getaway

Desde mis años mozos con el sonsonete de Luis Eduardo: que reponen La huida, la de Sam Peckinpah con Steve McQueen... y por fin la vi. Y me quedé muerto; me encantaría verla en pantalla grande porque realmente debe de ser alucinante. Es tan inverosímil, tan naif, tan kitsch, tan surrealista, tan cool y tan maravillosa; por momentos me llevó a Blue Velvet de Lynch, que también ha aparecido en este cuaderno (aquí y aquí), de tan psicotrópica. Y lo de Mc y Mac, pues eso, sexo puro y duro. No es de extrañar lo de ellos en aquellos días: está filmado.
Secundarios maravillosos, personajes fantásticos, música excelente y Sam manejando el barco. Qué importa que lo que vemos no tenga ni pies ni cabeza: ¿acaso la realidad los tiene?

 




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