le daba solo en la mitad

El sol de la tarde

Este cuarto ¡que bien me lo conozco!
Ahora lo alquilan, junto con el de al lado,
para oficinas comerciales. Toda la casa
transformada en oficinas de intermediarios,
y de comerciantes, en Compañías.

¡Ay, este cuarto, qué familiar me es!

Aquí, junto a la puerta, estaba el sofá;
delante de él la alfombra turca;
cerca el estante con dos jarrones amarillos.
A la derecha, no, enfrente un armario de luna.
En el centro la mesa en que escribía,
y tres sillas de paja, grandes.
Y junto a la ventana aquella cama
en la que nos amamos tantas veces.

En algún sitio estarán aún los pobres.

Y junto a la ventana aquella cama;
el sol de la tarde le daba solo en la mitad.

… Una tarde, a las cuatro, nos habíamos separado
por una semana solamente… ¡Ay!,
la semana aquella ha sido para siempre.

C. Kavafis.
Traducción de Ramón Irigoyen.

víctimas y vasos de güisqui

Tan inverosímil como dura, muy dura. Tragedia ética impecable, que para eso está detrás quien está.
Si yo tuviera el placer de conocer a Lucy -estudió para abogada pero no ejerció...-, me iría gustosamente esta tarde, sobre las cinco, a lo del vaso:

It would be understandable if you felt, at this particular juncture in your own and our collective national life, unable to welcome any further uncertainty. But, if you have passed through the looking glass – often with the help of a whisky glass – as I have, and your fractured psyche is now leaning into a life where nothing is as it seems and we walk on shifting sands scattered on the backs of turtles while political event horizons make the very air quake around us, welcome to BBC One’s new drama The Victim.

El resto está aquí.

echarse al monte

El mismo día que Álex se despedía en Madrid yo veía a Pablo en Alicante. Pablo: a los poetas rusos les gustan los negrazos, citando al inefable Limonov. Álex: de retiro al campo a montar un museo pop. Pablo: lo entrevista el gurú y unos días después se cuelga. Álex: qué deprisa se pasó la juventud.
Excelsos ambos en nuestro árido panorama patrio que cerró el fin de semana con un reflejo electoral inequívoco. No me extraña que a uno le dé por fijarse en la chica de Mel y al otro por irse a buscar miel.
Los dos me llegaron de manos amorosas que me leen bien. Gratitud.
Sigue haciendo poco frío para lo que quisiera.
Tengo que reconocer, y lo siento,
que creí más de una vez que era cierto.
Sé muy bien, que es mejor callar
porque el tiempo todo lo calma.
Pero yo tengo que escupir
este nudo de la garganta.
Cuantas veces yo pensé
que esto no iba a suceder.
Y al final pasó, y ahora sé que no,
que no volveré a encontrarme tu mirada.

Ojalá yo pudiera echar
este nudo de la garganta.
Creo que voy a renunciar
porque me tiemblan las palabras.




FUNDACION CLUB 45 from Juan Marigorta on Vimeo.

flirtea

La admira y se le nota. Yo creo que escribe toda la escena aposta como declaración de amor. No es de extrañar.

motirists

Como en aquella ocasión, di  con ella algo así como cuarenta años después. No la tenía en mi memoria infantil por  casualidad.
Desde la secuencia inicial de los títulos de crédito de Saul, pasando por el intermedio, hasta la duración original -3 horas y media...-. Como Saul, también Kramer era de origen  judío.
Ya no se hacen.

G. P.

Benjamín ya estuvo por aquí en alguna ocasión anterior. No lo he leído mucho, pero cuando lo he hecho he tenido la sensación de que no es mi poeta. En la primera entrada que le dediqué -2013...-, ya me pasó y lo conté. Explicar por qué no lo es, es un rollo. Que servidor tiene cincuenta y un años y sus gustos han evolucionado alejándose de determinadas propuestas quizás valga como apunte.
Lo que sigue, tanto el poema como la música, me llegó de la misma mano amorosa.
Añoro el frío.


