el seguro azar

Javier, con su fino olfato, la descubrió en un disco -eran discos por aquel entonces- de Labordeta, un concierto en el que Sabina debía estar invitado y la cantaba. La publicó en El hombre del traje gris, aunque yo prefiero la primera, el directo del concierto. Hoy apareció como un trallazo en mi cabeza, más de veinte años después. Al azar, seguro.

 

Recordarás la primera vez que con tu trajín nos juntó la vida, llamaste al timbre para vender libros sobre razas desconocidas… ¿qué nos sucedio? Que acabamos desnudos jugando abrazados sobre el parquet al juego del amor. Luego te marchaste sin dejar ni un papel con tu nombre y tu dirección, alguien te esperaba donde siempre a las tres y eran ya más de las dos. Volví a encontrarte meses después, la casualidad me cruzó contigo en el vestíbulo de un hotel -”¿qué demonios andas haciendo en Vigo?”- cuando me desperté me besabas los párpados: -”¿cómo te llamas?”- te pregunté después amaneció. Y así fue como el tabique de aquel hotel que nos separaba cayó; tu tenías el cuarto cientocuarentaitres, yo el cientocuarentaidos. Siglos pasaron sin que el azar, duende juguetón, sus hilos moviera; casi me había olvidado ya de tus pies subiendo por mi escalera… pero antesdeayer en un cine de barrio una voz me llamó, desde el ambigú, y supe que eras tú. Y la rara historia otra vez se repitió unos cuantos años después, en taquilla te habían dado la fila dos y a mí me dieron la tres.

amén

La palabra panceta tiene prohibida la entrada en todos los poemas, igual que la palabra sebo o la expresión lentejas con chorizo. Hay a la entrada de la poesía, como a la entrada de las discotecas, gorilas tatuados que dicen tú sí, tú no, gorilas que no conocen el usted, que tampoco dejarían entrar a la palabra usted en un local de alterne al modo en que en muchos clubes no dejan entrar a los negros o a los asiáticos o a los de Cabezón de la Sal. Por qué yo no, pregunta la palabra rechazada. Es sábado noche y a las palabras les gusta abandonar la frase en la que viven o malviven y echar una canita al aire. Por qué yo no. Tú no por panceta y tú no por sebo y tú no por gilipollas, responde el gorila tatuado, como si la palabra gilipollas fuera boba, que viene a ser lo mismo que pensar que la palabra lista es lista y la palabra baja, baja, y que la expresión reforma laboral significa reforma laboral en lugar de despojo, robo, abuso, usurpación, saqueo, latrocinio, atraco, depredación, asalto, violencia. Violencia, se entiende, laboral y asalto laboral y depredación laboral y atraco laboral y latrocinio laboral y saqueo laboral y usurpación laboral y abuso laboral y robo laboral y despojo laboral. Urge introducir en un poema la expresión reforma laboral, no en un poema lírico, claro, donde para mi gusto encajarían mejor la panceta y el sebo, tampoco en uno de carácter místico, en el que no sobrarían sin embargo las lentejas con chorizo, pero sí en una poesía de denuncia, que es ahora mismo la poesía de las clases amenazadas por los gorilas gubernamentales que pretenden dictar el significado de las palabras. Un poema que quede en la memoria del movimiento obrero y de la insumisión ciudadana y de la lucha sindical, un poema, por Dios, que los retrate y nos retrate para siempre, por los siglos de los siglos, amén.

Juan José Millás

corazón zíngaro

En el hueco que deja echo piedras para calcular a ojo la profundidad y nunca llega el sonido. Abisal.

La espantosa resaca de aquellos años en los que fuimos reyes y ni lo sabíamos quizás acabe aquí.

A veces, paradójicamente, los corazones más grandes son los más frágiles.

Hasta siempre, querida.
Hasta siempre querida.

Eurídice está viva


E tu sporco ancora di guerra, Orfeo,
come il tuo cavallo, senza la sferza,
alza il capo, non trema più la terra:
urla d'amore, vinci, se vuoi, il mondo.

Y tú, sucio aún de guerra, Orfeo,
como tu caballo, sin el látigo,
alza la cabeza, no tiembla ya la tierra:
aúlla de amor, vence, si quieres, al mundo.

