la ausencia de Mark

Keeping Things Whole

In a field
I am the absence
of field.
This is
always the case.
Wherever I am
I am what is missing.

When I walk
I part the air
and always
the air moves in   
to fill the spaces
where my body’s been.

We all have reasons
for moving.
I move

to keep things whole.

Dejar las cosas intactas

En un campo
yo soy la ausencia
de campo.
Esto es
siempre así.
Donde quiera que esté
yo soy lo que falta.

Cuando camino
parto el aire
y siempre
el aire ingresa
a llenar los espacios
donde ha estado mi cuerpo.

Todos tenemos razones
para movernos.
Yo me muevo
para dejar las cosas intactas.

Lamento no saber quién lo traduce. Mark Strand murió hace unos días. Aquí hay una bella necrológica.
Yo lo descubrí ayer, confieso. El poema que hoy traigo, A. me lo mostró en su móvil, desconocedores ambos de la autoría. Pero algo me dijo que la cosa iba en serio. Y efectivamente. 

cerraduras


Young Venetian Lady's Dürer Portrait Revisited

Volví para ver a la joven veneciana que me mostró el consuelo del amor. Es inmortal y me causa dulcemente daño. Está entregada a un aire que nunca me abrirá. Hace siglos tuve un sueño en sus labios. Está intacto. Ella ahí lo dejó y ahí se queda, cerrado para mí, que lo soñé.

Juan Gelman y Alberto Durero, allá por 1505.

la termodinámica de Jesús

Nuestro Jesús se exilia a Canadá. Y en Canadá hace frío, y hay nieve, y la tierra se hiela. y las imágenes que todo ello genera el poeta lo utiliza en medio, imagino, de la desazón del desarraigo, de la extrañeza de una lengua, de un paisaje, de un mundo. Nadie muere de frío/ de distancia, dice en voz alta, como queriendo convencerse, exorcizando su dolor, aferrándose a la inevitable primavera.

Tres poemas breves y una comunicación

1

Está tan frío el mundo
que duele la vida en los ojos

inútil sol que sólo sirves
para hacer que la nieve sea más nieve.


Y sin embargo el agua
aún vive bajo el hielo
donde el agua se defiende de ser hielo

la hierba está esperando
abrigada del frío por el frío.

3

Nadie muere de frío
de distancia

como los árboles déjate
helar para guardar la vida dura-
mente mientras la vida es dura y fría

las yemas de los dedos de los árboles
no han perdido el color de la esperanza.

4

Si llamas
al bosque
por teléfono
lo cogerá el invierno
seguramente

pero si vas
al bosque
en invierno
hablarás con los árboles
directamente
sobre la inevitable
primavera.

Jesús López Pacheco

Wols

De 1913 en Berlín a 1951 en París. Principio y fin de recorrido en esa Europa antológica, probablemente sin parangón histórico. No tengo los suficientes conocimientos para  irme a la aseveración, pero me da que en ningún momento de la historia, al menos en Europa, ocurrió tanto y con tanta densidad. Y claro, los raros tenían que aparecer por algún resquicio. Los extraños hasta de sí mismos, los que no se reconocían en los grandes movimientos y tampoco eran asimilados por ellos. Los perimetrales. Murió pronto, de un forma un tanto esperpéntica, después de haberse bebido el agua de los floreros y de nadar en la pobreza durante años. El reconocimiento público, aún minoritario, a posteriori.
Una historia, aunque no frecuente, nada nueva.
La fotografía de la figura masculina es un autorretrato, allá por 1932.

aprobó en septiembre

marineros

Érase de un marinero
que hizo un jardín junto al mar,
y se metió a jardinero.
Estaba el jardín en flor,
y el jardinero se fue
por esos mares de Dios.

Antonio Machado

such a small mistake

The Balcony

It was a night like this, at the end of summer.

We had rented, I remember, a room with a balcony.
How many days and nights? Five, perhaps–no more.

Even when we weren’t touching we were making love.
We stood on our little balcony in the summer night.
And off somewhere, the sounds of human life.

We were the soon to be anointed monarchs,
well disposed to our subjects. Just beneath us,
sounds of a radio playing, an aria we didn’t in those years      know.

Someone dying of love. Someone from whom time had taken
the only happiness, who was alone now,
impoverished, without beauty.

The rapturous notes of an unendurable grief, of isolation    and terror,
the nearly impossible to sustain slow phrases of the    ascending figures–
they drifted out over the dark water
like an ecstasy.

Such a small mistake. And many years later,
the only thing left of that night, of the hours in that room.

Louise Glück

El balcón

Era una noche como esta, al final del verano.

Habíamos alquilado, lo recuerdo, un cuarto con balcón.
¿Cuántos días y noches? Cinco, tal vez... no más.

Hasta cuando no nos tocábamos estábamos haciendo el amor.
Salíamos a nuestro pequeño balcón en la noche de verano.
Y lejos, en algún lugar, los sonidos de la vida humana.

