no different from



Tras haberla visto varias veces en el tiempo, la frase clave -y hay dura competencia- que se me quedó flotando es:
- She was no different from anyone else.
Encontré esto al respecto. Me pareció acertado y sucinto. Para qué duplicar, pues.

Espartaco y Boris

De todas las versiones que llevo escuchadas, la que más me gusta. Apunto momentos: 1:20, 1:38, 7:50. La presencia de Boris es inmensa. Inmenso niño chico.

la predicha muerte del jazz

También salió aquel día:

West 52nd Street

El jazz se está muriendo. Agonizante
aún da lecciones, mientras los siniestros
grupos de blancos buitres le rodean
y hunden su pico en la carne aún viva.

Los negros le abandonan. Tienen prisa
en llegar al despacho, profesiones,
cargos ejecutivos o al Senado.
Se sienten importantes en su empleo
pues pisan un terreno antes prohibido.

Y el jazz se está muriendo sin su ayuda.
Y los blancos aguardan el relevo.

Os quitarán el jazz. Y sin "swing", preso
en el papel pautado, asomará
su esquelético cuerpo entre las rejas.

Le integrarán, como a vosotros, negros,
en su sólida cárcel de sonidos.

Habrí­a que hacer algo. Deberí­a
alguien romper el vidrio de la alarma
y alertar a la gente. La elección
entre el dolor de un pueblo y la obra de arte
excepcional, no ofrece duda alguna.

Se nos está muriendo el jazz, la música
despreciada y amada. Humana. Mágica.
El oscuro milagro de este siglo.
La gran creación del negro de Norteamérica.

J. M. Fonollosa

sin noticias de

Me la encontré anoche en un poema de Constantino. Qué ignorancia la mía.

ignaro, ra
Del lat. ignārus.
1. adj. Que no tiene noticia de las cosas.

Traducción de Ramón Irigoyen:



cerca del puerto

De las varias ajenas que abordé el otro día, empiezo por traer la de Manolo. Poco a poco irán cayendo más por aquí. Bien pensado, ahora con la distancia, nunca mejor dicho, pareciera que la escaleta tenía su sentido.



de bares y naves

Cuando hace unos meses me encontré frente a esta imagen pensé: este tío sabía lo que es una bar: una nave.
Aporto dos versiones de la imagen, que hasta en esto hay variabilidad. La mejor que se puede encontrar en la red está aquí, en lo del MOMA, pero no se puede descargar. El título, por cierto, es Marchand de vin, 15 rue Boyer y está catalogada en 190-11.



no hay literatura, no

Pues menos mal que no me gustaba. Pff.


Miro al techo que hoy ha vuelto a gotear,
hacía tiempo que no llovía así.
Y cada gota golpeando contra los cacharros de metal
me hace pensar unas veces en sangre y otras veces en ti.
Lo que en realidad viene a ser lo mismo.
Lo que, por crueldad, ahora viene a dar igual.
O puede ser un ángel que una vez perdió la fe y fue
expulsado, y que ha venido a agonizar justo encima de mi
hogar y estas gotas sean sus lágrimas.
O puede que sea por hacer entrar ya en razón
y llegar a comprender que dentro de este horror no hay
literatura, no, y eso tú lo sabes bien a fuerza de caer una
y otra vez en una trampa mortal que en el tiempo dura ya
ocho años y medio. Seré muy breve: te quiero, y esto duele.
Y vino un pájaro a posarse en mi ventana.
Tenía una ala rota y su plumaje era gris y azul.
Y al acercar mi mano y comprobar que no, no echaba a volar
supe de inmediato que lo enviabas tú.
Lo tomé entre mis garras y lo dejé morir,
y cuando lo hizo aún llovía aquí.
Y la sangre al gotear entre zarpas de animal presagió mi
suerte, como una ave que voló de Madrid hacia Gijón aun herida de muerte,
rescribiendo la espiral de prometer hacerlo bien,
de cometer un nuevo error, de no saber pedir perdón o pedirlo
demasiadas veces.
Y aunque ahora escupo una oración helado de terror ningún dios
responde aún.
¿Soy yo el que no ve o es que todavía no se hizo la luz?
Seré muy breve: te extraño, y esto duele.

