ninfas y sueños

Monteverdi me llegó de mano sabedora. Al bueno de José Agustín y su inefable La noche le es propicia lo recuperé por mor del azar que no existe.

La venció el sueño unos minutos

¿Quién sería por Dios quién era
aquel hombre como abstraído
que miraba la luna cómplice
el vaso siempre junto a él
un cigarrillo entre los labios
y desnudo como el demonio?
La venció el sueño unos minutos
mas no se mueve. Sólo mira
a su amante al que hace unas horas
no conocía: bien que él
sí parecía conocerla
aunque acababan de encontrarse.
Mira el reloj. Piensa en tu casa:
allí todo será quietud
mientras ella...¡ qué tontería!
Con asombro constata ahora
que ni pesar ni azoro siente.
Se levanta para beber:
él la oirá y vendrá a su lado
para volver a estremecerla.

José Agustín Goytisolo.