluido. Parece impensable hoy en día. 





De todas las opciones que plantea en esa maravillosa estrofa final, supongo que escogió la de la rock & roll band that needs a helping hand. Bien hecho. Qué pasada de canción, coño. Gracias UCLA por bucear hasta donde había que hacerlo. Bien hecho también.

grandes, grandes, grandes


Con te dovrò combattere
non ti si può pigliare come sei
i tuoi difetti son talmente tanti
che nemmeno tu li sai.
Sei peggio di un bambino capriccioso
la vuoi sempre vinta tu,
sei l'uomo più egoista e prepotente
che abbia conosciuto mai.
Ma c'è di buono che al momento giusto
tu sai diventare un altro,
in un attimo tu
sei grande, grande, grande, le mie pene
non me le ricordo più.
Io vedo tutte quante le mie amiche
son tranquille più di me,
non devono discutere ogni cosa
come tu fai fare a me,
ricevono regali e rose rosse
per il loro compleanno
dicon sempre di sì
non hanno mai problemi e son convinte
che la vita è tutta lì.
Invece no, invece no
la vita è quella che tu dai a me,
in guerra tutti i giorni sono viva
sono come piace a te.
Ti odio poi ti amo poi ti amo, poi ti odio, poi ti amo,
non lasciarmi mai più
sei grande, grande, grande
come te sei grande solamente tu.
ti odio poi ti amo poi ti amo , poi ti odio poi ti amo
non lasciarmi mai più
sei grande, grande, grande
come te sei grande solamente tu






I'd like to run away from you,
But if you never found me, I would die!
I'd like to break the chains you put around me,
But I know I never will!

You stay away and all I do
Is wonder why the hell I wait for you!
But when did common sense prevail
For lovers, when we know it never will?

Impossible to live with you,
But I know I could never live without you,
For whatever you do,
I never never never want to be in love with anyone but you!

You never treat me like you should,
So what's the good of loving as I do?
Although you always laugh at love,
Nothing else would be good enough for you!

Impossible to live with you,
But I know I could never live without you,
For whatever you do,
I never never never want to be in love with anyone but you!

You make me laugh, you make me cry,
You make me live, you make me die for you!
You make me sing, you make me sad,
You make me glad, you make me mad for you!

I love you, hate you, love you, hate you,
But I want you till the world stops turning!
For whatever you do,
I never never never want to be in love with anyone but you!

I love you, hate you, love you, hate you,
But I want you till the world stops turning!
For whatever you do,
I never never never want to be in love with anyone but you!

I love you, hate you, love you, hate you,
But I want you till the world stops turning!
For whatever you do,
I never never never want to be in love...

cabeza de ratón o cola de león

Pocas veces tanta integridad sobre un escenario, tanta coherencia, tanta honestidad. Si el precio es no trascender al público mayoritario, mire usted, ellos se lo pierden. No es por casualidad que el más joven, Diego, vaya a parar en medio.







tierra agua aire

celícola.

(Del lat. caelum, -i, cielo, y ‒́cola).


1. m. Habitante del cielo.


rupícola.

(Del lat. rupes, -is, roca, y ‒́cola).


1. adj. Que se cría en las rocas.


acuícola.

(Del lat. aqua 'agua' y esp. ‒́cola).


1. adj. Dicho de un animal o de un vegetal: Que vive en el agua. U. t. c. s.

alchemy

Anoche volvió a sonar, esta vez en vinilo, aquel maravilloso vinilo que está incrustado en mi memoria de adolescente en tiempos de instituto. Sonó en el lugar más inesperado, en el ámbito de la magia y el milagro, cuando confluyen los astros, vete tú a saber qué astros. Y volví a recordar la primer vez que se me ocurrió desentrañar la letra y el asombro y la admiración que me produjo. Hoy vuelvo sobre ella, vuelvo a leerla, a dejarme llevar por los más de diez minutos que como lo que está narrando, me van llevando a lo largo de un sendero primero, una carretera después, una industrialización, un desastre, un verse atrapado, un todo cerrado, un desempleo, un agujero sin salida, un créeme, por dios, créeme cariño, te voy a sacar de aquí...