Mi amor, este poema
es para que lo leas cuando no esté a tu lado,
cuando no pueda ya cuidar de ti.

No te conformes nunca con alguien que no piense
que tú eres una llama más antigua que el fuego,
que tú eres su razón para vivir.

Aprende a no querer a los que no te quieran
y elige bien a qué le tendrás miedo:
no habrá sombra que oculte lo que tú temas ver.

Escapa del que piense
que el aire es la pared de lo invisible
y huye de aquel que crea
que es más feliz quien menos necesita,
porque ése no podría necesitarte a ti.

No te rindas, no olvides jamás que la tristeza
sólo es la burocracia del dolor.
Y si sientes que el mundo se derrumba,
no intentes abrazarte
a otro que esté cayendo a la vez que caes tú,
como yo hice contigo.

Algún día
tendrás que despertarte para salvar tus sueños.
Algún día sabrás que en las promesas
hay siempre un cristal roto
en el que aúlla el viento frío de la mentira.

Recuerda todo eso.

No escondas lo que sientes por miedo a ser frágil,
como aquellos
que por guardar tan bien lo que más les importa,
lo pierden para siempre.

Recuerda que no hay nada que no pueda
ocurrir cualquier día.
No olvides que esta obra ha terminado.
No olvides que le hablas a un teatro vacío.


Benjamín Prado.

... very much

No deja de ser paradójico, o un guiño, o algo, que la protagonista, que se declara atea, se enamore de un atípico sacerdote y por ahí halle la redención. La redención: ese concepto.
La segunda entrega es más inglesa si cabe que la primera, que ya es decir.
Apareció por aquí en su primer asomo a la pantalla, antes del multitudinario reconocimiento.
La televisión por cable me está salvando del tedio nihilista, por no hablar de la vitamina D o el brócoli.

 

Francesca

El libro lo recuerdo malo de solemnidad. La peli no me había atrevido a volverla a ver desde que la estrenaron en Alicante, en un cine ya desaparecido. Esta vez, no como aquella, la he podido ver con sosiego. La idea es magnífica, pero lo de Meryl es de otro mundo.
Se cubrió de gloria mi rey Jonathan:
Clint Eastwood resurrects the star system, the Hollywood love story, and middle-aged romance, but despite all his craft and sincerity, he and screenwriter Richard LaGravenese can't quite turn Robert James Waller's cardboard best-seller into flesh and bone.

just one of those things

It was just one of those things
Just one of those crazy flings
One of those bells that now and then rings
Just one of those things

It was just one of those nights
Just one of those fabulous flights
A trip to the moon on gossamer wings
Just one of those things

If we'd thought a bit before the end of it
When we started painting the town
We'd have been aware that our love affair
Was too hot not to cool down

So good-bye, dear, and amen
Here's hoping we meet now and then
It was great fun
But it was just one of those things

De todas las versiones vocales que he escuchado, dejo estas dos que son las que me convencen:

un día de lluvia en N.Y.

Woody lo volvió a hacer. Primorosa película que discurre sin darnos cuenta del paso del tiempo, que se hace corta. Por poner peros, por momentos la fotografía de Vittorio me carga un poco; y la juventud del trío protagonista me deja fuera de juego, anhelando a aquellas Diane, Michael y toda la parentela que no eran casi imberbes y mucho menos cantantes y superestrellas mediáticas a los veinte escasos, como es el caso en esta que nos ocupa. Pero el trío joven triunfará: tienen talento y hambre, sobre todo la latina lo último. Yo me lo pasaba mejor viendo a los de cuarenta en adelante con sus miserias deambular en una existencia contradictoria sin solución con melodías de I. Berlin de fondo. Pero insisto: un primor.
Por variar respecto a mis hábitos, dejo una crítica que solo coincide con mi parecer en lo de Vittorio. A Alejandro, la peli le parece una castaña.

