postre en ciernes


frangollo
Del lat. frangĕre 'romper'.
1. m. Granos quebrantados de cereales y legumbres.
2. m. Cosa hecha deprisa y mal.
3. m. Cuba y P. Rico. Dulce hecho de plátano machacado.

frangollar 
De frangollo.
1. tr. Quebrantar los granos de cereales o legumbres.
2. tr. coloq. Hacer algo deprisa y mal.

trabajo en altura

Levantando el lunes.
Hay una luz que roza la obscenidad.



God, she's beautiful

De visita periódica obligada. Excelsa.
Y sí, es bella y sexi. Mucho.




“One day about a month ago, I really hit bottom. You know, I just felt that in a Godless universe, I didn't want to go on living. Now I happen to own this rifle, which I loaded, believe it or not, and pressed it to my forehead. And I remember thinking, at the time, I'm gonna kill myself. Then I thought, what if I'm wrong? What if there is a God? I mean, after all, nobody really knows that. But then I thought, no, you know, maybe is not good enough. I want certainty or nothing. And I remember very clearly, the clock was ticking, and I was sitting there frozen with the gun to my head, debating whether to shoot.
All of a sudden, the gun went off. I had been so tense my finger had squeezed the trigger inadvertently. But I was perspiring so much the gun had slid off my forehead and missed me. And suddenly neighbors were, were pounding on the door, and, and I don't know, the whole scene was just pandemonium. And, uh, you know, I-I-I ran to the door, I-I didn't know what to say. You know, I was-I was embarrassed and confused and my-my-my mind was r-r-racing a mile a minute. And I-I just knew one thing.
I-I-I had to get out of that house, I had to just get out in the fresh air and-and clear my head. And I remember very clearly, I walked the streets. I walked and I walked. I-I didn't know what was going through my mind. It all seemed so violent and un-unreal to me. And I wandered for a long time on the Upper West Side, you know, and-and it must have been hours. You know, my-my feet hurt, my head was-was pounding, and-and I had to sit down. I went into a movie house. I-I didn't know what was playing or anything.
I just, I just needed a moment to gather my thoughts and, and be logical and put the world back into rational perspective. And I went upstairs to the balcony, and I sat down, and, you know, the movie was a-a-a film that I'd seen many times in my life since I was a kid, and-and I always, uh, loved it. And, you know, I'm-I'm watching these people up on the screen and I started getting hooked on the film, you know. And I started to feel, how can you even think of killing yourself. I mean isn't it so stupid? I mean, l-look at all the people up there on the screen. You know, they're real funny, and-and what if the worst is true.
What if there's no God, and you only go around once and that's it. Well, you know, don't you want to be part of the experience? You know, what the hell, it's-it's not all a drag. And I'm thinkin' to myself, geez, I should stop ruining my life - searching for answers I'm never gonna get, and just enjoy it while it lasts. And, you know, after, who knows? I mean, you know, maybe there is something. Nobody really knows. I know, I know maybe is a very slim reed to hang your whole life on, but that's the best we have. And then, I started to sit back, and I actually began to enjoy myself.”

le daba solo en la mitad

El sol de la tarde

Este cuarto ¡que bien me lo conozco!
Ahora lo alquilan, junto con el de al lado,
para oficinas comerciales. Toda la casa
transformada en oficinas de intermediarios,
y de comerciantes, en Compañías.

¡Ay, este cuarto, qué familiar me es!

Aquí, junto a la puerta, estaba el sofá;
delante de él la alfombra turca;
cerca el estante con dos jarrones amarillos.
A la derecha, no, enfrente un armario de luna.
En el centro la mesa en que escribía,
y tres sillas de paja, grandes.
Y junto a la ventana aquella cama
en la que nos amamos tantas veces.

En algún sitio estarán aún los pobres.

Y junto a la ventana aquella cama;
el sol de la tarde le daba solo en la mitad.

… Una tarde, a las cuatro, nos habíamos separado
por una semana solamente… ¡Ay!,
la semana aquella ha sido para siempre.

C. Kavafis.
Traducción de Ramón Irigoyen.

víctimas y vasos de güisqui

Tan inverosímil como dura, muy dura. Tragedia ética impecable, que para eso está detrás quien está.
Si yo tuviera el placer de conocer a Lucy -estudió para abogada pero no ejerció...-, me iría gustosamente esta tarde, sobre las cinco, a lo del vaso:

It would be understandable if you felt, at this particular juncture in your own and our collective national life, unable to welcome any further uncertainty. But, if you have passed through the looking glass – often with the help of a whisky glass – as I have, and your fractured psyche is now leaning into a life where nothing is as it seems and we walk on shifting sands scattered on the backs of turtles while political event horizons make the very air quake around us, welcome to BBC One’s new drama The Victim.

