los encantadores ecos de Tárrega

Me oyó citar lo de Brasil y le vino el vals a la cabeza en seguida. Fumábamos. Sobre nosotros, un dintel. Al lado, una bodega. Llovía un poco, como ahora. Estaba preciosa y lo sabía. Hacía un uso moderado de ello.

No hay comentarios:

Publicar un comentario