A long time ago came a man on a track
Walking thirty miles with a sack on his back
And he put down his load where he thought it was the best
He made a home in the wilderness
He built a cabin and a winter store
And he plowed up the ground by the cold lake shore
And the other travelers came walking down the track
And they never went further, and they never went back
Then came the churches, then came the schools
Then came the lawyers, and then came the rules
Then came the trains and the trucks with their loads
And the dirty old track was the telegraph road 

Then came the mines, then came the ore
Then there was the hard times, then there was a war
Telegraph sang a song about the world outside
Telegraph road got so deep and so wide
Like a rolling river

And my radio says tonight it's gonna freeze
People driving home from the factories
There's six lanes of traffic
Three lanes moving slow

I used to like to go to work, but they shut it down
I've got a right to go to work, but there's no work here to be found
Yes, and they say we're gonna have to pay what's owed
We're gonna have to reap from some seed that's been sowed
And the birds up on the wires and the telegraph poles
They can always fly away from this rain and this cold
You can hear them singing out their telegraph code
All the way down the telegraph road 

You know, I'd sooner forget, but I remember those nights
When life was just a bet on a race between the lights
You had your head on my shoulder, you had your hand in my hair
Now you act a little colder, like you don't seem to care
But believe in me, baby, and I'll take you away
From out of this darkness and into the day
From these rivers of headlights, these rivers of rain
From the anger that lives on the streets with these names
'Cause I've run every red light on memory lane
I've seen desperation explode into flames
And I don't want to see it again

From all of these signs saying, "sorry, but we're closed"
All the way 

Down the telegraph road





Adenda, dos días después:
* Me voy a Luke S. y a su Taooine escuchándola detenidamente de nuevo.
* I've seen desperation explode into flames... Adónde me voy a ir sino a Roy Batty.

half half

Quizás sea la mejor manera de abordar a Dylan Thomas, con la persiana caída entera en pleno día, con las  luces sintéticas, con el silencio de los ecos del jazz pretérito. Se rompió la persiana de donde escribo, es festivo y no llegan sonidos de la calle y escuchaba jazz antes de escribir esto, sólo eso.
Volví al Dylan que abordé en el anterior cuaderno y que ya me dejó estupefacto. Aquí y aquí está. Me encanta su manera de escribir, tan difícil, tan alucinada, tan certera, tan entendible.


I have longed to move away
From the hissing of the spent lie
And the old terrors' continual cry
Growing more terrible as the day
Goes over the hill into the deep sea;
I have longed to move away
From the repetition of salutes,
For there are ghosts in the air
And ghostly echoes on paper,
And the thunder of calls and notes.

I have longed to move away but am afraid;
Some life, yet unspent, might explode
Out of the old lie burning on the ground,
And, crackling into the air, leave me half-blind.
Neither by night's ancient fear,
The parting of hat from hair,
Pursed lips at the receiver,
Shall I fall to death's feather.
By these I would not care to die,
Half convention and half lie. 

He deseado irme lejos
del silbido de la mentira gastada
y el incesante grito de los antiguos terrores
haciéndose más terribles mientras el día
camina sobre la loma hacia el insondable mar;
he deseado irme lejos
de las repeticiones de los saludos,
porque hay fantasmas en el aire
y ecos fantasmales en el papel,
y el trueno de llamadas y notas.

He deseado apartarme pero he sentido miedo;
alguna vida, aún no gastada, podría explotar
saliendo de la patraña antigua que arde sobre los campos,
y, restallando en el aire, dejarme medio ciego,
ni por el terror antiguo de la noche,
sombrero que se aparta del pelo,
labios en cucurucho sobre el receptor,
caeré yo ante el plumaje de la muerte;
por todo esto no me importaría morir,
a medias convención y a medias mentira.

Dylan Thomas, Traducción de Margarita Ardanaz.



Adenda del día siguiente:
Buscando en mis papeles informáticos, he encontrado otra versión del poema, esta vez de la argentina Elizabeth Azcona Cranwell:

He ansiado alejarme
del siseo de la mentira desgastada
del incesante grito de los viejos terrores
que crecen más terribles cuando el día
traspasa la colina y entra en el mar profundo;
he ansiado alejarme
de la repetición de los saludos,
porque hay fantasmas en el aire
y en la página sonidos fantasmales
y un tronar de llamados y de notas.