Éramos monarcas que pronto serían coronados,
con la mejor disposición hacia nuestros súbditos. Debajo,
el sonido de una radio, un aria que entonces no conocíamos.

Alguien muriendo de amor. Alguien a quien el tiempo le había      quitado
la única felicidad, que había quedado sola,
empobrecida, sin belleza.

Las arrobadoras notas de un dolor insoportable, de aislamiento y terror,
las lentas frases de la melodía ascendente, figuras casi     imposibles de sostener,
flotaban sobre el agua negra
como un éxtasis.

Un error tan pequeño. Y muchos años más tarde,
lo único que quedó de esa noche, de las horas en esa    habitación


Traducción de Mirta Rosemberg

la higuera estelar

Estoy pensando en buscar
Algún planeta habitable
Porque el aire respirable
Está empezando a faltar
Se funde el hielo polar
La mar sube amenazante
Ni gota de carburante
Queda en el hondo subsuelo
Qué tomadura de pelo
No hay futuro por delante
En una nave estelar
Va la quimera del hombre
Derecha a ningún lugar
Andamos narcotizados
La gente no duerme quieta
Como un limón el planeta
Exprimen los potentados
Parecen muy empeñados
En dar a la humanidad
Un grado de libertad
Que no lo alcanza un cohete
Y así pagarse el billete
Hacia la inmortalidad
En una nave estelar
Va la quimera del hombre
Derecha a ningún lugar
Dios de la tecnología
Me estoy quedando perplejo
No quiero llegar a viejo
Con esta duda sombría
Me pregunto si algún día
Los técnicos de la Nasa
Para saber lo que pasa
No inventarán un pasaje
En que se termine el viaje
Antes de salir de casa
No quiero viajar
En una nave estelar
Con los pies sobre la tierra
Quiero estar
No quiero viajar
En una nave estelar
A la sombra de una higuera
Una siesta voy a echar
En una nave estelar
Va la quimera del hombre
Derecha a ningún lugar





La nave estelar by Juan Perro on Grooveshark

necesidad de paisajes

Yo sé
que el tierno amor escoge sus ciudades
y cada pasión toma un domicilio,
un modo diferente de andar por los pasillos
o de apagar las luces.
              
Y sé
que hay un portal dormido en cada labio,
un ascensor sin números,
una escalera llena de pequeños paréntesis.
              
Sé que cada ilusión
tiene formas distintas
de inventar corazones o pronunciar los nombres
al coger el teléfono.
Sé que cada esperanza
busca siempre un camino
para tapar su sombra desnuda con las sábanas
cuando va a despertarse.
              
Y sé
que hay una fecha, un día, detrás de cada calle,
un rencor deseable,
un arrepentimiento, a medias, en el cuerpo.
              
Yo sé
que el amor tiene letras diferentes
para escribir: me voy, para decir:
regreso de improviso. Cada tiempo de dudas
necesita un paisaje.

LGM

el equilibrio y las fuerzas

Mecànica terrestre

Veus, és així que tot pot començar.
Després, el més profund. Ara projecta
les figures senzilles, els acords
i els contrasts, les anades cauteloses
i les vingudes ràpides, els gestos
que no s'amaguen a ningú. Jo ho veus,
ara tan bé com qualsevol moment.
Ets a una plaça amb cases a mig fer,
com magranes badades, que deslliuren
granets de cel envidreït.
Els vells
recullen llum com ningú, a les mans
de cera que no es fon, plàcida. Els joves
surten embriagats del cine heroic
i llencen cigarrets a terra, durs
com la pedra que vol clavar un ocell.
Al cafè no del tot luxós, un home
que va pels cinquanta anys i és moll però
vehement, com un drap de barberia,
no sap si prefereix d'oferir foc
ell mateix, a la noia que ho espera,
o d'enviar-hi, humiliant-lo, el mosso
sorneguer, que li espia l'avidesa.
Un aneguet femení, amb una ratlla
de mercromina al turmell dolç on no
trobaràs cap ferida, va corrent
per nua passió, car no té pressa
i vol que ho sapiguem, i riu als vidres
de cada aparador. Ja ho veus. Un món.
Un instant d'un capvespre, has vist els cossos
i les distàncies. Ara calcula
les masses, les libracions dels cors. 
"

Mecánica terrestre

¿Lo ves? así puede todo comenzar.
Después, lo más profundo. Ahora proyecta
las figuras sencillas, los acordes
y los contrastes, las idas cautelosas
y las venidas rápidas, los gestos
que a nadie se le esconden. Ya lo ves,
ahora tan bien como en cualquier momento.
Estás en una plaza a medio edificar
y, cual granadas hendidas, las casas
ofrecen granos de cielo de cristal.
Mejor que nadie los viejos recogen luz
en manos de mansa cera sin fundir.
Los chicos salen ebrios de un heroico
filme y lanzan cigarrillos al suelo
piedras que un pájaro buscan ensartar.
En el café no del todo lujoso,
un hombre casi cincuentón, débil
mas vehemente, como un paño de barbero,
no sabe si prefiere darle fuego
él mismo a la chica que lo espera
o enviar, humillándolo, al mozo
taimado que le espía su avidez.
Un ánade juvenil, con una raya
de mercromina en el tobillo dulce
donde no hallarás herida alguna,
corre por nuda pasión, pues va sin prisa
y quiere que se note; a los cristales ríe
de cada escaparate. Un mundo, ya lo ves.
En un momento de un anochecer, has visto
cuerpos y distancias. Ahora calcula
las masas, las libraciones del corazón-

Gabriel Ferrater. Traducción de Mª Àngels Cabré.

