the more loving one


Ha estado durmiendo casi un año. Despierta y me arriesgo a abordarlo. Dos versiones: una más literal, la otra buscando más la idea. Ninguna me satisface completamente pero, ya lo he dicho quizás demasiadas veces, así es el mundo de la traducción. En el caso de Auden, la cosa adquiere tintes dramáticos o quizás, paradójicamente, tranquilizadores. Dramáticos, porque es un escritor que plantea la incapacidad del lenguaje a la hora de plasmar la emoción. Tranquilizadores, por lo mismo.

THE MORE LOVING ONE 

Looking up at the stars, I know quite well 
That, for all they care, I can go to hell, 
But on earth indifference is the least 
We have to dread from man or beast. 

How should we like it were stars to burn 
With a passion for us we could not return? 
If equal affection cannot be, 
Let the more loving one be me. 

Admirer as I think I am 
Of stars that do not give a damn, 
I cannot, now I see them, say 
I missed one terribly all day. 

Were all stars to disappear or die, 
I should learn to look at an empty sky 
And feel its total darkness sublime, 
Though this might take me a little time. 

W. H. Auden

El que más ama

Mirando a las estrellas, sé bastante bien
que, si es por lo que les importo, me puedo ir al infierno.
Pero sobre la tierra la indiferencia es lo que menos
hemos de temer del hombre o la bestia.

¿Nos gustaría que fueran las estrellas las que ardieran
con una pasión hacia nosotros que no pudiéramos devolver?
Si un afecto igual no puede ser,
deja que sea yo el que más ame.

Admirador como creo que soy
de las estrellas a las que les importo un bledo,
no puedo, ahora que las miro, decir
que echara de menos a una terriblemente todo el día.

Si todas las estrellas fueran a desaparecer o morir
debería aprender a mirar a un cielo vacío
y sentir su total oscuridad sublime,
aunque esto podría llevarme un tiempo.

Versión de Juan Bay

El que más ame

Mirando a las estrellas, sé bien
que, si es por lo que les importo, me puedo ir al carajo.
Pero en esta tierra la indiferencia es lo que menos
hemos de temer del hombre o la bestia.

¿Acaso nos gustaría que las estrellas ardieran
con una pasión por nosotros que no pudiéramos corresponder?
Si no puede haber equidad en los sentimientos,
deja que sea yo el que más ame.

Admirador como creo serlo
de las estrellas a las que les importo un pepino,
ahora que las veo, no puedo decir
que echara de menos terriblemente a una un día entero.

Si todas las estrellas fuesen a desaparecer o morir,
debería aprender a mirar a un cielo vacío,
y sentir su total oscuridad como algo sublime,
aunque esto podría llevarme cierto tiempo.

Versión de Juan Bay