expendable in Boston

Hace unos meses quedé impactado con este película, con toda ella. Pero toda montaña tiene una cima, y en este caso es Robert la cima. Inigualable, insólito lo suyo. Como dice Josh en uno de los vídeos de abajo, it's the kind of movie that just can't get made anymore. Lo mismo viene a decir Kent en su magnífica disección: Young film fans raised in the multiplex era may look back and lament the fact that no one is making movies like The Friends of Eddie Coyle anymore. The truth is that they never did. There's only this one.

a quintos

as well live

Résumé

Razors pain you;
Rivers are damp;
Acids stain you;
And drugs cause cramp.
Guns aren’t lawful;
Nooses give;
Gas smells awful;
You might as well live.

Dorothy Parker

Si lo quieren traducido, Bárbara lo cita en su buen artículo. No cita -mal hecho- al traductor: Luis A. de Villena.
Llueve desde anoche.

buggers





Es imposible olvidarte de Gene Hackman en La conversación, aquel retrato tortuoso de aquel solitario patético que se gana la vida espiando al prójimo, vendiendo sus secretos más íntimos hasta que desencadena el horror y él se desmorona por dentro y por fuera, paranoico con causa, tocando el saxo mientras que su cerebro enloquece, dice Carlos cuando premiaron a Francis en Asturias.
La vimos en el Doré y salí volando.
Es curioso las dos acepciones principales de la palabra bug.

la aliteración en la deprecación de José Manuel

deprecación
Del lat. deprecatio, -ōnis.
1. f. Ruegosúplicapetición.
2. f. Ret. Ruego o súplica ferviente que se dirige a alguien.

para músicos solo

Escuchamos esto con detenimiento, con admiración, con devoción. La procedencia del Dark eyes es maravillosa. El disco en el que se halla esa versión, también.





de repente, Sandra


Lo de aquel día y las coincidencias fue insustentable por la estadística. Acabar con Sandra al otro lado del auricular, en fin...
Este de abajo fue el suyo que leí.

Rupturas disimuladas tras una carita sonriente

Siempre detecto un gesto
de incredulidad
cuando hablo acerca de los frágiles mecanismos
ocultos tras una apariencia infantil.

Como no crees en ellos, lo dejaste
caer y me miraste victorioso
al ver su superficie intacta a pesar del impacto.

Imagina lo que sentí al recogerlo
y escuchar esa pieza suelta en su interior.

Sandra Santana

propio y ajeno en "el Para"







Abe Weissman

Mucho talento, mucho judío y mucho, pero que mucho Broadway. Los padres son mis preferidos en esta joya de dos temporadas. Y de los cuatro, el papá de Mrs. Maisel, Abe. Helo por aquí abajo:

y no había ningún recinto o santuario del que nos mantuviéramos ausentes


Dones de la memoria

De verdad yo quisiera verme muerta.
Ella me abandonaba entre sollozos
y ante mí repetía sin cesar
–¡Ay de mí, qué cruelmente sufrimos! Mas no dudes
que te abandono, Safo, sin quererlo.
Y yo le respondía de este modo:
— Márchate alegre y tenme en tu memoria
porque bien sabes cómo te mimábamos.
Mas si no, yo quisiera
traerte los recuerdos
de aquellas experiencias hermosas que vivimos
pues con muchas coronas de violetas
y de rosas y flores de azafrán
te ceñiste, a mi lado,
y abundantes guirnaldas enlazadas
alrededor del cuello delicado
pusiste, hechas de flores,
y con esencia
floral
te ungiste, y con bálsamo de reyes,
y sobre blandos lechos
delicada
saciabas el deseo,
y no había ningún
recinto o santuario
del que nos mantuviéramos ausentes.