He ansiado alejarme, pero temo,
alguna vida, aun intacta podría estallar
de la vieja mentira que arde sobre el suelo
y crepitando en el aire dejarme a medias ciego.
Ni por el miedo antiguo de la noche,
el sombrero que se quita del pelo,
o los labios fruncidos en el teléfono,
me harán caer ante la pluma de la muerte.
No quisiera morir de todo esto,
la mitad es convención, la otra mitad mentira.

recetario heterodoxo y el existencialismo

Sin igual Javier. Ni de lejos.





Carne de cañón al chilindrón by Pilar Bardem y Luis Tosar on Grooveshark

guepardos

Las ciudades y los intercambios.

En Cloe, gran ciudad, las personas que pasan por las calles no se conocen. Al verse imaginan mil cosas las unas de las otras, los encuentros que podrían ocurrir entre ellas, las conversaciones, las sorpresas, las caricias, los mordiscos. Pero nadie saluda a nadie, las miradas se cruzan un segundo y después huyen, husmean otras miradas, no se detienen. Pasa una muchacha que hace girar una sombrilla apoyada en su hombro, y también un poco la redondez de las caderas.
Pasa una mujer vestida de negro que representa todos los años que tiene, con ojos inquietos bajo el velo y los labios trémulos. Pasa un gigante tatuado; un hombre joven con el pelo blanco; una enana; dos mellizas vestidas de coral. Algo corre entre ellos, un intercambio de miradas como líneas que unen una figura a la otra y dibujan flechas, estrellas, triángulos, hasta que todas las combinaciones en un instante se agotan, y otros personajes entran en escena: un ciego con un guepardo sujeto con cadena, una cortesana con abanico de plumas de avestruz, un efebo, una mujer descomunal. Así, entre quienes por casualidad se juntan para guarecerse de la lluvia bajo un soportal, o se apiñan debajo del toldo del bazar, o se detienen a escuchar la banda en la plaza, se consuman encuentros, seducciones, copulaciones, orgías, sin cambiar una palabra, sin rozarse con un dedo, casi sin alzar los ojos.
Una vibración lujuriosa mueve continuamente a Cloe, la más casta de las ciudades. Si hombres y mujeres empezaran a vivir sus efímeros sueños, cada fantasma se convertiría en una persona con quien comenzar una historia de persecuciones, de simulaciones, de malentendidos, de choques, de opresiones, y el carrusel de las fantasías se detendría.

Las ciudades invisibles . Italo Calvino. Traducción de Aurora Bernárdez.


La fotografía, de Emmet Gowin.

Lalo

El deporte de élite, ese gran fagocitador de individuos que no pueden responder con la misma voracidad pantagruélica a las demandas que exige más allá del mero hecho deportivo. Con los ojos incapaces de leer con detenimiento, borrosas las letras:

En un club perseguido por la tragedia, el desenlace de la desaparición de Lalo García no podía haber sido más dramático. En un pequeño embarcadero pegado al Pabellón Pisuerga de Valladolid, unos piragüistas alcanzaron a ver un cuerpo flotando, vestido con un chándal, con unas zapatillas deportivas de la talla 46, la ropa que llevaba el ex jugador el día de su desaparición 27 días atrás. El río lo devolvió al lugar en el que seguramente fue feliz por última vez, el lugar de sus hazañas, donde una camiseta colgada con su número, el 5, recuerda los días de gloria de un deportista de los de antes, de un hombre de club, del suyo y de ninguno más, porque los 13 años profesionales de Lalo García se consumieron en ese pabellón y en ese club.
Fue la época dorada del Baloncesto Valladolid, del equipo de Lalo, del equipo de Oscar Schmidt, Sabonis, Homicius y Tijonenko, entre otros, y también el de exjugadores que fallecieron prematuramente como Mike Schlegel (1963-2009), Dyron Nix (1967-2013), Siço Simón (1965-2012), Sergio Luyk (1971-2008), debido a diferentes enfermedades, incluso Carlos Montes (1965-2014), que tuvo un paso fugaz por el club y murió en un accidente de tráfico, y Matt White (1957-2013), asesinado por su esposa en Estados Unidos.
La intervención judicial de Fórum Filatélico, para la que trabajó, supuso un duro golpe
Habían pasado 27 días sin rastro de Lalo García, desde que su madre Montse denunció su desaparición. “No ha podido cometer una locura”, aseguraba con esperanza un amigo hace solo unos días, “está loco por sus hijos y no lo ha hecho”, hablando en tiempo presente y no en pasado para mantener a raya a la tragedia que por momentos parecía inevitable. Pero la mala fortuna acompañó a Lalo García desde su retirada de las canchas sin que su condición de ídolo local pudiese frenar una caída lenta pero sin ningún respiro. El golpe casi definitivo se lo dio la intervención judicial de Fórum Filatélico en 2006, empresa acusada de estafar a más de 200.000 clientes. Lalo se había incorporado a la entidad financiera como comercial. Su popularidad fue un reclamo que sirvió para captar clientes. Fórum Filatélico acrecentó una cartera de clientes que su padre, fallecido, le había legado, pero el anuncio del cierre, de la estafa piramidal con la que la entidad se había manejado durante casi 30 años y de los ahorros perdidos de miles de personas y de muchos amigos suyos, además de los propios, golpeó el ánimo de un tipo que en la cancha había sido todo fuerza y energía.
Lalo perdió gran parte de sus ahorros y la palabra de muchos de aquellos que habían confiado en él. Divorciado en dos ocasiones y con dos hijos pequeños, tuvo entonces que buscar trabajo. Ejerció de comercial para una empresa de seguridad y su situación pareció mejorar. A finales de 2014 empezó a trabajar, también de comercial, en El Corte Inglés, tras pasar unas duras pruebas que se preparó a conciencia, y según Mike Hansen, excompañero de equipo y portavoz de la familia, se le veía contento. Pero ni eso, ni el apoyo constante de sus amigos o de su familia consiguieron evitar el drama.
Lalo, que el 20 de marzo hubiera cumplido 44 años, fue un alero de 1,87 metros. Se incorporó al Valladolid muy joven, siendo estudiante del colegio La Salle. Pepe Laso, entrenador en la temporada 1988-1989, le dio la alternativa en el primer equipo, en el que formó junto a Quino Salvo, Bustos, Miguel Angel Reyes, Alonso, Juan De la Cruz, Samuel Puente, Young y Devereaux. Destacó con la selección española júnior, con la que fue medalla de bronce en el Europeo de 1990, y fue ocho veces internacional absoluto. En 1991 fue elegido el mejor debutante de la temporada en la Liga ACB. Se retiró en 2001.
Fue el capitán del club de su vida, que retiró su camiseta con el número 5 y la colgó en el techo del pabellón. Es la única que luce allí, ni siquiera la del legendario Sabonis ocupa ese lugar. Tras retirarse, Lalo ejerció de director deportivo del club y entrenó a los chavales de las categorías inferiores.
La Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB) ha decretado que la próxima jornada de competición, este fin de semana, sea de luto, en recuerdo de Lalo García. “Es una pérdida inmensa por lo que ha significado en el mundo del baloncesto y por todo lo que representó para el CB Valladolid”, afirma el presidente de la ACB, Francisco Roca. La Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP) califica al exjugador de “mito eterno”. Su excompañero Nacho Martín, jugador del Estudiantes pero formado en las categorías inferiores del Valladolid, explica: “Lalo era el jugador en el que yo me fijaba cuando era pequeño. Es un icono de la ciudad”.

Publicado hoy en El País.

entre A y B

Me escribió: Con Tom Waits en mi cabeza mientras pienso, siento, pienso.
Yo no conocía la canción. Eran ya las ocho de la tarde. Supongo que su vuelo ya había aterrizado.


In between love and trying to scheme love 
Who can tell what we may find 
Never thought love, not get caught love 
Between the magic in your eyes 
And loves like women, it's cool and breezy 
Never thought that love could be so easy 
In between love and trying to scheme love 
And in between love again 
In between love and trying to scheme love 
Who can tell what we may find 
All this time love, I sublime love 
To the feelings in my mind 
Loves like women, it's cool and breezy 
Never thought that love could be so easy 
In between love and trying to scheme love 
And in between love again