Extracto de Dialogo.
Salvatore Quasimodo.
Traducción de Antonio Colinas.

en pos del estío


Verano y humo

Ya sabemos lo que cuesta
vencer la resistencia tenaz
de dos piernas unidas
                                        el sabor
de algún aliento amargó el aire
de madrugada en nuestras fauces
y el cuerpo resultó torpe al despertar
o se quejó triste por un frío olvidado

y sin embargo
más de una vez se nos otoñizan los árboles,
brilla la calle bajo la lluvia amarilla,
damos lumbre a un paseante solitario
por el puerto
                              y silbamos una melodía
ramplona, ya tarde, cuando los veleros
mienten puertos ansiados y el aire
salino no pregunta
                                        ¿quién,
quién no teme perder lo que no ama?

Manuel Vázquez Montalbán

escurriendo limones de la mano de Belenix

escurrir1.
(Del lat. excurrĕre).
1. tr. Apurar los restos o últimas gotas de un líquido que han quedado en un recipiente. Escurrir el vino, el aceite.
2. tr. Hacer que una cosa empapada de un líquido despida la parte que quedaba detenida. U. t. c. prnl.
3. tr. ant. Recorrer algunos parajes para reconocerlos.
4. intr. Dicho de una vasija: Destilar y dejar caer gota a gota el líquido que contiene.
5. intr. Dicho de una cosa: Deslizar y correr por encima de otra. U. t. c. prnl. Se escurren los pies en el hielo.
6. prnl. resbalar ( caer o desprenderse). Escurrirse el jabón de las manos.
7. prnl. Salir huyendo.
8. prnl. Esquivar algún riesgo, dificultad, etc.
9. prnl. Decir más de lo que se debe o quiere decir.
10. prnl. coloq. Excederse, por lo común inadvertidamente, al ofrecer o dar por una cosa más de lo debido.

escurrir2.
(Del b. lat. excorrigĕre, gobernar, conducir).
1. tr. ant. Salir acompañando a alguien para despedirle. U. en Cantabria y Palencia.

left running


AIRE EN EL AIRE, AGUA EN EL AGUA, EL MUNDO DENTRO DEL MUNDO


No despegarse de la tierra

No aferrar

Dejar ir


Conversaciones entre alquimistas, Jorge Riechmann

domingo ventoso


“Hola, cuidador de rebaños.
Ahí junto al camino,
¿qué te dice el viento al pasar?”

“Que es el viento, y que pasa,
y que ya pasó antes,
y que pasará después.
¿Y qué te dice a ti?”

“Mucho más que eso,
me habla de muchas otras cosas.
De recuerdos y de saudades
y de cosas que nunca fueron”.

“Nunca oíste pasar al viento.
El viento habla sólo de viento.
Lo que le oíste es mentira
y la mentira está en ti”.

De El cuidador de rebaños, F. Pessoa/Alberto Caeiro.
Aquí está en su idioma original.

together vs lonely



Over My Shoulder
(Olson / Louris)

Left running you said you were flying
Left running you said you were cold
Any statute you can name
Like the ones that I fell for

I've been looking over my shoulder
Would you love me then you're older
Would you love me then you're older
Still I know you're true

The first game is lost and you will
Another game is hide in your fear
Oh please tell me how my heart
How can my heart belong to you

I've been looking over my shoulder
Would you love me then you're older
Would you love me then you're older

Every time that you look my way
I feel so homeless
Your dreams own me

These landslides and buildings too high
That blocks the sun for everyone
Oh the law lives everywhere
And it lives without a care

I've been looking over my shoulder
Would you love me then you're older
Would you love me then you're older
Still I know you're true

I've been looking over my shoulder
Would you love me then you're older
Would you love me then you're older
Still I know you're true


Two Hearts
(Olson / Louris)

Well I know your name
Takes you back from where you came
Your words, they shone
Sometimes it's real to be alone
So real to be alone

I survive it's true
But when I get close to June
Alright, OK, it's just two hearts tha make us pay
Two hearts that make us pay

It's no better when you try
Well have you stopped to watch Sly fly
Well have you stopped to watch Sly fly

I-yi-yi-I'm lonely
I-yi-yi-I'm lonely
I-yi-yi-I'm lonely

Well the love you need
I don't expect you to let me see
You held your grace
It's just two hearts that make us pay
Two hearts that make us pay

You appear so strong
But only faith could lead us home
Alright, OK, it's just two hearts that make us pay
Two hearts that make us pay
Two hearts that make us pay





memento mori

sicalipsis.