Safo
Versión de Aurora Luque.

o no me o no sé


ditirambo onírico


ETERNO FEMENINO

Me psicoanalizaban unas chicas
guapísimas, muy altas y muy fuertes,
con pinta de valquirias o amazonas.
Iban todas con gafas y con blusas
muy blancas, gentilmente descotadas,
y faldas negras, mínimas, de cuero,
y pelo recogido, y gruesos labios
que decían «comedme» a cada instante.
Cuadernos y bolígrafos en ristre,
parecían atentas a la historia
banal que yo, implacable, les contaba,
emocionado ante su complacencia.
Les hablé de mi vida desde el punto
de vista que juzgué más favorable
para mí, como suelen hacer todos
los que hablan de su vida, subrayando
las acciones heroicas y omitiendo
los vicios, las traiciones y los crímenes.
Concluido el ditirambo, comenzaban
a desnudarse cuando, de repente,
se me ocurrió que tanta maravilla
no era real, que en algo tan entupido
y cruel como que alguien tome nota
de tus jactancias y tus abyecciones
no podían tomar parte unas damas
tan guapas como aquéllas. De manera
que opté por escapar. Cerré los ojos,
me encomendé a mí madre y a mí novia
y, dejando el diván, salté al vacío.

Luis Alberto de Cuenca.

¿y yo?


Hay gente que sabe las veces que le han roto el corazón, gente que lleva ese balance, con su Debe y su Haber. Tengo cuadernos de contabilidad antiguos porque hubo una época en la que los coleccionaba. Me gustaban para escribir poemas, para expresar lo que yo le debía a la vida y lo que la vida me debía a mí. A mí la vida no me debía nada, pero yo creía que sí. Yo estaba convencido de que sí, y hay días en los que todavía me levanto con esa sensación, con la de que la vida me debe algo. Sé que es un delirio, pero no puedo quitármelo de la cabeza y espero y espero una llamada de teléfono o una revelación, un descubrimiento, en fin, que salde esa deuda irreal, fantástica, fabulosa, quimérica. La gente compra lotería porque piensa que tiene derecho a que le toque, porque se lo merece, porque llevamos dentro un vacío extraordinario del que alguien debería hacerse cargo.
Todo eso ocurre, por ejemplo, un miércoles. El jueves, sin embargo, me doy cuenta de que no hay forma de tapar ese agujero existencial y pienso que no es bueno andar con la maldita idea de la deuda por la calle, ni en el metro, ni en el autobús, ni en los trenes o en los aviones en los que me desplazo de un sitio a otro para ganarme la vida. Te crea mala sangre esa obsesión, te la envenena. Ahora mismo a mi lado, en el metro de Madrid, a la altura de la estación de Ciudad Lineal, una mujer está diciéndole a alguien por el móvil que ese alguien le ha roto el corazón. De ahí han nacido estas palabras mías, de esa escucha. Y es la tercera vez que me lo rompen este año, ha añadido la mujer con un sollozo.
Le han roto el corazón tres veces en un año, y aún queda tiempo para que se lo rompan otras dos, u otras diez, u otras veinte, quizá más. Me dan ganas de preguntarle cuántas veces lo ha roto ella, tal vez lleve la cuenta en un cuaderno de contabilidad como los de mi colección. Pero también es cierto que hay gente buena, ingenua que no ha dejado ningún cadáver a su paso, que no traicionó amistad alguna, que cumplió siempre su palabra. Hay personas así, a las que el mundo sin embargo trata mal y que no saben defenderse. O que prefieren no hacerlo. Esta mujer podría ser una de ellas.
¿Y yo?

Juan José Millás

la caída de la aristocracia rusa

He vuelto a drogarme con Serguei. Maravillosa sus genealogía, por cierto.

de retiros

el mago Simón

simonía
De Simón Mago.
1. f. Rel. Compra o venta deliberada de cosas espirituales, como los sacramentos y sacramentales, o temporales inseparablemente anejas a las espirituales, como las prebendas y beneficios eclesiásticos.
2. f. Rel. Propósito de hacer simonía.

redoma
Del ár. hisp. *raṭúma, y este del ár. clás. raṭúm 'estrecha de vulva'.
1. f. Vasija de vidrio ancha en su fondo que va estrechándose hacia la boca.
2. f. Ven. glorieta ( plaza donde desembocan varias calles).