Trato de encontrar una salida
pero no recuerdo ni por dónde hemos entrado aquí.
Y contemplo junto a mí el cadáver del que fui,
según tú, en una ocasión,
y es la mancha de humedad la de la herida mortal
impregnada en el colchón,
y ahora que te oigo llorar en lugar de ir hacia ti
me vuelvo a anestesiar y me limito a subir el volumen
del televisor,
o me concentro en recordar, para no pensar en ti,
que tendría que llamar y que alguien venga a reparar
la gotera de una puta vez, que ya cansé de recoger litros de
agua gris, gris como un metal
que un día relució y que ahora es suciedad.
¿Qué se hace para amar lo que quise despreciar ya una
y mil veces?
Seré bien breve: te he perdido, y esto duele.

érase una vez la extrañeza

Yo también amo Freaks, aunque aquí creo que no estuvo censurada y yo la vi ya entrado en años, no como el inglés. También amo Once upon... cuya cinefilia y melancolía es salvaje y no apta para todos los públicos.
Las volví a ver de nuevo esta semana. Regalos.

de lo propio y de lo ajeno

De lo propio y de lo ajeno.
La configuración de la mirada poética en Juan Bay.

EQUIPO PARA, Santa Cruz de Tenerife.
Sábado 5, octubre, 2019, 21.30h.

En esta ocasión, y en absoluta primicia mundial, el autor, ya consagrado y dando comienzo a su gira interplanetaria, presentará una colección de poemas donde la alternancia entre la poesía propia y la ajena va desvelado cómo está configurada la mirada poética del interfecto. No tanto los poemas o los poetas a los que uno, consciente o inconscientemente, imita o evoca, sino la influencia de los mismos en la construcción de un universo propio, de un entendimiento autónomo respecto a cómo desentrañar lo que nos rodea, lo que nos habita. De Plinio el joven -¿o era el viejo?- a la publicidad de Volkswagen, de Anne Sexton a los haikus de aquellas tierras lejanas, pasando por Billy Wilder, por poner ejemplos.
Esta vez sin orquesta, ni bajo ni batería. Piano. Solo piano.



riggers' world

polipasto
1. m. polispasto.

polispasto
Del lat. polyspaston, y este del gr. πολύσπαστον polýspaston.
1. m. Aparejo de dos grupos de poleas, uno fijo y otro móvil.

eslinga
Del ingl. sling.
1. f. Maroma provista de ganchos para levantar grandes pesos.

otro concierto en Fa es posible

el descendimiento





Esta es la ficha y la vista aumentada en la página de El Prado. Estuve un buen rato frente al lienzo. Me separé, visité otros y regresé. Así varias veces. No daba crédito.

un plan para los dos

Cada vez entiendo, me gusta y me voy más a la heroína. Casi que los envidio.



"Parece ser que va a llover,
el aire aquí es más cálido", me dijo una mujer
de aspecto amable y peinado imposible
esta mañana en el ascensor. ¿Por qué nadie me iba a mentir allí?
Tal revelación me impidió dormir.
Tracé un ambicioso plan, consistía en sobrevivir.
Y mi voz era un imán, y así logré captar,
paseando por el Carrefour, a un ejército de un centenar.
Y nos reuniremos en los aeropuertos,
y al calor de una smoking-room en la que no entra aire ni luz
hablaremos del tiempo y acaso del gobierno,
y trazaremos nuestro magno plan, y a una estación sucederá otra igual.

Parece ser que fracasé,
mi rostro hoy no apareció por televisión.
Da igual, yo, como buen occidental,
sé nadar igual que un pez, un pez en un mar de mediocridad.
Casi claudiqué. Decían de mí:
"con lo que hay dentro de ti, no estará nada mal si mañana estás aquí".
Y en la cama de un sucio hospital
continúo en soledad disparando como Kevin Ayers
a una lena llena, tan, tan llena,
que no, no puedo fallar, que no voy a fallar.
Y sé que no querrás volver a confiar en mí;
ya nadie confía en la energía nuclear después de lo de Chernobyl.
Pero el cielo, aún tan negro,
es nuestro cielo, es nuestro,
y tengo un ambicioso plan, consiste en sobrevivir.

(Yo te quiero, y no, no he hecho
y sé que no haré jamás nada más real y nada más sincero.
Yo te quiero, y tengo un plan para los dos,
consiste en sobrevivir.)