El resto está aquí.

echarse al monte

El mismo día que Álex se despedía en Madrid yo veía a Pablo en Alicante. Pablo: a los poetas rusos les gustan los negrazos, citando al inefable Limonov. Álex: de retiro al campo a montar un museo pop. Pablo: lo entrevista el gurú y unos días después se cuelga. Álex: qué deprisa se pasó la juventud.
Excelsos ambos en nuestro árido panorama patrio que cerró el fin de semana con un reflejo electoral inequívoco. No me extraña que a uno le dé por fijarse en la chica de Mel y al otro por irse a buscar miel.
Los dos me llegaron de manos amorosas que me leen bien. Gratitud.
Sigue haciendo poco frío para lo que quisiera.
Tengo que reconocer, y lo siento,
que creí más de una vez que era cierto.
Sé muy bien, que es mejor callar
porque el tiempo todo lo calma.
Pero yo tengo que escupir
este nudo de la garganta.
Cuantas veces yo pensé
que esto no iba a suceder.
Y al final pasó, y ahora sé que no,
que no volveré a encontrarme tu mirada.

Ojalá yo pudiera echar
este nudo de la garganta.
Creo que voy a renunciar
porque me tiemblan las palabras.




FUNDACION CLUB 45 from Juan Marigorta on Vimeo.

flirtea

La admira y se le nota. Yo creo que escribe toda la escena aposta como declaración de amor. No es de extrañar.

motirists

Como en aquella ocasión, di  con ella algo así como cuarenta años después. No la tenía en mi memoria infantil por  casualidad.
Desde la secuencia inicial de los títulos de crédito de Saul, pasando por el intermedio, hasta la duración original -3 horas y media...-. Como Saul, también Kramer era de origen  judío.
Ya no se hacen.

G. P.

Benjamín ya estuvo por aquí en alguna ocasión anterior. No lo he leído mucho, pero cuando lo he hecho he tenido la sensación de que no es mi poeta. En la primera entrada que le dediqué -2013...-, ya me pasó y lo conté. Explicar por qué no lo es, es un rollo. Que servidor tiene cincuenta y un años y sus gustos han evolucionado alejándose de determinadas propuestas quizás valga como apunte.
Lo que sigue, tanto el poema como la música, me llegó de la misma mano amorosa.
Añoro el frío.


Mi amor, este poema
es para que lo leas cuando no esté a tu lado,
cuando no pueda ya cuidar de ti.

No te conformes nunca con alguien que no piense
que tú eres una llama más antigua que el fuego,
que tú eres su razón para vivir.

Aprende a no querer a los que no te quieran
y elige bien a qué le tendrás miedo:
no habrá sombra que oculte lo que tú temas ver.

Escapa del que piense
que el aire es la pared de lo invisible
y huye de aquel que crea
que es más feliz quien menos necesita,
porque ése no podría necesitarte a ti.

No te rindas, no olvides jamás que la tristeza
sólo es la burocracia del dolor.
Y si sientes que el mundo se derrumba,
no intentes abrazarte
a otro que esté cayendo a la vez que caes tú,
como yo hice contigo.

Algún día
tendrás que despertarte para salvar tus sueños.
Algún día sabrás que en las promesas
hay siempre un cristal roto
en el que aúlla el viento frío de la mentira.

Recuerda todo eso.

No escondas lo que sientes por miedo a ser frágil,
como aquellos
que por guardar tan bien lo que más les importa,
lo pierden para siempre.

Recuerda que no hay nada que no pueda
ocurrir cualquier día.
No olvides que esta obra ha terminado.
No olvides que le hablas a un teatro vacío.


Benjamín Prado.

... very much

No deja de ser paradójico, o un guiño, o algo, que la protagonista, que se declara atea, se enamore de un atípico sacerdote y por ahí halle la redención. La redención: ese concepto.
La segunda entrega es más inglesa si cabe que la primera, que ya es decir.
Apareció por aquí en su primer asomo a la pantalla, antes del multitudinario reconocimiento.
La televisión por cable me está salvando del tedio nihilista, por no hablar de la vitamina D o el brócoli.