Quien quiera estudiar más, aquí tiene.

nudo2, da.
(Del lat. nudus).
1. adj. desnudo.

libración.
(Del lat. libratĭo, -ōnis).
1. f. Movimiento oscilatorio que un cuerpo, ligeramente perturbado en su equilibrio, efectúa hasta recuperarlo poco a poco.
2. f. Astr. Cada uno de los movimientos oscilatorios de la Luna, reales o aparentes, por los cuales la zona visible del satélite varía ligeramente.

mecánica.
(Del lat. tardío mechanĭca, y este del gr. μηχανικ).
1. f. Parte de la física que trata del equilibrio y del movimiento de los cuerpos sometidos a cualquier fuerza.

mi libro

Domingo cubierto y lluvioso, con la salud de nuevo en manos víricas o, simplemente, exhausto o ambas cosas. La mesa hecha un cuadro de papeles y libros. La casaca negra ya preparada, como el traje de los toreros. Y las ollas pidiendo más madera mientras el Ibuprofeno desfila ante ellas. Entre estas imágenes me dispongo a abordar la despedida de la semana que empezó con el Apollo XIII y acaba con un batiscafo. No suelo hablar explícitamente de mi libro en este cuaderno, pero hoy, mira tú por dónde, me he permitido una licencia. Los sonidos que me acompañan son el borboteo del caldo en tres ollas, el de un partido de fútbol pasado por agua en el parque adyacente, la vibración del móvil en silencio, la teclas que hacen aparecer estas letras y, de cuando en cuando, Los Madison. También las imágenes de ayer, y las de antes, las del viernes, las del jueves, y así en una cuenta atrás; las imágenes que tienen sonidos en una especie de sinestesia. Tantos ojos, tantas miradas, tantas giros de caderas imperceptibles, tantas lágrimas vistas, oídas, soñadas, tantas risas, sonrisas, abrazos, caricias, versos, más abrazos.

Todo resuena, todo alimenta el oído, el que se halla en el interior de la masa gris.


hermetismos

Con hermetismo

He visto dulces amores
como besos funestos.

He visto risas claras
como odio macilento.

He visto, de cerca, la vida
como secreta risa.

Os dejaré estos versos:
la sangre me sobrevive.

Sin hermetismo

He visto dulces amores
y besos funestos.

He visto risas claras
y un odio macilento.

He visto, de cerca, la vida,
el nacimiento del hombre.

Ahora sólo pido
la paz para mis hijos.


Amb hermetisme

He vist dolços amors
com besades funestes.

He vist rialles clares
com odi macilent.

He vist, de prop, la vida
com secreta rialla.

Us deixaré aquests versos:
la sang em sobreviu.

Sense hermetisme

He vist dolços amors
i besades funestes.

He vist rialles clares
i un odi macilent.

He vist, de prop, la vida,
la naixença de l'home.

Ara tan sols demano
la pau per als meus fills.

Joan Perucho

Gracias a S, que ejerció de traductora.

macilento, ta.
(Del lat. macilentus).

1. adj. Flaco y descolorido.

el aspecto exterior




Un tema que siempre me ha parecido apasionante, del que históricamente hay una suculenta bibliografía y que, a día de hoy, poco más allá de lo de Guarnidó encontramos, sálvenseme las distancias. Valga como ocasión para recordar cuando descubrí la primera entrega de Black Sad, del que ya no me despegué hasta hoy. Fue una alegría saber que les habían dado el Premio Nacional este año, aunque me quedé con la duda de si hubiera deseado una respuesta análoga a la de Savall y Colita.


Giovanni es una de esas figuras que a uno le llevan a preguntarse si el contexto histórico lo es todo. Cuesta imaginar un saber tan diversificado, una curiosidad tan inabarcable en nuestros días. O quizás los patrones de medida deberían ser otros y yo esté confundido, no sé; es un tema sobre el que creo que no tengo una opinión formada, quizás por falta de reflexión. El caso es que Della Porta le dio a tantos palos y tan interesantes que no queda sino la perplejidad y la admiración. El que hoy traigo aquí tiene estas bellas ilustraciones en su original. Da ahí a Guarnidó, nada, ya digo. Disfruten con los enlaces que les dejo y con la biografía.
La obra, por cierto, es de 1583 y se titula De humana physiognomonia.