(Del gr. σῦκον, higo, y ἄλειψις, acción de untar, frotar).

1. f. Malicia sexual, picardía erótica.

pleonasmo.

(Del lat. pleonasmus, y este del gr. πλεονασμός).

1. m. Ret. Figura de construcción, que consiste en emplear en la oración uno o más vocablos innecesarios para que tenga sentido completo, pero con los cuales se añade expresividad a lo dicho; p. ej., lo vi con mis propios ojos.

2. m. Demasía o redundancia viciosa de palabras.

epistemología.

(Del gr. ἐπιστήμη, conocimiento, y -logía).

1. f. Doctrina de los fundamentos y métodos del conocimiento científico.

parnaso.

(Del lat. Parnāsus, y este del gr. Παρνασός).

1. m. Conjunto de todos los poetas, o de los de un pueblo o tiempo determinado, en alusión a la mítica morada de Apolo y las Musas.

2. m. Colección de poesías de varios autores.

cadalso.

(De cadahalso).

1. m. Tablado que se levanta para la ejecución de la pena de muerte.

2. m. Tablado que se levanta en cualquier sitio para un acto solemne.

3. m. ant. Fortificación o baluarte de madera.

eflorescencia.

(Del lat. efflorescens, -entis, eflorescente).

1. f. Med. Erupción aguda o crónica, de color rojo subido, con granitos o sin ellos, que se presenta en varias regiones del cuerpo y con particularidad en el rostro.

2. f. Quím. Conversión espontánea en polvo de diversas sales al perder el agua de cristalización.

pulverulento, ta.

(Del lat. pulverulentus).

1. adj. En estado de polvo. Sustancia pulverulenta.

2. adj. p. us. polvoriento.

arriate.

(Del ár. hisp. arriyáḍ, y este del ár. clás. riyāḍ, pl. de rawḍ, huerto).

1. m. Era estrecha y dispuesta para tener plantas de adorno junto a las paredes de los jardines y patios.

2. m. Calzada, camino o paso.

3. m. encañado ( enrejado de cañas).

solipsismo.

(Del lat. solus ipse, uno mismo solo).

1. m. Fil. Forma radical de subjetivismo según la cual solo existe o solo puede ser conocido el propio yo.

guess who I am!

CALLES DE SHANGAI

I

La mariposa blanca del parque es leída por muchos.
¡Amo esa mariposa blanca de la col como si fuese una esquina flameante
de la verdad misma!
Al amanecer empiezan a correr las masas por nuestro silencioso planeta.
Entonces, se llena de gente el parque. Para cada uno, ocho rostros
pulidos como jade, para todas las situaciones, para eludir
errores.
Para cada uno, también el rostro invisible que refleja “algo
de lo que no se habla”.
Algo que aparece en instantes cansados y es áspero como un trago
de licor de serpiente con su largo dejo escamado.
Las carpas en el estanque se mueven constantemente,
[nadan mientras duermen,
son un ejemplo para los creyentes: siempre en movimiento.

II

En la mitad del día. La ropa lavada flamea en el viento
gris marino, alto sobre los ciclistas
que vienen en denso enjambre. ¡Prestad atención a los laberintos laterales!
Estoy rodeado de signos de escritura que no puedo descifrar,
soy completamente analfabeto.
Pero he pagado lo que debía y tengo recibo de todo.
He cargado con tantos ilegibles recibos.
Soy un árbol viejo con hojas secas que cuelgan todavía y
no pueden caer a tierra.
Y un soplo del mar hace que todos esos recibos crujan.

III

Al amanecer empiezan a caminar las masas por nuestro silencioso planeta.
Todos estamos a bordo en la calle,
es el tumulto, como en la
cubierta de un ferry.
¿Hacia dónde vamos? ¿Son suficientes las tazas?
¡Considerémonos felices, porque alcanzamos a abordar esta calle!
Estamos a mil años del nacimiento de la claustrofobia.
Tras cada uno de los peatones, flota aquí una cruz que quiere alcanzarnos,
pasar junto a nosotros, reunirse con nosotros.
Algo que quiere deslizarse en nosotros de atrás y cubrirnos
los ojos y susurrar “¡adivina quién soy!”.
Parecemos casi felices al sol, mientras nos desangramos por
heridas que no conocemos.

Tomas Tranströmer