azúcar de redoma
1. m. o f. azúcar que se queda en las paredes y suelo de las vasijas que han contenido jarabes.

perjurio
Del lat. periurium.
1. m. Juramento en falso.
2. m. Quebrantamiento de la fe jurada.

mefítico, ca
Del lat. mephitĭcus.
1. adj. Dicho de una cosa: Que, respirada, puede causar daño, y especialmente cuando es fétida. Aire, gas mefítico. Emanación mefítica.

fétido, da
Del lat. foetĭdus.
1. adj. hediondo ( que despide hedor).

tiara
Del lat. tiāra, y este del gr. τιάρα tiára.
1. f. Gorro alto, a veces ricamente adornado, que simbolizaba la realeza en el antiguo Egipto y otras monarquías orientales.
2. f. Triple corona usada por los papas, símbolo de su autoridad como papa, obispo y rey.
3. f. Dignidad del sumo pontífice.
4. f. diadema (‖ joya femenina).

esquifar 
De esquife.
1. tr. Mar. Proveer de pertrechos y marineros una embarcación.

esquife
Del cat. esquif, este del it. ant. schifo, y este del longobardo *skif; cf. a. al. ant. skif, ingl. ship.
1. m. Barco pequeño que se lleva en el navío para saltar a tierra y paraotros usos.
2. m. Arq. Cañón de bóveda en forma cilíndrica.

hueso innominado
1. m. Anat. hueso ilíaco.

hueso ilíaco
1. m. Anat. Cada uno de los dos huesos situados uno en cada cadera, que junto con el sacro y el coxis forman la pelvis de los mamíferos, y que en el animal adulto está constituido por la unión de tres piezas óseas: el ilion, el isquion y el pubis.

rubí. ‘Mineral duro, brillante y de color rojo’. Su plural es rubíes o rubís

cantarela
Del it. ant. cantarello 'cantador'.
1. f. En el violín o en la guitarra, prima (‖ cuerda primera y másdelgada).

La cantarella o acquetta di Perugia es un veneno inodoro, incoloro e insípido; obtenido mezclando arsénico con vísceras de cerdo secas. Presentándose como un polvo blanco similar al azúcar. Se considera un veneno muy tóxico que provoca la muerte, tras atroces tormentos, en veinticuatro horas. 

púrpura
Del lat. purpŭra, y este del gr. πορφύρα porphýra.
1. f. Molusco gasterópodo marino, cuya concha, retorcida y áspera, tiene la boca o abertura ancha o con una escotadura en la base, y que segrega en cortísima cantidad una tinta amarillenta, la cual al contacto del aire toma color verde, que luego se cambia en rojo más o menos oscuro, en rojo violáceo o en violeta.
2. f. Tinte muy costoso que los antiguos preparaban con la tinta de varias especies de púrpura o de otros moluscos parecidos.
3. f. Tela, comúnmente de lana, teñida con púrpura, que formaba parte de las vestiduras propias de sumos sacerdotes, cónsules, reyes, emperadores, etc.
4. f. Prenda de vestir, de color púrpura o roja, que forma parte del traje característico de emperadores, reyes, cardenales, etc.
5. f. Dignidad imperial, real, consular, cardenalicia, etc.
6. f. poét. Sangre humana.
7. f. Heráld. Color heráldico que en pintura se representa por el violado y en el grabado por medio de líneas diagonales que, partiendo del cantón siniestro del jefe, bajan hasta el opuesto de la punta.
8. f. Med. Estado morboso, caracterizado por hemorragias, petequias o equimosis.
9. adj. Dicho de un color: Rojo oscuro que tira a violeta. U. t. c. s. m. o f.
10. adj. De color púrpura. Cielos púrpura.

arribazón

De arribar.
1. f. Afluencia grande de peces a las costas y puertos en determinadasépocas.
2. f. Cuba. Afluencia de personas o animales a un lugar.

3. f. Cuba. Afluencia de productos al mercado.